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Entrevista | José Miguel Bravo de Laguna

"Defiendo un nacionalismo insular para reequilibrar el papel de Gran Canaria"

"No me considero el salvavidas del CC de Gran Canaria, hay que contribuir a evitar la fragmentación política" destacó el ex presidente del Cabildo de Gran Canaria

Antes de llegar al acuerdo con Coalición Canaria mantuvo también contactos con su antiguo partido, el PP, y con Ciudadanos ¿Hasta dónde llegaron esas conversaciones?

No se trataba de buscar socios o coaligados de cualquier manera. Nosotros creemos que para conseguir nuestro objetivo político fundamental, que es recuperar a Gran Canaria y el reequilibrio regional, hacían falta fuerzas que preelectoralmente pudieran sumar para presentar un programa más potente. Tuvimos conversaciones con Ciudadanos y con el PP para sondear la posibilidad de ir a un acuerdo preelectoral ya que nuestro objetivo es hacer algo transparente, que se pueda anunciar a los electores no de forma sorpresiva después de las elecciones. Esto es legítimo, pero más claro es ir antes diciendo con quién se va a las elecciones presentando un programa conjunto. Las conversaciones que más avanzaron han sido con Coalición Canaria porque entendemos que Gran Canaria es una isla que necesita que dos fuerzas políticas confluyan en el centro político de un nacionalismo que podríamos denominar insular. Es evidente que ambas fuerzas coincidimos en defender Canarias y sus singularidades en un marco regional, pero también las necesidades propias de cada isla. Al ser un territorio fragmentado lo que se haga en una isla no beneficia directamente a los habitantes de otra isla en cuestiones como infraestructuras, carreteras, promoción turística, etcétera, por lo que el acuerdo es que Gran Canaria necesita avanzar en el aspecto insular del nacionalismo canario. Si analizamos con perspectiva histórica, desde 1993 ha gobernando siempre CC y el peso de Gran Canaria se ha ido debilitando al mismo tiempo que lo ha hecho CC en esta isla. En 2015 nace Unidos por Gran Canaria con el fin de defender los intereses de la Isla y el reequilibrio regional y, al mismo tiempo, CC necesita reforzar su mensaje en la Isla. Ambas cosas confluyen y es de interés común presentar un proyecto conjunto.

¿Por qué no cuajó un acuerdo con Ciudadanos?

El problema fundamental con Ciudadanos es que ellos dejaron claro desde el principio que no hacen pactos, sino que te tienes que integrar en el partido y eso ya para nosotros es un paso insalvable. No llegamos a hablar de contenidos o temas de fondo porque lo que queríamos es un pacto preelectoral y no una integración.

Usted se caracterizó cuando fue presidente del Cabildo por denunciar los agravios del Gobierno de CC con Gran Canaria ¿qué ha cambiado?

CC siempre ha gobernando con un socio, con el PP o con el PSOE, salvo ahora que está en solitario. Por lo tanto si han habido desequilibrios en la región no son sólo imputables a Coalición Canaria sino también a sus socios, que no lucharon lo suficiente por el equilibrio regional. Cuando llegué a la presidencia del Cabildo me propuse como objetivos recuperar el papel del Cabildo como auténtico gobierno de la isla y luchar por el reequilibrio regional. El Gobierno CC-PSOE de entonces rechazó la propuesta legislativa de la moratoria turística, nos recortaron 10 millones del Gran Canaria Arena, desestimaron el BIC del Oasis de Maspalomas, rechazaron que el Cabildo prefinanciara carreteras, se trató inadecuadamente a la Isla en Fitur, etcétera. Continúo defendiendo el reequilibrio regional de Gran Canaria pero la actitud del Gobierno ahora no es la misma que antes y lo que pretendemos con el pacto con CC es que entre todos busquemos el reequilibrio, pero es absurdo que lo hagamos desde el enfrentamiento. Antonio Morales me ha copiado a la hora de erigir la bandera de la defensa de Gran Canaria pero lo que está consiguiendo es aislarla más. Hay que recuperar el papel de la Isla desde la colaboración y la cooperación pero con firmeza. Gran parte de los problemas que padecemos son consecuencia de los errores cometidos desde esta propia isla.

No me negará entonces que hay una tendencia en los presidentes del Cabildo a convertirse en insularistas ¿no?

Es normal porque se enfoca el criterio en función de la responsabilidad que se tiene. De lo que no cabe duda es que la falta de continuidad de las políticas y los cambios han provocado vaivenes en la Isla porque en Tenerife, por ejemplo, hay una permanencia del mismo partido en los últimos 30 años. También ha existido un enfoque muy negativo, hemos sido demasiado defensores de moratorias y otras cuestiones que al final nos han perjudicado. Este pacto no es sólo para ir juntos en las listas, sino que tenemos un programa que contempla las necesidades de la Isla.

¿Se considera el salvavidas de CC de Gran Canaria ante su debilidad electoral?

Es de interés recíproco, no soy el salvavidas de CC. Estamos ante una fragmentación política que tampoco es positiva tanto en Canarias como en el panorama nacional. No debemos contribuir a esta fragmentación porque si no Canarias sería ingobernable y desde ese punto de vista se deberían reforzar las ofertas políticas electorales a los ciudadanos. Tras lo que está ocurriendo en Madrid es necesario que los canarios se unan más que nunca para presentar ofertas conjuntas porque si no vamos a hacer insignificantes a nivel político. Sería un objetivo ambicioso que se volviera a repetir un grupo canario en el Congreso con cuatro o cinco diputados y desde Unidos por Gran Canaria queremos luchar por eso.

¿José Miguel Bravo de Laguna se considera ahora nacionalista o defensor de los postulados del nacionalismo?

Nunca me he sentido nacionalista como etiqueta política, he militado en la UCD y el PP, es decir, en partidos nacionales pero, al mismo tiempo, me siento canario y he defendido como nadie el REF, el Estatuto o la integración en Europa con nuestras singularidades. Siempre he dicho que para defender a Canarias no hace falta ser nacionalista. Cuando hablo de nacionalismo insular lo comparo con el nacionalismo vasco, donde se tienen muy en cuenta a las realidades territoriales. Defendemos un nacionalismo que tiene en cuenta que hay cuestiones de ámbito autonómico pero otros temas son de carácter estrictamente insular.

Pero usted sigue denunciando el desequilibrio del gasto cuando Gran Canaria recauda más que Tenerife...

Seguimos pensando que hace falta un estudio sobre las competencias de los cabildos y reestudiar la distribución de los recursos del bloque de financiación canario. Está claro que el esfuerzo fiscal de Gran Canaria es superior al de otras islas, no tengo todos los datos del IGIC porque no se nos facilitan por islas pero en el IRPF la Isla es la que más recauda con diferencia, sobre los 1.000 millones de euros.

¿En este marco cree que el pleitismo se erradicará alguna vez de Canarias?

Con respecto al pleito insular está claro que tiene aspectos negativos de enfrentamiento y hostilidad pero también tiene unos rasgos de rivalidad o competencia que también pueden ser positivos por lo que significa de estímulo para crecer y mejorar. No soy un radical en mis juicios y de ninguna manera hago un canto al pleitismo, sé que tiene efectos negativos pero también hay que tener en cuenta que logros como la Universidad en Las Palmas se han debido a esta rivalidad entre islas. La sana competencia, el afán de superación y reivindicar lo que te corresponde siempre serán aspectos positivos. Cada isla debe ejercer todas sus posibilidades de la mejor manera posible y hoy en día Gran Canaria no las está aprovechando al máximo.

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