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El Gobierno emprende la búsqueda del rey aborigen Fernando Guanarteme

Patrimonio Cultural encarga a dos profesores universitarios que determinen si los restos del galdense, de nombre Tenesor Semidán antes de ser bautizado, se hallan bajo la ermita de San Cristóbal en La Laguna - Se utilizará un sistema similar al que se empleó para encontrar a Miguel de Cervantes

Retrato idealizado del último guanarteme en función de la descripción que de él se hace en algunas crónicas

Retrato idealizado del último guanarteme en función de la descripción que de él se hace en algunas crónicas

La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha iniciado la búsqueda de los restos de Fernando Guanarteme, que ha pasado a la historia como el último rey aborigen de Gran Canaria. Se cree que puedan hallarse bajo la ermita de San Cristóbal, en La Laguna, pero no existe ningún documento que lo certifique, según Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural, que ha encargado la redacción del proyecto a los profesores universitarios Jorge Onrubia Pintado y Juan Francisco Navarro Mederos, para que intenten localizar y recuperar los restos de Tenesor Semidán, nombre del rey antes de ser bautizado por los castellanos.

Una figura controvertida, al ser conocido primero como un traidor a su pueblo y posteriormente como un pacificador, pues intentó, según distintos investigadores, salvar a los indígenas de una masacre por parte de los conquistadores.

El proyecto tiene varias fases. Se propone acometer una intensa labor de recopilación documental en diferentes archivos para intentar localizar cualquier traza textual que permita reconstruir, de manera fiable, la suerte que pudieron correr los restos mortales de Fernando de Guanarteme o de Agáldar. Por otra parte, se ejecutará un estudio histórico-arqueológico integral de la ermita de San Cristóbal para reconstruir la historia del monumento. Los trabajos arqueológicos para encontrar los restos se harán con técnicas similares a las que se usaron para hallar los de Miguel de Cervantes en Madrid.

Modelado tridimensional

Para evitar una intervención física en la ermita sin saber si hay o no restos óseos en el subsuelo, primero se usarán técnicas de modelado tridimensional con escáner láser y fotogrametría terrestre, de prospección geofísica mediante georradar y de análisis de imagen a partir de cámaras térmicas. Esta maquinaria se traerá de la Península, indica Clavijo.

Con estas exploraciones se intentará determinar la eventual existencia de fosas de enterramiento o de osarios bajo el actual pavimento de esta construcción de principios del siglo XVI.

Si se encuentra algo en el subsuelo de la ermita se pasarían a realizar excavaciones arqueológicas, y si se produjera el hallazgo de restos óseos humanos, éstos se someterían a estudios bioantropológicos, como determinación de sexo, edad y de ADN, para garantizar su identificación, y poder cotejarla con algún descendiente vivo de Fernando Guanarteme, procedente de Gáldar. De hecho, este municipio le concedió el título de Hijo Predilecto en 2008, cinco siglos después de su muerte. Se supone que nació sobre 1420 en la antigua Agáldar. Durante la conquista, al ver la superioridad de los invasores castellanos optó por un acuerdo pacífico, aunque muchos criticaron esta postura y de ahí que se le conociera como un traidor.

Pese a lo que pudiera pensarse, no se saben muchos detalles acerca de la vida y la muerte de Fernando Guanarteme, ya que no existe prácticamente documentación fiable salvo una información de sus servicios enviados a la Corona de Castilla en 1526 por una de sus hijas, Margarita Fernández Guanarteme, indica el director general de Patrimonio Cultural.

Sepultura inicial

Tras participar con Alonso Fernández de Lugo en la conquista de Tenerife, se estima que falleció antes de 1497 y que recibió sepultura en la primitiva iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, en La Laguna. La progresiva urbanización hizo que se demoliera esta primera edificación, reconstruida después, y es posible que entonces se procediera a la apertura de las tumbas y los osarios y se reubicaran los restos mortales recuperados en la ermita de San Cristóbal.

A comienzos del siglo XX, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife decide acometer la rehabilitación de la ermita en el marco de una campaña de reivindicación de la figura de Fernando Guanarteme. Es entonces cuando se instala en ella la placa que recuerda que allí se encuentran sus restos mortales. Y también cuando se pone una lápida de mármol blanco con una inscripción con su nombre. Por tanto, hay que ser "prudentes" con la tradición oral, que no garantiza que los restos del rey aborigen de Gran Canaria estén en el subsuelo de la ermita, insiste Clavijo.

El hecho de que se crea que puedan estar allí ha provocado distintos intentos para buscarlos y traerlos a su pueblo natal. En 1967 hubo una primera tentativa impulsada por el arqueólogo Celso Martín de Guzmán, que manifestó al entonces obispo de Tenerife, Domingo Pérez, que "es de justicia histórica que los restos de Guanarteme descansen en la bizarra tierra que le vio nacer". Este historiador, fallecido en 1994 en su ciudad natal, Gáldar, presumía de ser del mismo linaje que Fernando Guanarteme, evoca Miguel Ángel Clavijo.

El Gobierno canario aún desconoce cuál será el coste para realizar este proyecto, a la espera de que se lo presenten los dos profesores universitarios. Su traslado o no es otra polémica cuestión en caso de hallar los restos, porque, como se dice, no dejó testamento para saber dónde querría ser enterrado.

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