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Entrevista

"Podemos tiene en este momento carencias democráticas"

"El proyecto político de Podemos en las Islas está agotado, está en un momento de crisis y necesita un impulso", afirma Juan Manuel Brito, vicepresidente segundo del Cabildo de Gran Canaria

El vicepresidente segundo del Cabildo grancanario, Juan Manuel Brito, en un momento de la entrevista con LA PROVINCIA en su despacho.

El vicepresidente segundo del Cabildo grancanario, Juan Manuel Brito, en un momento de la entrevista con LA PROVINCIA en su despacho. JUAN CASTRO

Usted ha protagonizado muchas discrepancias con la dirección de Podemos en Canarias ¿es la oveja negra del partido?

No, para nada. Es evidente que ha habido discrepancias, pero las discrepancias en Podemos han tenido múltiples focos, no han sido solo conmigo.

¿Qué le ha llevado a desencantarse de la formación morada?

No estoy desencantado, sino disconforme con cómo se está dirigiendo el partido en las Islas. La dirección nos ha llevado a una situación de estancamiento del proyecto y a una crisis de la que es responsable la dirección canaria actual.

¿Qué es lo que ha fallado?

Debido a este ciclo electoral que hemos vivido tan intensamente se ha ido aprovechando esta circunstancia de rapidez y de intensidad política para desarrollar acciones que han ido debilitando el proyecto. Se ha ido generando un tipo de acción desde el punto de vista organizativo interno que no ha favorecido el pluralismo en la organización y ha habido un excesivo comportamiento político importado.

¿Importado?

Se ha generado una dinámica muy pendiente de las dinámicas estatales y muy poco centrada en las dinámicas políticas canarias. Derivado de esas cuestiones, se está en este momento en una situación de agotamiento, porque no se está leyendo bien cuál es la situación política de Canarias y cuáles deben ser los pasos a dar en el futuro para que este proyecto pueda ser una referencia importante en esta nueva etapa política que se abre, tras cerrarse el ciclo electoral.

¿El proyecto político de Podemos en Canarias está agotado?

Sí, está en un momento de crisis y necesita un nuevo impulso.

¿Hacia dónde debe ir?

El proyecto político de cambio en Canarias debe primero ser un proyecto que lea bien cuál es el resultado del ciclo electoral en las Islas, por tanto, aquí no se trata de defender tanto una marca como de defender un proyecto que integre todo ese espectro que hoy se sitúa en el cambio político. Por eso hemos hecho una apuesta por impulsar una marea canaria de cambio, que realmente incorpore a un montón de realidades que se han ido generando en este ciclo electoral, realidades municipalistas, insulares, que tienen que convivir en un mismo espacio para impulsar ese nuevo proyecto de cambio.

¿Usted ha expresado sus críticas dentro de Podemos? La dirección afirma que hay cauces para el debate, pero usted no las usa.

Ahí tenemos una discrepancia. No hay espacios de discusión política dentro del partido, o hay muy poca. He expresado estas opiniones y otros compañeros las vienen expresando en diversos espacios, pero no se están dando estas reflexiones dentro del partido. De hecho, se está preguntando cuál va a ser el programa que va a impulsar la dirección regional actual y lo que se responde es que hay que esperar a Vistalegre II, creo que eso no es lo que hace falta. En Canarias necesitamos un proyecto propio.

¿Eso es lo que le llevó a acercarse a Sí Se Puede?

Sí Se puede lleva siendo una referencia política en Canarias desde hace una década y mis simpatías por ese proyecto no son nuevas. Hace bastante tiempo que llevo diciendo que para darle un nuevo impulso al proyecto de cambio en Canarias Sí Se Puede estaba llamada a jugar un papel importante, un proyecto que debe ser un punto de encuentro entre personas y organizaciones de diverso tipo, que compartan ideas, objetivos y estrategias. En lugar de pedir la disolución de todas esas identidades que se han ido creando hay que respetarlas, reforzarlas y construir un proyecto de cambio respetando esas identidades. Eso es un proyecto pluralista y debería de ser el que instauremos en Canarias.

