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La dirección de Pedro Martín no puede forzar una moción de censura en La Laguna

La gestora local, sin capacidad para consultar con las bases el desalojo de José Alberto Díaz

La moción de censura a Coalición Canaria (CC) en La Laguna está condenada al fracaso. El mandato del congreso de los socialistas tinerfeños para desalojar al alcalde nacionalista, José Alberto Díaz, no tiene visos de prosperar por varias razones, entre ellas que la dirección insular del PSOE, con Pedro Martín al frente, no tiene ninguna competencia en relación con los pactos locales en ciudades como La Laguna, ya que tiene más de 20.000 habitantes y, por tanto, la autorización y política de pactos en estos casos corresponden a la cúpula regional y federal. Ya tanto el secretario general de los socialistas en las Islas, Ángel Víctor Torres, como Ferraz, rechazan gobernar con el PP.

A ello se une la división de los concejales socialistas en La Laguna, pues dos de los cinco ediles de este grupo, Mónica Martín y María José Castañeda, respaldan a Díaz, que gobierna en exigua minoría. Ambas tienen reticencias para suscribir una moción de censura en contra de CC. Por su parte, los otros ediles socialistas, Javier Abreu y Yeray Rodríguez, han sido expulsados por el partido a falta de recurso, y Zebenzuí González está pendiente también de que se conteste su recurso de expulsión a raíz de sus mensajes machistas en Whatsapp. Se da la circunstancia de que estas tres firmas son necesarias para poder sacar adelante la moción.

La dirección regional de los socialistas apuesta porque sean los militantes laguneros quienes se pronuncien y voten directamente en urnas sobre la idoneidad de llevar a cabo esta medida.

Para rizar aún más el rizo, aunque la ejecutiva regional aboga por escuchar a las bases del PSOE de La Laguna antes de aprobar la censura, la agrupación municipal está regida por una gestora, presidida por Mónica Martín, que no puede convocar una asamblea para conocer la opinión de los militantes y tomar una decisión al respecto. La falta de ejecutiva local pesa a la hora de fijar la estrategia a seguir y el tiempo apremia.

Ferraz ha dado de plazo hasta finales de enero o principios de febrero para normalizar todas las direcciones locales del PSOE. Una vez aprobada en La Laguna se podría convocar a las bases y plantear la consulta a los militantes, que tendrían que dar su visto bueno a la iniciativa. El resultado se tendría que elevar a la dirección regional. Los plazos son los que son y a partir de mayo no se puede presentar una moción de censura, pues la ley electoral lo impide un año antes de la celebración de los comicios.

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