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Entrevista a Rosa Dávila Mamely

"No tendremos superávit en 2016 para poder cubrir la desviación de Sanidad"

"Se nos ha cuestionado por cumplir con el déficit, pero ahora se ven los frutos con estas cuentas expansivas", asegura la consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias

La consejera de Hacienda del Gobierno canario, Rosa Dávila, en su despacho de la capital grancanaria.

La consejera de Hacienda del Gobierno canario, Rosa Dávila, en su despacho de la capital grancanaria. ANDRÉS CRUZ

Hace escasamente un mes el presupuesto era de crecimiento cero y ahora es el más expansivo del último lustro ¿qué ha cambiado en este tiempo la crisis entre los socios o el escenario político estatal?

En aquel momento el escenario de crecimiento estaba limitado por el objetivo de déficit , por lo que habíamos dado indicaciones a las consejerías para que estimaran un situación prácticamente igual a la de este año, hasta tanto se supiera si había Gobierno o terceras elecciones y si se podía trasladar a los presupuestos el déficit aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera del mes de abril. La modificación del artículo 15 de la Ley de Estabilidad permite fijar un techo de gasto aunque el Gobierno esté en funciones, lo que era fundamental para las comunidades autónomas, sobre todo para las incumplidoras. Ahora ya hay Gobierno, que deberá fijar en estos días la regla de gasto, y durante este tiempo hemos afrontado el reto de hacer dos presupuestos a la vez hasta que nos hemos decidido por los más expansivos. El déficit que nos podemos permitir en estos momentos es del 0,25%, por lo que no consumimos la totalidad del déficit -que es del 0,5%- y el presupuesto crece en los gastos no financieros en 250 millones más entre los capítulos I al VII.

Sin embargo, el comportamiento de las comunidades es desigual porque unas prorrogan y otras afrontan unas cuentas con más incertidumbres que Canarias ¿no?

Las previsiones que tiene el Gobierno de España es que, yendo hacia un 0,5% de déficit, la mitad de las comunidades autónomas podrán cumplir, con el fin de salvar una posible sanción de la Comisión Europea. Para eso es necesario la modificación de algunos tributos como es el caso del Impuesto de Sociedades, tabaco y gasolina para que el ajuste no solo venga desde el lado de los gastos sino en el de los ingresos con el incremento de la recaudación. Aquellas comunidades que han incumplido irán al ajuste a través de la prórroga de los presupuestos, pero Canarias no va por ese camino porque ha cumplido con sus obligaciones. Tengo que recordar que cuando se nos ha cuestionado por cumplir rigurosamente con el déficit ahora se puede comprobar la utilidad que ha tenido porque nos vamos a ahorrar un 20% del pago de la deuda en intereses y podemos ir con la cabeza alta para exigir la recuperación de partidas importantes que hemos perdido en estos años y revertirlas en más fondos para los servicios públicos esenciales.

Recientemente se han publicado estudios en los que Canarias aparece con superávit a final de año ¿hay dinero que no se gasta?

No, no vamos a acabar el año con superávit y en esto soy tajante. La Consejería de Hacienda tomó una decisión muy dura que, aunque es de nuestra competencia, la elevamos al Consejo de Gobierno. Decidimos cerrar las cuentas por el cierre del presupuesto del Estado y por la desviación en Sanidad. La previsión de liquidación del actual ejercicio 2016 es del -0,4% frente al 0,14% previsto cuando presentamos la ley y, de esta forma, estamos en condiciones de absorber toda la desviación de Sanidad, que es de unos 170 millones.

¿Los consejeros socialistas se conforman con los 75 millones en que crece Sanidad y los 52 de Empleo y Políticas Sociales?

En general hay satisfacción en el Gobierno por haber podido hacer un presupuesto lo más expansivo posible. Creo que estamos en el camino que nos corresponde, sabiendo que los servicios públicos tienen un gasto infinito pero que tenemos que adecuarlo al gasto real y con el compromiso de que a medida que se vaya recuperando la economía nos aproximaremos en esta legislatura al gasto social que había en 2009. Eso no se hace de uno año a otro y por eso nos tenemos que dotar de herramientas que permitan que cada euro se utilice con la mayor eficacia posible.

El consejero de Sanidad había pedido 240 millones más en 2017 pero el incremento es de 75 millones ¿se completará esta cantidad de aquí a final de la legislatura?

Hay un compromiso del conjunto del Gobierno. Tenemos que pensar que si inyectamos tanto recursos a los servicios públicos es porque el resto de los departamentos y áreas han sido generosos. El crecimiento que experimenta Sanidad es el mayor de los últimos cinco años y en términos relativos crece por encima de la media del presupuesto, un 2,9%. Crece también en cuestiones estratégicas porque el capítulo de personal es el que más aumenta para dar mejor servicio a los pacientes. También quiero destacar el incremento en educación porque es muy importante al contar con 42 millones de euros más.

