Una tromba de agua despidió esta mañana a la Brigada Líbano (BRILIB) XXVII, formada por unos 600 efectivos procedentes en su mayoría de la Brigada Canarias XVI y que, a partir de mediados de mayo, se incorporará al despliegue que Naciones Unidas tiene en el Líbano.

El acto, que estuvo presidido por el teniente general Pedro Galán García, jefe del Mando de Canarias, tuvo que ser acortado por la intensidad de la lluvia. Numerosas autoridades militares y civiles, así como los familiares de los efectivos que se desplazarán a la Blue Line, la línea virtual que separa al Líbano de Israel para mantener la paz en la zona, terminaron empapados al no tener un paraguas a mano.

La lluvia sorprendió, entre otros, al presidente del Ejecutivo regional, Fernando Clavijo, o al obispo de Canarias, Francisco Cases, cuyos trajes terminaron totalmente mojados tras la ceremonia que tuvo lugar en la Base General Alemán Ramírez de Las Palmas de Gran Canaria.

Ante la falta de refugio, muchos familiares optaron por utilizar los asientos y las chaquetas como paraguas. Los militares también facilitaron mantas térmicas a los padres, hermanos e hijos de los agentes que se desplazarán al Líbano para que entrasen en calor cuanto antes.

La lluvia caída en apenas media hora en Las Palmas de Gran Canaria anegó la zona de Paseo de Chil, Barranquillo de don Zoilo, Guanarteme y Puerto-Canteras. La fuerte tromba produjo numerosas incidencias sobre todo en la ciudad.

Paseo de Chil y el barranquillo, anegados

Los chubacos también afectaron a otros puntos de la isla, como Telde o Valsequillo.

Asimismo, en Lanzarote,, la tromba de agua inundó la zona turística de Costa Teguise.