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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Día de Canarias

Mucho más que una recova

El Mercado Nuestra Señora de África de Santa Cruz de Tenerife cumple 75 años

Entre sus paredes aún late el pulso comercial de antaño. Sus pasillos, patios y puestos evocan tiempos remotos y quienes en ellos transitan y trabajan alimentan su alma e historia. La Recova, como se conoce al Mercado Nuestra Señora de África de Santa Cruz de Tenerife, celebra este año 75 años de vida. Tres cuartos de siglo como testigo del día a día de la ciudad santacrucera, de las vivencias de sus gentes, del desarrollo de las nuevas tecnologías y del traspaso de padres a hijos de una tradición comercial que supura en cada esquina de este inmueble. Este punto de venta, abierto desde 1943, es el heredero de la vieja Recova del siglo XIX, un edificio que en la actualidad se utiliza como centro artístico. Tras superar algún que otro bache y con una lista de espera para formar parte de la familia que acoge en su seno, el Ejecutivo regional ha decidido este año distinguir la actividad de este mercado con una de las doce Medallas de Oro que concede por el Día de Canarias.

La antigua Recova pronto se hizo pequeña para los comerciantes tinerfeños, que se veían obligados a vender también en los alrededores del mercado por la falta de espacio en su interior. Precisamente este fue uno de los motivos del traslado del mercado hasta su posición actual, donde el comprador accede a 5.000 metros cuadros distribuidos en dos plantas y grandes patios. "Aquí hay de todo". Frutas, verduras, especias, carnes, licores, aceites y hasta agujas. La presidenta de la cooperativa que gestiona este punto de venta, Estefanía Hernández, explica que La Recova acoge, además, una superficie comercial que solo ofrece productos no perecederos para "no pisar" la venta de los tenderos "de toda la vida".

El inmueble, que fue mandado a construir por el Capitán General de Canarias y jefe de la Jefatura del Mando Económico, el general Ricardo Serrador Santés, es de estilo neocolonial. Y si su predecesor se hizo pequeño, el de ahora también. En la actualidad cuelga el cartel de completo. Sus 310 puestos de venta están ocupados y La Recova tiene una amplia lista de espera. Los pequeños comerciantes quieren lograr un hueco en él porque saben que se trata de un punto de referencia para los compradores que buscan productos frescos de calidad y proximidad. No en vano, a este mercado se desplazan consumidores de toda la isla y, antaño, incluso de La Gomera.

Pese al paso del tiempo y la llegada de las nuevas tecnologías, La Recova sigue conservando el espíritu de su niñez. Un tercio de siglo después de su nacimiento, el Mercado Nuestra Señora de África acoge a la cuarta o tercera generación de los comerciantes que iniciaron su actividad en él. Otros son nuevos en este recinto, pero tienen en común con el resto que conservan "la cercanía" y el "trato directo" con los clientes. "A la hora de vender somos competencia", expone Hernández, "pero todos formamos una familia".

La concesión de la Medalla de Oro por parte del Gobierno canario supone, según apunta la presidenta de la cooperativa, "el reconocimiento al tremendo esfuerzo que ha realizado la gente del mercado". No todo ha sido un camino de rosas para los comerciantes que trabajan en este recinto. La llegada de las grandes superficies a Tenerife dejó al borde del abismo a La Recova. "Entre los años 80 y 90 se produjo un bajón por la entrada de las grandes moles y estuvimos a punto de cerrar", expone Hernández. De hecho, en 1995 los inquilinos del mercado presentaron "batalla" al Ayuntamiento santacrucero, que barajaba cerrarlo. Al ser deficitario, el consistorio se decantaba por la privatización del inmueble. Este paso hubiese supuesto la salida de los comerciantes, por lo que éstos decidieron unirse y formar una cooperativa para gestionarlo. "Nos daban dos meses de vida y aquí seguimos 23 años después. Ha sido todo un éxito", relata Hernández.

Con el paso del tiempo La Recova se ha convertido en mucho más que una recova. El recinto comercial se ha convertido en un punto de encuentro donde el ciudadano puede hallar, además de diferentes puestos de venta, varias cafeterías con terraza. Para los turistas que visitan la capital tinerfeña, el mercado se erige como un termómetro ideal para conocer el carácter de los habitantes de la isla. "Un mercado es donde de verdad se conoce a la gente de un pueblo y su forma de ser", indica la presidenta de la cooperativa.

Y como no todos los días se cumplen tres cuartos de siglo, La Recova celebrará hasta final de año diferentes actos para conmemorar su septuagésimo quinto aniversario. Ya sopló la velas de una tarta gigante y a final de este mes acogerá una chicharrada. "Cada vez el mercado va mejor y estamos más de moda", concluye Hernández.

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