¿La inversión pública sigue siendo la 'cenicienta' del presupuesto como mantienen las organizaciones empresariales?

La inversión pública crece moderadamente, un 7%, lo que equivale a 45 millones de euros sin contar el Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan). El total de los capítulos VI y VII es de 704 millones de euros frente a los 658 millones de este año.

Se siguen manteniendo muy prudentes en la previsión de los ingresos tributarios a pesar del magnífico comportamiento del turismo ¿por qué?

Aquí somos prudentes porque ya tuvimos la experiencia de 2008 y 2009 con liquidaciones negativas que todavía estamos pagando, al realizarse previsiones por encima de lo que finalmente se recaudó. En esta casa siempre somos precavidos en la previsión de ingresos porque estamos en una economía globalizada. No hay que olvidar que en este año han ocurrido dos acontecimientos que pueden condicionar la economía mundial: por un lado, el brexit en el Reino Unido y, por otro, las recientes elecciones en Estados Unidos. Es verdad que la previsión de ingresos este año por el IGIC es muy buena y vamos a cerrar el año con unos 100 millones por encima de las estimaciones iniciales. Preferimos tener una liquidación positiva que no vernos obligados a realizar un ajuste a final de año que después haya que pagar en próximos ejercicios.

En plena crisis del pacto los socialistas llegaron a decir que usted cerró el presupuesto sin consultar ¿cómo será a partir de ahora la coordinación con la Vicepresidencia?

En el Gobierno cada uno tiene sus competencias y las decisiones de Hacienda las toma Hacienda, eso no se va a cambiar. Lo que sí me gustaría dejar claro es que Antonio Olivera -director general de Coordinación y Apoyo Técnico a la Vicepresidencia- es ya un gran colaborador de esta casa porque trabaja con Hacienda en la revisión del sistema de financiación autonómica. Se trata de un interlocutor constante antes de que se firmara este acuerdo.

Del documento firmado se trasluce que había cuestiones en el Gobierno que no estaban bien engrasadas ¿es así?

Honestamente le tengo que decir que tanto en el Gobierno como en el trabajo diario con el resto de consejerías, entre ellas la que dirige Aarón Afonso, nunca detectamos que pasara factura la crisis que se estaba viviendo por los partidos. No ha habido desconfianza porque el trabajo ha sido fluido. Indudablemente Hacienda no es el departamento más simpático del Gobierno. Intentamos colaborar pero nuestro trabajo también es monitorizar, fiscalizar, informar, detectar problemas y ponerlos en evidencia. Tenemos esas competencias y las seguiremos ejerciendo.

¿Cómo se va a controlar a partir de ahora los posibles desvíos presupuestarios tras lo sucedido con Sanidad?

La coordinación entre la Viceconsejería de Hacienda y la Dirección General de la Vicepresidencia va a permitir que se cumplan estrictamente las obligaciones presupuestarias. Tengo confianza en que, más allá del trabajo que hacemos en Hacienda y en la Intervención General para que no haya desviaciones, esta coordinación será muy útil. Insisto en que cada euro hay que invertirlo con eficacia y rigurosidad porque así lo demandan los ciudadanos.

En uno de los puntos de la adenda firmada se recoge literalmente que los gastos vinculados a los servicios públicos no estarán sujetos a las limitaciones del cierre presupuestario ¿qué significa realmente?

En la orden de la Consejería está así reflejado. Lo que quiero decir es que el cierre se hizo para salvaguardar los servicios públicos y determinar aquellos gastos que podían pasar a otra anualidad. Además del cierre del Estado, el desvío de Sanidad debía sufragarse con otros gastos y en el cierre ya se determina que el gasto social no está sujeto al cierre.

Osea que no ha sido, según han criticado algunos, por el afán de Hacienda de controlar a Sanidad ¿no?

El afán debe ser de todos para destinar los recursos de la forma más eficiente. Es verdad que la decisión de realizar el cierre anticipado vino derivado de que el escenario de liquidación se desviaba mucho del cumplimiento del objetivo de déficit y no nos lo podíamos permitir. Teníamos que garantizar que el gasto sanitario se cubriera con fondos de otros departamentos. Ahora tenemos la experiencia para que no vuelva a suceder.

¿Ve entonces pacto hasta 2019?

Ambos partidos han aprovechado esta situación para afianzar la voluntad política de cumplir con los pactos en cascada. El hecho de que hayan nombrado a Francisco Linares como interlocutor de CC es una garantía porque pondrá todo su empeño en solucionar los problemas. El acuerdo es muy amplio y tiene políticas de interés para los ciudadanos y las dos fuerzas lo que hacen es intentar que los incumplimientos se reviertan.

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