Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista a Andoni Ortuzar

"El mejor consejo para Fernando Clavijo y para su gobierno es que aguante"

"Canarias y Euskadi son realidades distanciadas geográficamente, pero son sociedades en el fondo muy parecidas", reflexiona el presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV)

"El mejor consejo para Fernando Clavijo y para su gobierno es que aguante"

El portavoz de su partido en el Congreso, Aitor Esteban, anunció ayer que buscarán un acuerdo con el Gobierno para apoyar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Le han dado una muy buena noticia a Coalición Canaria (CC) y al Gobierno canario, que llevan tiempo advirtiendo de lo mucho que se juega el Archipiélago en evitar la prórroga presupuestaria, nada menos que 400 millones.

Así es, pero la pelota está en el tejado del PP y del gobierno de Mariano Rajoy. Entendemos que quien gobierna quiera tener presupuestos, es lo bueno, lo correcto y lo necesario, pero es precisamente quien tiene esa responsabilidad de gobierno el que debe hacer posible el acuerdo para que Coalición Canaria, que ya tiene muy avanzado el camino, o nosotros, que lo tenemos mucho menos, nos sintamos responsables pero también partícipes de esos presupuestos. Hemos manifestado nuestra disposición para negociar, pero va a ser importantísimo el reflejo que tenga lo vasco en los presupuestos y que estos sirvan para cohesionar la sociedad, para que la gente que lo está pasando mal lo empiece a pasar un poquito mejor.

Lo ha comentado: el Ejecutivo canario y Fernando Clavijo les han tomado ventaja. La 'agenda canaria' está perfilada, mientras que a la vasca aún le quedan conversaciones por delante.

CC jugó muy bien sus cartas. En la investidura de Rajoy hizo un análisis muy pegado a la realidad canaria y acertó, acertó porque se vinculó a la suerte del Gobierno y eso le trae unos réditos importantes para Canarias, de modo que tiene el asunto presupuestario un poquito mejor encarrilado que nosotros. En cualquier caso, estoy seguro de que si Fernando Clavijo y CC estuvieran en nuestra situación, harían lo mismo que nosotros. Venimos de cinco años muy duros con el Gobierno de mayoría absoluta del PP, que fue implacable con Euskadi, mucho más que con Canarias.

¿Más? Aquí llovió mucha polémica.

Aquí ha llovido mucho, desde luego, pero allá torrentes, fue el diluvio, tanto que cuando comenzamos las conversaciones se acuñó en Euskadi el término del 'deshielo', porque teníamos varias glaciaciones, y esto no es fácil, así que ahora, que parece que viene la primavera, confiamos en que llegue el deshielo definitivamente. Pero sí, tenemos abiertos innumerables frentes.

¿Y no es mal camino que llegue la primavera y el País Vasco no tenga representación en la Conferencia de Presidentes?

Aquello era una foto. Vamos a ser honestos: de allí no salió nada claro. El único tema que se llevó y que de verdad era propio de una Conferencia de Presidentes era el de la financiación, en el que, para bien o para mal, no estamos involucrados. ¿Para qué se hizo? Pues para eso, para que Rajoy se sacara una foto con los otros poderes territoriales y normalizara la nueva etapa de la no mayoría absoluta; se saca la foto y consigue que parezca que todos los poderes del Estado están a una en favor de equis cosas, y nosotros respetamos que sea legítimo, pero que lo bendigamos es otra cosa.

¿Qué tal la cita con Clavijo?

Somos amigos y viejos conocidos desde que él era alcalde, y además compartimos una misma manera de entender la política, la generosidad y ejemplaridad al servicio público. El Gobierno de Canarias está ahora en una situación compleja, pero la está abordando con mucha honestidad. La relación con Fernando [Clavijo], y en general con CC, es muy fácil.

¿Cómo se ve desde el otro extremo del Estado la situación de este Ejecutivo canario en minoría?

Bueno, nosotros sabemos bien lo que es estar en minoría.

Así que le habrá trasladado a Clavijo algún consejo.

