Suscríbete

La Provincia - Diario de Las Palmas

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Aliento majorero contra el cáncer

La Asociación Fuerteventura Contra el Cáncer asiste en torno a 200 enfermos oncológicos y familiares

Campaña de la asociación en la calle. PACO CANTO

"Estábamos pasando por lo mismo y vimos que en Fuerteventura era necesario hacer algo. Un espacio donde compartir cómo nos sentíamos, nuestra experiencias, emociones y también frustraciones". A Pilar Cabrera e Isabel Laucirica les unía algo más que ser compañeras de trabajo. Ambas estaban luchando al mismo tiempo contra el cáncer, una circunstancia que les impulsó a plantar batalla y ayudar a quienes se encontraban en una situación similar a la de ellas en la isla majorera. En 2004 comenzaron a dar los primeros pasos, pero no fue hasta julio de 2005 que se constituyó formalmente la Asociación Fuerteventura Contra el Cáncer (Afuercc), una entidad declarada tiempo después de interés público insular por el Cabildo de Fuerteventura. Este año, el Ejecutivo regional reconoce su trayectoria en el trabajo de apoyo y asesoramiento a enfermos oncológicos, así como a familiares y amigos, con una de las doce Medallas de Oro que concede con motivo de la celebración, el 30 de Mayo, del Día de Canarias.

El camino emprendido por la asociación no ha sido fácil y, pese a ello, nunca han decaído la ilusión y las ganas por ayudar a quienes padecen cáncer en Fuerteventura. Al principio el objetivo fue dar visibilidad a la enfermedad y quitar el miedo que producía la palabra cáncer. "Queríamos que el término se utilizara con naturalidad, normalizar la situación porque, por desgracia, hay muchos casos y hacer campañas de prevención", expone Laucirica. Pero pronto estas ideas iniciales se quedaron cortas. Había que hacer algo más y la asociación no dudó, una vez más, en tomar las riendas.

Las personas que recurrían a Afuercc requerían un trato más personal y profesional, por lo que la asociación solicitó subvenciones del Servicio Canario de Empleo (SCE) para contratar personal: una psicóloga, una trabajadora social, una fisioterapeuta y una administrativa. Pese a la ayuda que suponía esta vía, también planteaba un problema. Estas subvenciones solo cubrían siete meses de trabajo, por lo que para llegar a final de año tenían que emplear recursos propios. A ello se sumaba, además, que no podían elegir a los mismo profesionales en otra convocatoria. "Esto era un hándicap porque no le podía decir a las personas que tenía que cambiar de psicólogo", apunta la presidenta de la asociación.

Así fue como a partir de 2010 esta organización comenzó a buscar vías de autofinanciación, si bien siempre cuentan con el apoyo de subvenciones del Cabildo majorero y de diferentes ayuntamientos, fundamentalmente el de Puerto del Rosario. Aun así, los momentos difíciles no cesaron y situaron a la asociación al borde del abismo.

Pero no fue así. La voluntad por ayudar y seguir adelante fue mayor y esta entidad continúa su carrera contra el cáncer. En la actualidad, entre 150 y 200 personas requieren sus servicios y no solo actúa en su sede de la calle La Mancha de la capital de Fuerteventura, sino que sus profesionales también se desplazan hasta Gran Tarajal para dar asistencia a los enfermos y familiares de pacientes oncológicos en esta zona de la isla y, cuando es necesario, a domicilio, a hospitales y a tanatorios.

"La sociedad majorera se volcó y todos los colectivos piensan en nosotros cada vez que hacen alguna carrera, un mercadillo... También colegios, institutos o pequeñas empresas colaboran y lo que recaudan lo donan a la asociación. El apoyo del pueblo ha sido total", esgrime Laucirica. La entidad, con el objetivo de recaudar fondos, organiza, por su parte, la carrera del Día Contra el Cáncer de Mama, un torneo de golf, campañas con huchas en la calle y venta de lotería.

Ampliación de actividades

Al equipo de trabajo se ha sumado recientemente una profesional más. En octubre del año pasado la asociación contrató a una preparadora física para poner en marcha un nuevo proyecto: el ejercicio oncológico terapéutico para que los pacientes puedan realizar actividades físicas adaptadas a su situación. La presidenta de la asociación indica que uno de los problemas a los que se enfrentaban las personas que padecían cáncer era que siempre les recomendaban que hicieran ejercicio, pero si se apuntaban a alguna actividad no podían seguir el ritmo. En Fuerteventura esto dejó de ser una traba. Afuercc imparte desde hace ocho meses clases, tanto grupales como individuales, de ejercicio físico adaptado. "A parte de físicos, el ejercicio tiene unos beneficios psicológicos importantes", expone Laucirica, quien detalla que los pacientes dejan de estar encerrados en sus casas, ven que puede mejorar su capacidad física y, además, se relacionan con más personas.

Y ahí no termina todo. La asociación cuenta con el carrito solidario, una iniciativa que lleva a la entidad a estar presente en el Hospital de Fuerteventura de nueve a doce y media de la mañana. La organización ofrece infusiones, zumos, frutos secos, mandalas o sopas de letras a los pacientes y familiares que están en la sala de espera. "Es una manera de contactar con los enfermos, que nos conozcan y sepan qué servicios prestamos en la asociación", explica su presidenta. Pero hay más. La asociación se ofrece a la red de escuelas para dar charlas, sobre todo sobre el duelo, a los más pequeños de la sociedad majorera. Laucirica apunta a que frecuentemente se trata de apartar a los niños y jóvenes de todo lo negativo, como la enfermedad o la muerte. "A los niños que han estado apartados de ese proceso les cuesta luego mucho más afrontarlo", esgrime.

También son varios los proyectos futuros, entre los que destaca el proceso de integración en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). "Seríamos una estructura independiente, pero integrada en la nacional para tener más recursos y mayor participación en las campañas de divulgación e investigación", sostiene Laucirica.

Casi trece años después de la constitución de la Asociación Fuerteventura Contra el Cáncer la entidad sigue abriendo caminos y recibiendo reconocimientos. Pilar Cabrera, que fue la presidenta fundadora, no llegó a ver la dimensión que alcanzó este proyecto. "Estuvo en la inauguración del local, pero no pudo ver a la asociación con la estructura actual. Esta medalla se la dedico a ella porque dedicó sus últimos esfuerzos para que este proyecto fuera una realidad".

Compartir el artículo

stats