¿Cómo se puede estar en dos partidos a la vez?

Porque comparten un mismo espacio político y, además, unos y otros se complementan perfectamente, no son contradictorios. Hay que trascender la idea de los partidos estancos y tender más a una idea de movimiento que de partido. Yo no dramatizaría esta situación en absoluto.

¿Sí Se Puede intentará comerle terreno a Podemos o buscar su desaparición en las Islas?

No, no hay ningún interés en comerle terreno porque no es una tendencia competitiva, sino de sumar. Este proceso que se está abriendo desde Sí Se Puede pretende incorporar a opciones que no están en Podemos y a gente que está en Podemos. Aquí no sobra nadie. Mientras más realidades organizativas, iniciativas y personas sumemos a este proyecto de cambio mejor y ésa es la idea de la marea canaria de cambio.

¿Sí Se Puede quiere llegar a donde Podemos no ha podido?

Sí Se Puede tiene una realidad ya de entrada importante desde el punto de vista institucional porque se presentó en Tenerife y La Gomera, donde consiguió una amplia representación institucional, tiene ya 47 cargos públicos pero es positivo sumar a más gente vinculada a movimientos sociales.

¿Su respaldo a Sí Se Puede forma parte de una estrategia política para en las próximas elecciones presentarse con esta organización y no con Podemos?

No estoy pensando en eso. Quienes hemos impulsado la promotora de Sí Se Puede en Gran Canaria no estamos pensando en las elecciones de 2019, sino que, tras cerrarse el ciclo electoral, se abre una nueva etapa, hay que pasar de la maquinaria de guerra electoral a movimiento. Sólo hemos dado un paso para sumar en esa idea y generar una nueva marea de cambio que dé respuestas en el próximo período a una realidad que tenemos que afrontar y es a un movimiento de base ciudadana que se tiene que enraizar localmente e insularmente y dar respuestas concretas a las necesidades de las Islas. Ésta es la apuesta de Sí Se Puede.

¿Cómo ve que Podemos avise a sus miembros que se han integrado en Sí Se Puede que no pueden tener esa doble militancia?

Eso es una declaración unilateral de la secretaria de Organización, que no tiene ninguna base estatutaria. ¿A quién se refiere? ¿A los cargos orgánicos o electorales? ¿En qué se basa para pedir eso? Es un mensaje bastante confuso.

Los promotores de SSP en Gran Canaria afirman que es una fuerza "hermana" de Podemos, pero ¿tarde o temprano dejarán de serlo?

No me lo planteo en esos términos. Estamos condenados a entendernos. Puede haber gente que se lo tome a la defensiva, pero este proyecto no va contra nadie.

¿Cómo va a funcionar Sí Se Puede en Gran Canaria? ¿Usted sería su líder?

En Sí Se Puede no hay cargos unipersonales, no existe la figura de secretario general ni de organización. Estamos abriendo un proceso que terminará en febrero en un congreso, donde vamos a abrir un proceso de discusión amplio sobre el modelo organizativo. Ahora no nos queremos dotar de una estructura cerrada porque sería contraproducente.

¿Ha emprendido ya contactos con colectivos?

Hay muchas conversaciones con organizaciones locales y con muchas personas que se están dirigiendo a nosotros para implicarse en el proceso.

¿Están recibiendo a muchos descontentos de Podemos?

Es verdad que en Canarias ha habido mucha gente descontenta que se ha ido alejando y puede intentar encontrar ahora mismo un nuevo espacio donde puedan acogerse sus demandas.

¿Urge firmar el protocolo de relaciones entre Podemos y Sí Se Puede?

Sería positivo sentarnos a dialogar sobre el tipo de proyecto que queremos compartir, incluyendo las relaciones organizativas, pero lo importante sería sentarse a hablarlo, sin imposiciones, sin ningún tipo de actitud excluyente, sino una actitud positiva porque por encima de nombres, marcas, siglas y etiquetas está construir un proyecto de cambio que integre al mayor número de realidades posibles, respetando sus identidades. Ése es el gran reto y si conseguimos eso seguro que somos capaces de abordar el nuevo ciclo que se abre.

