El Faro de Maspalomas se convirtió ayer en punto de encuentro de varias organizaciones ecologistas, que convocaron una cadena humana por un mar limpio y una Canarias sostenible, tras el vertido de fuel por el naufragio del pesquero Oleg Naydenov. La protesta se repitió en Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura. La responsable de la campaña de energía de Greenpeace, Marina Bevacqua, exigió al Estado que retire el fuel de los tanques del buque y del mar con la mayor celeridad. Solicitó a todos los candidatos a las elecciones del 24-M que defiendan un modelo energético sólo renovable para 2050.