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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Accidente del Ejército del Aire

"Los militares no vuelan en chatarras"

Morenés sostiene que la aeronave tenía las revisiones al día

Imagen del helicóptero Super Puma siniestrado el pasado jueves. La foto está tomada en sus maniobras en Senegal hace unas semanas. LA PROVINCIA / DLP

El hecho de que dos helicópteros Super Puma del Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR) con base en Gando hayan tenido sendos accidentes en tan solo un año y medio ha puesto el foco de atención en el estado de estas aeronaves, con treinta años de antigüedad. Ayer el ministro de Defensa, Pedro Morenés, al igual que hizo en el siniestro ocurrido el 19 de marzo del 2014 donde fallecieron cuatro de los cinco militares ocupantes, negó que el aparato accidentado el pasado jueves tuviera problemas técnicos, sino todo lo contrario.

Morenés explicó que el Super Puma, un helicóptero perteneciente al 802 Escuadrón del Ejército del Aire, se encontraba "con todas las inspecciones de mantenimiento al día, había pasado todas las revisiones exigibles", la última de ellas el 1 de octubre, y ni siquiera había llegado a la mitad de su vida útil, con 8.239 horas de vuelo, sobre un tope estructural de 20.000 horas.

"Los Súper Puma son unos helicópteros que están fabricados por uno de lo mejores fabricantes del mundo [Grupo Eurocopter]", subrayó el ministro, que se trasladó a Gran Canaria, tras constatar que los tres tripulantes del accidente ocurrido al mediodía del jueves, en aguas del Atlántico cuando regresaban a Gando desde Senegal con escala en Mauritania, seguían desaparecidos, pese a que desde el Gobierno marroquí se había confirmado en la noche del pasado jueves que los había recogido un pesquero del país con vida.

Morenés dejó claro que estas aeronaves vuelan "en muchos países". "Ni el Ejército del Aire, ni el Gobierno español ni los militares del Ejército español van en chatarras volantes", enfatizó el ministro ante las dudas generadas en torno a la seguridad de estos vehículos.

Pilotos experimentados y que desean mantener su anonimato sostienen que aunque el mantenimiento de los aparatos lo realizan mecánicos expertos con gran profesionalidad se realizan, en muchas ocasiones, con piezas usadas de otros helicópteros. Incluso exponen que uno de estos aparatos del SAR de Gando está "canibalizado", es decir, se ha ido desguazando para nutrir a las aeronaves que sí están en funcionamiento, dos de las cuales se han estrellado. "No se puede volar con helicópteros recauchutados", critican. De la misma tesis es el padre de uno de los fallecidos en el accidente del pasado 19 de marzo, Sebastián Ruiz, quien aseguró ayer sobre este nuevo siniestro que la experiencia contrastada del piloto, el capitán José Morales, con más de 2.000 horas de vuelo, y el hecho de que se produjera durante el mediodía, con buena visibilidad, hace inferir que tuvo que producirse un fallo mecánico. "Estos helicópteros no reúnen las condiciones necesarias", recalcó, al igual que apunta sobre el Súper Puma donde falleció su hijo junto a otros tres militares y en el que sólo sobrevivió el sargento Jhonander Ojeda, que, casualidades de la vida, es uno de los tres desaparecidos del accidente del pasado jueves. "Ojalá los encuentren con vida, y luego puedan contar lo que realmente ha pasado", expuso ayer consternado.

Los Super Puma con que cuenta el 802 Escuadrón con sede en la base aérea de Gando entraron en servicio en 1982 por lo que son helicópteros que superan la treintena de años. Esta situación no es exclusiva de esta unidad, ya que otro Escuadrón que desempeña tareas SAR, el 801, y que opera desde la base aérea de Son San Juan en Palma de Mallorca, emplea aeronaves que entraron en servicio en 1983, según publicaciones especializadas. España tiene en curso un pedido de 22 helicópteros NH90 a Airbus Helicopters, de los que 16 son para el Ejército de Tierra y seis para el Ejército del Aire, indican.

En los actuales planes de modernización del Ministerio de Defensa está previsto que seis de los aparatos que las Fuerzas Armadas van a adquirir se destinen al Ejército del Aire, si bien no está definido aún a qué escuadrones ni que vayan a destinarse al SAR.

Según mecánicos consultados, el hecho de que los helicópteros tengan treinta años no es lo mismo que en los coches, ya que sus piezas vienen con una fecha de cambio exacto por año y horas de vuelo y se cumplen rigurosamente. "Es como si dejaran el chasis de las aeronaves y su interior fuera nuevo", exponen. Por su parte, los pilotos consultados que conocen estos helicópteros, insisten en que esta situación se cumpliría siempre que los recambios fueran nuevos.

Entrenamiento en Senegal

Fuentes del Ejército del Aire coinciden con la tesis del ministro Morenés. "No son cafeteras, son helicópteros tan modernos como los de cualquier país y más modernos, por ejemplo, que los que tiene Inglaterra o Francia", indican.

Ambos siniestros del SAR con base en Gando son "accidentes que se producen por estadística, ni los helicópteros son viejos ni están mal mantenidos ni las tripulaciones no están capacitadas, pero se organizan misiones muy peligrosas y estas tienen sus riesgos", indican. En el accidente del año pasado se estaban realizando unas tomas y despegues "en una maniobra con la Armada y de noche y eso, en medio del Atlántico, es complicado y desgraciadamente sucedió el accidente", argumentan.

El helicóptero que se estrelló el pasado jueves, y en el que se encontraban el capitán José Morales, el teniente Saúl López y el sargento Jhonander Ojeda, había participado desde el 12 de octubre precisamente en unas jornadas de entrenamiento en Senegal sobre el procedimiento del SAR, relacionado con la búsqueda de aeronaves siniestradas tanto en el mar como en tierra junto a personal de las fuerzas armadas de ese país.

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