¿Ha intentado usted liderar Podemos y no le ha salido bien?

Nunca he intentado liderar Podemos en Canarias. No tengo ningún interés en ser secretario general de Podemos ni en participar en ese tipo de cuestiones. Participé como mucha gente en la constitución de Podemos, pero no he tenido en ningún momento aspiraciones. Es más, no quiero ser secretario general de Podemos.

¿Por qué?

Porque no está en mis aspiraciones políticas en estos momentos. Soy una persona que toma las decisiones en equipo y trabaja en equipo y, por tanto, no tengo ninguna aspiración de cargo.

¿Por qué desde que Meri Pita fue elegida secretaria general ha estado pidiendo su dimisión?

No, yo no he pedido la dimisión de Meri Pita, he sido crítico con su gestión. Le he pedido que se retracte, he criticado su gestión, pero no he pedido su dimisión. Pero creo que en estos momentos la situación a la que nos ha llevado la dirección de Podemos no favorece a lo que necesita un proyecto de cambio en Canarias. La dirección no es sólo Meri Pita, sino un grupo de gente que ha llevado al partido hasta donde está y a los hechos me remito. La situación de conflicto me ha superado. Primero se me achacó que yo era el problema porque quería ocupar su cargo; luego el grupo del cabildo; posteriormente, el problema era Sí Se Puede, que dijeron que había que disolverlo; después el compañero Juan Márquez plantea una crítica en el consejo autonómico y termina dimitiendo, así como críticas desde el consejo insular de Gran Canaria. Llevo diciéndolo un año y progresivamente se ha ido viendo cómo se han dado situaciones de conflicto en diferentes planos. Han querido focalizar el problema en una persona, pero la realidad es que eso ha trascendido a mí. Se ha puesto al partido en una situación de crisis y de conflicto, quien tiene las riendas del partido tiene responsabilidad.

¿Cómo ve la dimisión del Consejo de Podemos en Tenerife?

Es un síntoma más del nivel de descomposición política en el que se encuentra Podemos en Canarias y es una prueba más de algo que vengo advirtiendo desde hace mucho tiempo. El partido está en una deriva negativa.

¿A qué obedece esta dimisión?

Al nivel de deterioro político debido a las actuaciones que ha venido desarrollando la dirección de Podemos en las Islas. Hay un deterioro absoluto de la dinámica del partido. Hay cuestiones que se vienen planteando que no son atendidas y cualquier asunto que se plantea es tomado como un ataque al partido.

Los dimisionarios del Consejo Ciudadano de Podemos en Tenerife dicen que Meri Pita dirige el partido de forma "autoritaria".

No se ha sabido reconocer el pluralismo dentro de la organización, se ha confundido el derecho a la opinión contraria con ser el enemigo político y eso es negativo. Me acabo de referir a un montón de opiniones de diferentes espacios que no tienen que ver conmigo, pero sí hay una idea compartida y es que el partido en estos momentos tiene carencias democráticas importantes y no está gestionando bien el pluralismo que existe dentro de la organización. Hay un nivel de crispación interna importante.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ve injustificable que usted use a Podemos para lanzar a Sí Se Puede.

No he usado a Podemos para lanzar a Sí Se Puede. El secretario de Organización debería estar más preocupado por el nivel de deterioro político del partido. Debería preguntarse por qué en Canarias, después de existir seis consejos insulares actualmente sólo hay dos, el de Lanzarote y el de Gran Canaria. El nivel de descomposición orgánica del partido es tremendo.

