El cada vez más transitado Puerto de Playa Blanca, en el municipio de Yaiza, recibirá un nuevo dique de abrigo para arropar sus aguas, y en cuyo interior se abrirá una nueva dársena y unas explanadas más amplias para facilitar las operaciones portuarias.

Con una inversión de 42 millones de euros, y unas obras que comenzarían en el segundo semestre de este año si se cumplen los plazos acordados ayer por el Consejo de Administración de Puertos Canarios, Playa Blanca recibirá en estos próximos meses una primera partida de 7.058.824 euros que, al igual que en Agaete, será cofinanciada en un 85% por los fondos europeos de desarrollo y el resto por el propio organismo público empresarial.

El recinto portuario de Yaiza ha sido objeto en los últimos años de una demanda de tráfico que ha llegado a sobrepasar la capacidad de sus instalaciones, de forma que su uso comercial y deportivo ha sufrido "importantes interferencias", afirma Puertos, que ponen su seguridad en un precario equilibro, algo que quedaría solventado con las actuaciones previstas, que serán luego sufragadas con 11 millones de euros anuales al ser incluidas en el programa FEDER de los años 2014-2020.

El Gobierno canario espera con esta obra mejorar también las líneas de transporte marítimo con Fuerteventura, en un concepto que ayer resaltaban el viceconsejero de Política Territorial, Mario Pérez y el director gerente de Puertos de Canarias, Juan José Martínez, de maximizar las conexiones interinsulares.

En este sentido subrayaban que tratan de "ajustar la dimensión y la funcionalidad de las infraestructuras portuarias de Canarias a las condiciones de demanda presente y futura y de seguridad y operatividad; y, en definitiva, incidir directamente en la mayor cohesión territorial del Archipiélago".

Calificado como Puerto de Interés General de Canarias, Playa Blanca ya ostenta un tráfico en torno a los 850.000 pasajeros anuales a través de las dos compañías que operan en su recinto, Fred. Olsen y la compañía Armas.

Fondeos

La nueva obra permitirá la distribución de una mejor disposición de los espacios destinados al trasiego del tráfico rodado y de pasajeros, pero también para el atraque de un crucero de mediana eslora, unos barcos que durante un tiempo fondeaban en el exterior hasta que fue definitivamente tuvo que ser prohibido por problemas de seguridad.

Al igual que en la villa de Agaete, cuando ese dique exterior permita el abrigo de los buques comerciales, el actual recinto quedará al socaire del muro externo y se dedicará para el uso exclusivo de pesqueros y barcos deportivos.

Tras la intervención las explanadas del puerto crecerán unos 75.000 metros cuadrados, con un total de 166 atraques en los pantalanes deportivos, lo que supone un incremento de unos 40 más. Además, se podrá disponer de 17 atraques para embarcaciones pesqueras.