El mejor consejo es que aguante, aguantar, porque al que confía en sí mismo y cree que tiene razón la fuerza lo lleva a aguantar. Siempre que un gobierno de una nacionalidad, como Canarias o Euskadi, depende de un partido de obediencia española, que piensa en Madrid, en los subterfugios de Madrid, en las necesidades de Madrid, hay que estar alerta. Aunque al mismo tiempo son gobiernos que reflejan la realidad social; en Canarias hay nacionalistas y hay quienes creen que tienen un nexo o cordón umbilical con el Estado español, y hay que convivir. Creo que es inteligente cómo el gobierno de CC está llevando esta crisis, y es la única manera de hacerlo: mantener el Gobierno que la ciudadanía necesita, porque la gente necesita que se gestione sin avatares y que al mismo tiempo se busque una base lo suficientemente amplia que compatibilice esas dos almas que hay en la sociedad.

La sintonía con los nacionalistas canarios parece plena.

Nuestra relación con CC tiene una gran facilidad, pues ellos quieren para Canarias lo mismo que nosotros para Euskadi, es decir, lo mejor, y eso hace muy coherentes nuestros planteamientos, porque estamos muy pegados al terreno, muy pegados a la sociología de la sociedad a la que servimos, canaria o vasca; entendemos lo que la gente nos dice y lo llevamos a la política grande, a la política en Madrid.

Hasta tal punto que hay en CC quienes dicen que ha hecho más por las Islas Izaskun Bilbao que los eurodiputados de los grandes partidos.

Eso seguro, porque los eurodiputados de los grandes partidos españoles hacen bastante poco por los territorios. No sé si hacen o no por sus partidos, pero por los territorios, muy poco. Izaskun Bilbao ha tenido muy claro que es eurodiputada para Euskadi y para Canarias, que tiene que llevar los colores amarillo, azul y blanco igual que el rojo, verde y blanco, y lo hace con mucha fuerza. No quiero ser falso, pero lo bueno es que en la relación entre Euskadi y Canarias no hay contradicciones, tenemos y compartimos una misma idea de lo que debe ser Europa y unos intereses muy pegados a nuestra realidad, por eso a Izaskun le es tan fácil defender la siderurgia vasca, el plátano canario, las pequeñas producciones de los agricultores de aquí y de allí... Somos realidades distanciadas geográficamente, pero en el fondo somos sociedades muy parecidas.

Casi están ustedes internacionalizando el nacionalismo.

Claro, porque nuestro nacionalismo no es de fronteras ni de boina calada. Desde la modestia que representan CC y el PNV, desde nuestra insignificancia política, estamos pidiendo a Europa precisamente lo que necesita: menos Estado, menos egoísmos estatales y más Europa. Ya pusimos el dedo en la llaga cuando señalamos que Europa se estaba haciendo demasiado grande sin profundidad, sin creencias, el proyecto europeo tiene que tener alma, no solo mercado, para ser un espacio de libertades desde donde se puedan proyectar modelos atractivos.

Y en cuanto al Estado, que es precisamente uno de los asuntos a abordar con CC, ¿hacia dónde debe dirigirse ese nuevo modelo que, en general, reclaman todos los nacionalistas?

Con CC no solo estaríamos de acuerdo en el diagnóstico, en los fallos del actual modelo, sino también en cuál sería el modelo que nos gustaría. Hay que ir hacia un Estado que sea capaz de dar cobijo a las naciones y a las diferentes realidades culturales e identitarias que hay en su seno. En definitiva, hacia un Estado plurinacional. ¿Qué diferencia hay entre nacionalidad y nación? ¿Por qué no llamamos a cada cosa por su nombre?

¿Cataluña es ejemplo de algo bueno, malo o regular?

Es el ejemplo de lo que pasa cuando las cosas no se abordan adecuadamente. Rodríguez Zapatero dijo que cumpliría lo que dijera el Parlamento catalán, luego el Congreso cepilló el Estatut, y los catalanes, en un ejercicio de generosidad y pragmatismo, aceptaron el cepillado. Y más tarde recurrieron 50 diputados del PP y el Tribunal Constitucional lo destroza, destroza lo que había sido adoptado legalmente y por consenso entre los catalanes. A partir de ahí, ¿qué puede pasar? Desde luego que poco bueno. Se podrá discutir si lo que se ha hecho es más o menos, pero el origen es el que es.

Compartir el artículo

stats