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Pobreza Gestión en entredicho

El mal uso del programa de alimentos obliga a tirar 45 toneladas de comida

Las provisiones se compran con fondos europeos y estatales para las personas más desfavorecidas - Inspecciones en Puerto del Rosario detectan insectos y roedores

Más de 45 toneladas de alimentos para las personas más necesitadas han sido destruidos desde principios de 2015 hasta ahora por encontrarse en mal estado. Se trata de comida procedente del programa financiado con presupuestos de la Unión Europea (85%) y del Gobierno central (15%) a través del Fondo de ayuda europea para las personas más desfavorecidas (Fead). La mala gestión y la falta de control han provocado que las inspecciones que se han realizados en algunas instalaciones hayan detectado gorgojos y roedores, lo que ha obligado a tirar miles de kilos de arroz, leche en polvo, cereales, garbanzos, judías, pastas o galletas.

El programa 2015 de ayuda a las personas más desfavorecidas en Canarias se divide en tres fases según la planificación prevista. En la actual tercera fase la estimación es distribuir de forma gratuita 1,8 millones de kilos de alimentos por un valor de 1,86 millones de euros. En la provincia de Las Palmas se distribuyen poco más de un millón de kilos de comida y en la de Santa Cruz de Tenerife 721.513 kilos. El valor económico es de 1,1 millones de euros y 740.151 euros. Las organizaciones designadas por la Administración para responsabilizarse de la logística y distribución de los alimentos es la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal) y Cruz Roja.

Una vez que el Gobierno central recibe el 85% de la financiación procedente de Bruselas y aporta el 15% restante, el Ministerio de Agricultura licita la compra de la comida a empresas del sector alimentario. Tras adquirir los alimentos es cuando se suministran a las ONG y colectivos asociados para su almacenamiento y posterior distribución entre las personas más vulnerables.

Las deficiencias detectadas han provocado que se haya planteado en varias ocasiones por parte de los técnicos la necesidad de llevar a cabo una revisión en profundidad del actual sistema de gestión del Programa de Alimentos. Las actas que se levantan tras las inspecciones son remitidas al área de Agricultura y Pesca de la Subdelegación del Gobierno en Las Palmas.

El principal foco detectado se encuentra en Fuerteventura, concretamente en Puerto del Rosario. Cinco inspecciones realizadas desde enero de 2015 han provocado que se hayan levantado actas certificando el mal estado de los alimentos almacenados por Cáritas y otros colectivos colaboradores en el reparto de la comida entre las familias más desfavorecidas. Visita tras visita se han ido sumando las toneladas de alimentos que han debido destruirse: en enero del año pasado fueron destruidas 3,7 toneladas; en febrero, dos toneladas más y en septiembre dos actuaciones obligaron a retirar dos tandas de comida equivalente a 8,4 y 25,8 toneladas. En total cerca de 38.000 kilos se eliminaron en 2015. Hace escasamente dos semanas una nueva inspección provocó que se ordenara la destrucción de 7,5 toneladas más.

La última acta levantada en la inspección realizada en Cáritas parroquial de Puerto del Rosario advierte que se tuvo que fumigar las instalaciones del almacén donde estaba depositada la comida, pero así y todo los gorgojos vuelven a aparecer. Asimismo, los técnicos detectan la existencia de trampas para ratones, lo que les alarma aún más, por lo que ven motivos suficientes para revisar el sistema actual de gestión del programa de alimentos.

En Canarias hay diez centros de almacenamiento y distribución -cinco en cada provincia-, entre ellos el que gestiona Cáritas parroquial de Puerto del Rosario, en el que se han detectados hasta ahora los alimentos en mal estado. Ya desde septiembre de 2015 la inspección había advertido de la necesidad de modificar los protocolos y realizar un control más riguroso de la comida que se almacena pero, cinco meses después, la situación sigue siendo la misma, acumulándose las deficiencias en la higiene y mantenimiento del almacén en cuestión.

De los centros de almacenamiento los alimentos son repartidos a 341 organizaciones asociadas de reparto, que son las que se encargan de distribuir la comida a las personas más desfavorecidas por su situación de dependencia social o económica. Según los últimos datos oficiales, esta ayuda llega a 89.230 personas en el Archipiélago. De esta cantidad, 50.523 personas residen en la provincia de Las Palmas y 38.707 en la de Santa Cruz de Tenerife.

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