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El pabellón de España de la Expo de Milán coloca Gran Canaria en Tenerife

El mural de las denominaciones de origen de los vinos también sitúa a La Palma en El Hierro

Costruyendo nuevos sabores es el nombre genérico que titula el mapa de la discordia. Está salpicado de nombres de denominaciones de origen que, más o menos, se sitúan en sus áreas con líneas. Sin embargo, su esquematicidad deja de funcionar cuando se detiene en el Archipiélago.

Costruyendo nuevos sabores es el nombre genérico que titula el mapa de la discordia. Está salpicado de nombres de denominaciones de origen que, más o menos, se sitúan en sus áreas con líneas. Sin embargo, su esquematicidad deja de funcionar cuando se detiene en el Archipiélago.

Los 2,2 millones de visitantes que se esperan en el pabellón de España de la Exposición Universal de Milán 2015 tienen motivos para pensar que Gran Canaria está en Tenerife y La Palma, en El Hierro. Un mapa que informa sobre los vinos del país induce al error. El hecho no ha dejado indiferentes a los consejos reguladores de las denominaciones de origen de ambas islas, que se plantean ponerse en contacto con la empresa pública Acción Cultural Española (AC/E) para que deshaga el error.

La cita milanesa abrió sus puerta el pasado 1 de mayo y hasta que las cierre el 31 de octubre pasarán por el pabellón de España diariamente 12.000 personas, según cálculos de la propia AC/E. El título genérico de la Expo es Alimentar el planeta, energía para la vida, lo que da cabida a múltiples actividades productivas, como la agricultura, y también a otras ungidas por un cariz más cultural como la enología.

Es precisamente el espacio dedicado a los vinos -sala 4 de la exposición El Lenguaje del Sabor- el escenario de la polémica. Un diseño esquemático informa sobre las denominaciones de origen españolas. Si bien es cierto que en el caso de la Península muchos nombres se agrupan para que una sola línea los sitúe sobre el mapa, es decir, la intención no es la de detallar con exactitud la situación, al llegar a las Islas la cuestión se complica.

Para mejor entender, usar una sola línea para situar los vinos de Rueda, Cigales o El Bierzo puede funcionar en un territorio continuo, pero el diseño falla estrepitosamente cuando el territorio es fragmentado y, por tanto discontinuo. Gran Canaria empieza y acaba donde sus costas y es imposible imaginarla donde realmente está si una línea une su nombre con la isla de Tenerife.

"El dedo en el ojo"

Al presidente del Consejo Regulador de Gran Canaria, Luis López, no le gusta nada la manera elegida para comunicar. Es más, detecta la presencia de "una mano gigante" detrás de la toma de decisiones. "Está hecho a conciencia y con ganas de meter el dedo en el ojo", afirma.

Por su parte, el responsable de Imagen y Comunicación del Consejo Regulador de La Palma, Jorge Pedrianes, da por supuesto que la respuesta que van a obtener a la queja que sin duda mostrarán va a ser la del "diseño". Sin embargo, sí entiende que la elección en ese aspecto debería haber sido una que no conduzca a un "mayor desconocimiento". Porque eso es lo que en su opinión alimenta el mapa.

No sin ironía, Pedrianes sí halla un espacio con el que estar de acuerdo: "Al menos no han puesto un punto en Fuerteventura, que realmente es la única isla que no tiene una denominación de origen", señala.

No es el mapa, sin embargo, el único elemento para el debate. Otro mural coloca una serie de nombres de denominaciones de origen debajo del de Lanzarote, de manera que parece que es esta la que engloba al resto. "Me quedo alucinado", reconoce López, para quien no admite dudas que han preguntado a "Lanzarote, está claro, y también a Tenerife" para decidir el diseño final.

Sobre la posible solución, tiene claro que es perfectamente viable. "Si se varían elementos de mayor inmovilidad, esto puede hacerse perfectamente", asegura. Más aún si se trata de evitar una "desinformación" y afirma que prefiere que no se lleve el mensaje hasta los visitantes del pabellón español si eso va a implicar hacerlo mal.

Es en la primera planta del espacio con que cuenta España en la Expo donde se sitúa la muestra El lenguaje del sabor, según detalla AC/E en su página web. El objeto de esta exposición es mostrar "lo que existe detrás de los alimentos que España comparte con el mundo. El imaginario de un cocinero español y su cuaderno de notas guiará a los visitantes de forma didáctica por otro viaje a través de los paisajes y escenarios agrícolas, ganaderos y pesqueros españoles, de nuestros sistemas productivos, de nuestros fogones y laboratorios gastronómicos y bodegas".

En el Archipiélago, sin embargo, entienden que el supuesto cocinero anotó muy mal en su libreta lo referente a los caldos locales, de tal manera que cuando quiera probar uno de Gran Canaria acabará en Tenerife, mientras que si se decanta por uno de La Palma, aterrizará en el herreño aeropuerto de Los Cangrejos, donde le informarán que ha de tomar otro Binter para hacerse con el vino que busca.

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