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Un infierno entre rejas

Convictos relatan su sufrimiento en celdas de otros países. La falta de atención sanitaria y de asistencia jurídica, los principales problemas

El asesoramiento jurídico precario y la falta de atención sanitaria y de higiene en cárceles masificadas son los principales problemas de ciudadanos españoles que cumplen penas de prisión o condenas en el extranjero. La Fundación +34, que da cobertura legal y sanitaria a los cientos de españoles encarcelados en otros países, recibe decenas de cartas con relatos estremecedores y solicitudes de auxilio.

En una de esas misivas una persona recluida en la prisión japonesa de Fuchu cuenta que se tiene que arrodillar para pedir hablar. "Pasas semanas castigado sin poder moverte, en posición de loto o sentado en un taburete, mirando obligatoriamente a un punto fijo", describe este reo desde su celda. Otro español prisionero en La Joya, en Panamá, cuenta que "no hay agua corriente, se usa el agua del río". "Cuando la bomba de extracción se estropea nos toca hacer nuestras necesidades en bolsas de plástico y las tiramos por la ventana", se queja.

"Es inadmisible que sus historias sean olvidadas y queden abandonados en esas difíciles condiciones", lamentó el diputado socialista Gustavo Matos, impulsor de la proposición no de ley aprobada en el Parlamento canario ante un drama que se agrava por la distancia, legislaciones distintas, falta de recursos económicos y dificultades para comunicarse con sus familias, aparte de que las circunstancias empeoran si el idioma es diferente.

"Cualquiera que sepa cómo es la vida en una prisión española no puede ni imaginarse cómo es en una cárcel extranjera, donde los derechos humanos no son reconocidos", añadió Matos. En ello coincidieron las diputadas Socorro Beato, de CC-PNC, y Melodie Mendoza, de ASG. Mientras que Esther González, de NC, alertó también de la situación en las cárceles en España y Francisco Déniz, de Podemos, criticó el "hacinamiento" en los centros de internamiento de extranjeros, que no han cometido delito alguno.

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