El presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcalde de Vigo, Abel Caballero, apuesta por una transformación "profunda, severa y urgente" de las administraciones públicas españolas para dotar a los ayuntamientos de más competencias y recursos. Entre los cambios propuestos por Caballero figuran una amplia reforma legislativa que incluye, entre otras normas, la Ley de Bases de Régimen Local o la ley de financiación. El dirigente socialista cuestionó ayer que las comunidades autónomas legislen para "imponer" competencias a los ayuntamientos sin dotarles de los recursos suficientes para desarrollarlas.

Pero el regidor gallego no solo propone cambios en las leyes que regulan a las administraciones locales, sino que también apela a que cuando se reforme la Constitución ésta desarrolle de forma más amplia las funciones de las corporaciones locales para adaptarlas a la realidad actual. Caballero reconoce que ahora no se dan las circunstancias políticas para hacer cambios en la Carta Magna, pero que en algún momento tendrá que llegar la reforma constitucional. "La Constitución regula el poder local en tres artículos y no son suficientes, necesitamos más capacidad para poder actuar, hay que reescribir la forma de entender el país porque todo sucede en las ciudades y municipios y eso requiere una transformación radical", aseguró Caballero.

El presidente de la FEMP participó ayer en el Foro Prensa Ibérica en el Hotel Santa Catalina de la capital grancanaria, en un encuentro patrocinado por Astican. Caballero disertó sobre los 40 años de la llegada de la democracia a los ayuntamientos y la situación actual de la política local. Al debate acudieron alrededor de un centenar de personas con presencia de alcaldes, miembros del Gobierno regional, dirigentes de cabildos, empresarios, directivos y profesionales.

Abel Caballero cree llegada la hora de acometer esta transformación tras comprobarse que las administraciones locales han superado con creces los objetivos de deuda, superávit y techo de gasto. "No necesitamos vigilantes porque ya hemos demostrado que somos serios y responsables", aseguró el alcalde de Vigo. El conjunto de las corporaciones locales españolas tienen en los bancos 29.000 millones de euros de remanentes y superávit y han aportado 44.000 millones "para la barra cara de las comunidades autónomas y el Gobierno de España". El presidente de la FEMP recordó que el anterior Gobierno del PP intentó culpar a los ayuntamientos de la crisis económica cuando son los únicos que han cumplido con los objetivos de déficit y deuda. "Mientras el vigilado cumple el que vigila no cumple, no necesitamos que nadie nos vigile sino estar en igualdad de condiciones con el resto de las administraciones públicas", añadió. El alcalde de Vigo evidenció el "cierto enfado" que hay en el poder local con el símil del "hermano mayor" -Estado y comunidades autónomas- que se gasta el dinero del "hermano menor" -corporaciones locales-, por ello rechazó la existencia de un "Estado piramidal" y defendió que los ayuntamientos tengan suficiente autonomía para gestionar sus recursos. Caballero admitió que las cuentas municipales sean supervisadas por Hacienda para cumplir con los criterios de deuda y déficit pero en modo alguno deben existir interferencias en la "acción política" de los municipios y cabildos.

Dados los asuntos y ámbitos tan diversos que afectan al funcionamiento de las ciudades y que escapan al ámbito competencial de los ayuntamientos, el presidente de la FEMP abogó por la conformación de consejos sobre industria, hospitales, playas, empleo, medio ambiente o políticas sociales en los que las corporaciones locales puedan plantear su visión al resto de instituciones implicadas. "Algo no funciona", dijo Caballero, porque "la segunda derivada" que encuentran los ayuntamientos a la hora de afrontar competencias que no tienen es "la falta de recursos", de ahí que, a su juicio, sea urgente "redefinir la política local", ya que "el futuro, que es hoy, ha traído un cambio en la dirección contraria", ya que se ha optado por "el apelotonamiento de funciones en las comunidades autónomas, que muestran una severa incapacidad para desarrollarlas".

El pasado año se cumplieron 40 años de las primeras elecciones democráticas en los ayuntamientos y en este periodo las corporaciones locales -incluidos también cabildos, diputaciones y consells- "hemos dado un cambio radical", según Caballero, que definió la cara y la cruz del papel de los alcaldes: "ser alcalde significa estar en todo, para todo y durante todo el tiempo; es estar en toda la política que tiene que ver con tu ciudad de la peor manera posible sin competencias, sin capacidad y sin los recursos necesarios".

El presidente de la FEMP confía en que el actual Gobierno que preside su partido haga frente a los cambios legislativos y normativos que reivindican las corporaciones locales. Mientras llegan estas modificaciones y no se reforme la Carta Magna, Caballero ha instado al Gobierno central a que acuda al Tribunal Constitucional cada vez que una corporación local reciba competencias sin recursos para desarrollarlas ya que esta dinámica "rompe la lealtad institucional".