Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista a Marisol Felipe Robayna

"Todavía existe la tendencia a asociar roles a cada sexo"

"La capacidad de educar, enseñar y transmitir valores no va ligado al sexo de la persona", apunta la directora del CEIP Titerroy en Arrecife

La directora del colegio Titerroy, en Arrecife, Marisol Felipe, en un aula.

La directora del colegio Titerroy, en Arrecife, Marisol Felipe, en un aula. LP / DLP

¿Ser maestra es una profesión de alto riesgo por la responsabilidad que supone la educación?

(Risas) Yo no hablaría tanto de una profesión de alto riesgo, pero sí implica una gran vocación y que quienes la desempeñamos seamos conscientes de la gran responsabilidad que recae sobre nuestro trabajo diario. Somos responsables de una parte importante de la educación, no sólo en conocimientos, sino también en valores de los niños que pasan por nuestras manos y, por ello, responsables de su futuro y el de la sociedad de la que formarán parte.

¿Cuántos años lleva como maestra?

He sido maestra de Educación Infantil y ahora de Primaria. Llevo ya 27 años como docente y nueve cursos como directora del centro de Titerroy, donde llevo varios años.

¿Hay diferencias entre los maestros de ahora y de antaño?

Todo es diferente. De aquellas escuelas a los actuales centros de educación hay un mundo. Ni mejor ni peor, sino diferentes. Se ha pasado de las escuelas como centros para impartir y recibir conocimientos a lugares de encuentro de la sociedad, en los que, además de educar en conocimientos, educamos en valores, trabajamos en comunidad y contribuimos al desarrollo de los niños y niñas de hoy en los hombres y mujeres de mañana. Quizás deberíamos volver a ciertos valores que se han perdido, pero sin obviar otros muchos que se han ganado.

¿Cómo recuerda los años en que usted era alumna?

En mi época de estudiante la disciplina en la aulas era mayor y existía más respeto. Los alumnos tienen que ver a sus maestros como compañeros de viaje.

¿Qué valores transmite en las aulas una docente, que quizás se le resisten a un hombre?

Sinceramente no creo que ninguno, ni los unos más que las otras ni viceversa. La capacidad de educar, enseñar y transmitir valores no va ligado al sexo de la persona, sino a su capacidad profesional, su vocación de servicio público y su entrega a una profesión tan especial.

Como directora de un colegio ¿siente a veces que tiene que justificar o explicar más sus decisiones que si fuera un hombre?

La verdad es que no me paro a justificar decisiones. Cuando uno asume responsabilidades lo hace con todas las consecuencias. Si tuviera que justificar mis decisiones por el hecho de ser mujer, algo estaría fallando en el sistema.

¿Se acabó definitivamente lo de asociar a niñas con estudios de Letras y niños con Ciencias?

Creo que ése es un debate superado. La capacitación de los alumnos para definir su tendencia formativa no depende de su género, sino de sus capacidades para escoger una u otra rama. Los últimos informes de PISA dicen que las alumnas tienen mejores notas, sin embargo son más inseguras en materias ligadas con las matemáticas y las ciencias, pero creo que se trata más de un indicador de tendencias generacionales que de capacidades.

¿Cómo se puede educar en igualdad? ¿El sexismo se aprende desde la infancia?

Desde luego son conceptos que deben trabajarse en el seno de la comunidad educativa, con la participación del profesorado, la familia y la sociedad en general. Educar en valores es un trabajo transversal que depende de muchos agentes y factores que desde los centros tenemos que fomentar no sólo con actividades o programas puntuales, sino con la práctica y el ejemplo en la transmisión de valores.

¿En los centros se hacen acciones para fomentar la igualdad?

Sí, es un tema que suele estar dentro del currículo con el que desarrollamos la actividad docente. Es muy importante la práctica en el día a día y el ejemplo en el propio funcionamiento del centro. La coeducación es esencial en una sociedad en la que la igualdad es un valor que hace no tantos años no tenía el grado de madurez que sí tiene hoy día. Convivimos en una sociedad en la que todavía existe la tendencia a asociar roles a cada sexo.

¿Las generaciones de mujeres que se están preparando ahora en la escuela podrán alcanzar puestos de alta responsabilidad que hasta ahora se resistían?

Por supuesto, desde pequeños trabajamos para que los alumnos y alumnas sean conscientes de que su capacidad y potencial son independientes de su género y que dependen de su esfuerzo y constancia para alcanzar sus metas.

Desde su experiencia, ¿quiénes se suelen preocupar más por la educación de sus hijos, las madres o los padres?

Cada vez más los padres participan de la vida activa del centro. En nuestro colegio tratamos de trabajar la implicación de las familias en la vida educativa de sus hijos, pero sigue siendo superior la presencia de la madre y debemos seguir trabajando en cambiar esta tendencia.

¿Tanto cambio en las leyes educativas tiene en cuenta la igualdad de género?

Tanto en la última reforma educativa LOMCE, como en la anterior LOE, se incluyen estos principios, pero la verdadera educación en valores se produce por las actitudes, comportamientos concretos y decisiones del día a día, lo que en algún momento del sistema educativo se llamó currículo oculto, y es en ese aspecto donde debe incidirse.

¿Qué actividades van a realizar en su centro para celebrar el Día Internacional de la Mujer?

El trabajo en materia de igualdad es constante todo el curso, pero esa semana reforzamos las tutorías con diversas lecturas, ejercicios, vídeos, manifiestos y talleres. El 8 de marzo realizamos actos simbólicos, como la colocación de lazos de color violeta. Les damos a los niños y niñas no sólo el lazo, sino una explicación de lo que simboliza.

Compartir el artículo

stats