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Las Palmas 1919: los primeros socialistas

El historiador Agustín Millares publica un libro donde analiza por primera vez la creación del PSOE en la capital grancanaria

Las Palmas 1919: los primeros socialistas

Las Palmas 1919: los primeros socialistas

La aparición del PSOE en Las Palmas de Gran Canaria era una crónica no escrita. El historiador Agustín Millares Cantero ha realizado un exhaustivo estudio sobre la primera Agrupación Socialista en la capital, que se gesta en 1919, cuarenta años después de la fundación del partido en 1879 por Pablo Iglesias Posse, y que recoge en un libro titulado Llegaron los compañeros.

Una monografía muy oportuna pues su presentación, el viernes 29 en el Club Prensa Canaria, coincide con el protagonismo actual del PSOE por su reciente vuelta al poder, bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, tras la fugaz moción de censura al popular Mariano Rajoy.

La de Las Palmas de Gran Canaria no fue la primera agrupación de las Islas. El PSOE se estableció entre 1917-1919 en Tenerife en cuatro núcleos: Santa Cruz, Puerto de la Cruz, La Orotava y La Laguna y competía con los anarcosindicalistas de la CNT en la capital tinerfeña.

En 1919, al término de la I Guerra Mundial (1914-1918) se reorganizó el sindicalismo, en el marco de una crisis económica tremenda de postguerra que coincidió con un fenómeno de inflación enorme. "Las Palmas de Gran Canaria era una ciudad de unos 66.000 habitantes y estaba en proceso expansivo gracias al Puerto de La Luz que se vio afectado por la Guerra Mundial", cuenta Millares Cantero.

En ese contexto, se produjo una fuerte conflictividad social que culminó en octubre con la primera huelga general en Gran Canaria, que había pasado desapercibida por los historiadores del movimiento obrero y prácticamente fue descubierta por Millares Cantero. Una huelga que paralizó la Isla y que no apareció en los periódicos de Gran Canaria porque "empezaron parando los tipógrafos, el Ejército salió a la calle, hubo atentados violentos, cortes de cables eléctricos...", narra el historiador. Aunque no se recogió en los periódicos de la Isla porque se detuvo toda la ciudad, sí se reseñó en los de Santa Cruz de Tenerife o Madrid.

"Esa radicalización coincidió con otra cuestión que no se había detectado, que era la presencia de un grupo de anarcosindicalistas en La Isleta en torno a la figura de Agustín García Estévez", comenta Millares Cantero, que en su investigación abarcó, entre otras cosas, sentencias judiciales, telegramas gubernativos, datos del Instituto Nacional de Estadística, oficios e informes del Instituto y de la Junta Local de Reformas Sociales, actas municipales y un sistemático expurgo de las informaciones de prensa.

Anarcosindicalismo

García Estévez emigró a Argentina y recibió la influencia del anarcosindicalismo que era dominante en el movimiento obrero argentino. Cuando regresó creó un grupo anarcosindicalista en La Isleta y publicó el periódico El Productor. Tenía mucho predicamento en los sindicatos portuarios y, animado por los anarcosindicalistas de Santa Cruz de Tenerife que ya habían organizado la CNT, García Estévez se propuso impulsar este movimiento en Las Palmas de Gran Canaria. El nacimiento de la Agrupación Socialista en la capital vino determinado, precisamente, por el empeño de abortar esta maniobra desde el ala sindicalista del republicanismo federal, "única oposición al leonismo, que animó a su sector sindicalista para instituir el PSOE y cerrar el paso a los seguidores de la CNT", subraya.

El Partido Republicano Federal de Las Palmas, reorganizado por José Franchy y Roca en 1903, incitó, por tanto, a un núcleo de su formación escorado hacia la socialdemocracia a conformar el PSOE en la capital. "La Federación Obrera era neutral pero la mayoría de sus miembros eran más propensos a la UGT y al PSOE", manifiesta el investigador.