"Si Doreste no se retracta, seguiré adelante con la querella por injurias"

  • La dirección sostiene que usted no ha rendido cuentas de su acción en el Cabildo grancanario en los órganos del partido.Eso no es cierto. He estado suspendido de militancia durante casi un año y, aunque estuve suspendido, he remitido informes a través del grupo político cuando se me ha solicitado. Hemos realizado un acto oficial del partido de rendición de cuentas públicas de nuestro año de gobierno y, además, siempre que se me ha requerido por parte del consejo ciudadano insular y por parte del partido para cualquier cuestión he acudido sin ningún problema.
  • Sí Se Puede se identifica como ecosocialista, ¿lo comparte?No soy muy partidario de las etiquetas muy cerradas, pero cuando nos presentamos al Cabildo planteábamos en la campaña electoral una propuesta de cambio ecosocial para Gran Canaria. Las cuestiones ecológicas juegan un papel estructural tremendo en Canarias. Si no se tiene esa perspectiva ecosocial, no se puede estructurar un proyecto de cambio en Canarias.
  • ¿En qué estado está el pacto de gobierno con Nueva Canarias en el Cabildo grancanario?Nos encontramos en una situación muy positiva porque después de un año de gobierno estamos intentando plasmar muchas de las iniciativas. Este pacto intenta cambiar muchas de las tendencias que venían acumuladas en este cabildo y, por fin, vamos a poder hacer unos presupuestos no condicionados, tenemos ya mejor conocimiento de la institución.
  • ¿Su gestión en el Cabildo pasa desapercibida debido a los líos con su partido?Creo que no. Hemos logrado situar las cuestiones medioambientales, que es la consejería con más peso de las áreas que gobierno, en una proyección política bastante positiva. De hecho, estamos realizando iniciativas con bastante trascendencia, como la estrategia que estamos realizando con la Reserva de la Biosfera, los dos ecoparques y el proyecto de los residuos.
  • ¿Cuáles son sus prioridades?Tenemos un reto importante en el campo de los residuos donde, después de toda una inversión y de un cambio en el modelo de gestión, se trata de avanzar en el apoyo a cambiar el modelo de recogida de los ayuntamientos y en el apoyo a todas las estrategias que tengan que ver con el mayor reciclaje y reducción de residuos. Ése es el desafío para intentar alcanzar el reto de que en el año 2020 nos acerquemos lo máximo posible al 50% de reducción de residuos.
  • ¿Cómo sería ese cambio de modelo?Ahora mismo estamos estudiando cómo avanzar en una mejora de la gestión de la recogida de los residuos con nuevos proyectos, como incorporar el quinto contenedor y la incorporación de medidas que ayuden a una separación en origen y disminución del contenedor gris. Otros proyectos importantes son la estrategia de Maspalomas y la apuesta clara por intentar que ese espacio con trascendencia desde el punto de vista ambiental, económico y cultural logremos parar el nivel de deterioro que tiene. Vamos trabajando intensamente este año intentando liderar con todas las administraciones implicadas una estrategia que esperamos que se desarrolle a partir de 2017 para intentar parar ese nivel de deterioro.
  • Usted ha presentado una solicitud de acta de conciliación, trámite previo a una querella por injurias contra su compañero en Podemos y concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento capitalino, Javier Doreste, que le acusó de practicar "nepotismo" en el Cabildo, ¿en qué punto está este asunto? ¿Va a llegar hasta el final?Sí, he iniciado este trámite con asesoramiento jurídico y voy a llegar hasta donde tenga que llegar. La única posibilidad es que se retracte en el acto de conciliación y, si no, me veré obligado a seguir adelante con el procedimiento.
  • No es la primera vez que le acusan de nepotismo, ya recibió críticas ante el nombramiento de su pareja en un puesto en el Cabildo como directora de Igualdad, que no llegó a ejecutarse.La Comisión de Garantías me dio la razón. Se está entrando por un camino absolutamente negativo para la política en general, que es el intento de desacreditar cuando no hay argumentos políticos. Ha habido gente que ha intentado desacreditarme, pero también hay mucha gente que me ha apoyado y me sigue apoyando dentro del partido, en el plano humano y político. Hay gente que sigue entendiendo que en política todo vale, pero no todo vale.

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