El comité provisional se eligió en diciembre de 1919, dos meses después de la huelga general, y fue presidido por Miguel Barrera Alonso, un herrero empleado de la fábrica eléctrica que se encontraba en la actual Delegación del Gobierno. Era un dirigente sindical que había presidido el sindicato de obreros en hierros y metales. La primera Agrupación Socialista de la capital tuvo la cifra punta del centenar de afiliados con sus cuotas reglamentarias al día. "Eran activistas en los sindicatos, promovían huelgas, manifestaciones, publicaban en periódicos, organizaban conferencias y mítines de protestas", añade Millares Cantero.

Curiosamente, meses antes, en verano, se había creado la primera agrupación socialista en Santa María de Guía, de la mano de Antonio Núñez Tomás, un ebanista que era hermano de uno de los máximos dirigentes del PSOE y de UGT en España. "Sospecho que se casó con una ciudadana de Guía y se fue a vivir allí desde 1905 y viendo la efervescencia del movimiento obrero creó la Asociación Socialista en Guía, pero aguantó poco", indica el historiador.

El detalle pormenorizado de las huelgas palmenses entre 1919-1925, periodo en el que se concentra Millares Cantero, resalta el papel que jugó el PSOE en todas ellas.

Una vida de novela

A Miguel Barrera lo acompañó en el primer comité directivo José Rial Vázquez, "un filipino con una vida de novela, que nació en una isla de Filipinas porque naufragó el barco donde iba el padre, un funcionario que estaba destinado en Manila, y cuando España perdió la colonia Rial se trasladó a Andalucía, hizo oposiciones a faros y las sacó; su primer destino fue Lanzarote y después La Isleta", expone. "Tenía una capacidad extraordinaria para escribir sobre los temas más dispares del mundo, con una cultura vastísima y el faro dio mucho de sí; utilizó una panoplia de seudónimos impresionantes, para escribir en los periódicos y fue redactor jefe de LA PROVINCIA", asevera.

En este libro, además, es la primera vez que se emprende una ilustración amplia sobre la vida y la obra del catedrático Baltasar Champsaur Sicilia, que fue presidente del partido desde 1923 a 1925 y presidente honorario hasta 1930, y de quien apenas se conocían sus andanzas mallorquinas y sus concepciones sobre La escuela laica, uno de sus múltiples títulos y que es el único que ha reeditado el Cabildo de Gran Canaria, cuando "tiene una obra muy significativa, pues escribió novela, poesía , ensayo político, libros de pedagogía o artículos", enfatiza Millares. "Hombres como Baltasar Champsaur honran en alto grado al Partido Socialista", escribió el padre del PSOE, Pablo Iglesias Posse. El eminente intelectual, hijo de un navegante de un barco que encalló en Las Palmas de Gran Canaria donde se quedó a vivir, estudió la carrera en Barcelona, se licenció en Humanidades y sacó las oposiciones de catedrático de francés, y estuvo de catedrático en Palma de Mallorca. Allí, vinculado al movimiento obrero, montó escuelas para trabajadores. Luego lo mandaron de catedrático a La Laguna y colaboró con el Partido Socialista. En 1919 lo destinaron a Las Palmas y ocupó la dirección del Instituto General y Técnico, que por iniciativa suya pasó a llamarse Perez Galdós.

'Por el ideal socialista'

En la antesala de su elección como presidente del PSOE en la capital grancanaria, en 1923, publicó un ensayo, Por el ideal socialista, "que debe figurar entre lo mejor de la literatura política", afirma Agustín Millares Cantero. Se trata de un compendio que podría inscribirse dentro de lo que el historiador llama "nuevo socialismo utópico", una amalgama de formulaciones socialdemócratas, anarquistas y comunistas. "Lo que preconizaba Champsaur era la unidad de todos los que estuvieran en contra del sistema capitalista, fueran quienes fueran", sostiene.

Más allá de este intelectual, algunos de los cuadros dirigentes despuntaron en periodismo y también estaban entre "lo mejor de la cultura canaria, como Sinforiano Armas Calcines, Cristóbal Bonilla Cózar o Juan Sosa Suárez". "Este elenco no había sido desvelado en las Memorias de Juan Rodríguez Doreste ni de manera tangencial. El reto, sin embargo, consiste en el esbozo de biografías genéricas que engloben igualmente a los militantes de base", argumenta el historiador de su obra. El régimen franquista contribuyó a borrar gran parte de la trayectoria de las izquierdas en este país.

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