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Crisis del coronavirus

El PSOE de Tenerife se queda solo en su defensa de la gestión de Teresa Cruz

Pedro Martín, líder insular, muestra su desacuerdo y advierte a Torres que llevará el cese a los órganos del partido - La consejera Guerra no ve motivos para la destitución

El presidente, Ángel Víctor Torres, junto al vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, y la consejera de Economía, Elena Máñez, ayer. LP / DLP

La destitución de Teresa Cruz Oval al frente de la Consejería de Sanidad ha concitado la práctica unanimidad entre profesionales y sindicatos del sector sanitario y de los partidos políticos con representación en el Parlamento, tanto los que respaldan al Gobierno como los de la oposición. Pero el nombramiento de Cruz Oval cuando se formó el Ejecutivo formaba parte de la cuota de la organización socialista de Tenerife y son precisamente dirigentes de la formación de esa isla los que se han mostrado en desacuerdo con la decisión del presidente Torres, también secretario general del PSOE de las Islas, de cesar a la consejera en plena crisis sanitaria por el coronavirus. El secretario insular del PSOE de Tenerife y presidente del Cabildo, Pedro Martín, se ha opuesto a la destitución y así se lo hizo saber a Torres cuando este evacuó las consultas previas al cese, pero también la compañera de Cruz en el Consejo de Gobierno, la titular de Educación, María José Guerra, salió ayer en defensa de la ya exconsejera, le agradeció su labor y aseguró que si por ella fuera no la hubiese apartado del Ejecutivo.

Mientras el resto de la organización socialista en las Islas respalda la decisión de Torres como necesaria para encauzar la gestión de la crisis del coronavirus y dar todo el poder al comité creado hace unos días, el partido de Tenerife, de donde es Cruz, no respalda al presidente del Ejecutivo y, al contrario, apoya la labor realizada por la exconsejera. Quien se mostró ayer claro y sin miramientos fue el líder del PSOE tinerfeño, Pedro Martín, uno de los principales barones de los socialistas canarios. Martín fue breve y al grano: "No estoy de acuerdo con el cese de Teresa Cruz, ya hablaremos de esta cuestión en los órganos del partido, ahora lo importante es centrar todos nuestros esfuerzos en luchar contra esta epidemia".

Lo que sí desveló el dirigente socialista tinerfeño es que el miércoles tuvo una conversación con Ángel Víctor Torres y le transmitió su desacuerdo con la decisión que había tomado, que se precipitó tras la entrevista a LA PROVINCIA / DLP en la que Cruz cuestionaba al comité de gestión sanitaria y el papel del coordinador técnico, Conrado Domínguez, exdirector del Servicio Canario de Salud. Martín no quiso ahondar en sus diferencias con el líder regional del partido y emplazó al debate en los órganos internos del PSOE la discusión sobre esta decisión. Ahora lo más importante es acabar con la crisis provocada por la epidemia, a juicio de Martín.

También la consejera de Educación, María José Guerra, evidenció ayer su contrariedad por el cese de Cruz. Guerra es la única independiente de los consejeros del Ejecutivo, pero esto no ha sido óbice para que salga en defensa de la gestión realizada por la exconsejera y que si hubiese estado de su mano seguiría al frente del departamento de Sanidad.

En unas declaraciones realizadas a Cope Canarias, la titular de Educación, Cultura y Deportes indicó que Canarias ha sido "pionera" en la gestión de esta crisis entre las comunidades autónomas, consideró que la medida adoptada en su momento de aislar el hotel del sur de Tenerife "fue todo un acierto" porque la situación hubiese estado mucho peor en la isla si no se hubiese confinado al millar de turistas que se hospedaban en ese establecimiento de Adeje. "Fue una medida muy efectiva y respaldada científicamente, estamos por la cola en número de casos y fallecidos pese a que somos una comunidad que estamos en temporada alta en invierno", añadió.

Para la catedrática de la Universidad de La Laguna, la gestión de la crisis ha sido "muy buena". Sobre la destitución de la consejera indicó que "es una decisión del presidente pero la gestión de Teresa Cruz capitaneando esta crisis y contando con expertos ha sido fundamental".

"Yo no soy la presidenta del Gobierno, pero si lo fuera lo tendría que haber valorado porque supongo que el presidente tendrá otro tipo de información, pero por mi parte todo el reconocimiento y agradecimiento para el trabajo de Teresa Cruz y su equipo", agregó Guerra, que no ve motivos suficientes para el cese.

El nombramiento de Teresa Cruz hace ocho meses forma parte del delicado equilibrio y reparto del poder interno en el PSOE de Canarias y en los pactos a los que llegaron los principales dirigentes socialistas para las elecciones del 26 de mayo. Tanto Torres como Martín no escondieron sus diferencias antes de los comicios, hasta que llegaron a una entente cordiale para que Martín respaldase a Torres como candidato a la Presidencia, mientras que el secretario general le dejaba el camino expedito a Martín para ser secretario insular y candidato al Cabildo.

Teresa Cruz pugnó en su momento para ser la presidenta del Parlamento pero el predominio de mujeres en la Mesa de la Cámara obligó al PSOE a cambiar su terna y proponer a Gustavo Matos. Cruz está avalada por el sector mayoritario de Tenerife encabezado por los alcaldes del sur de la isla, entre ellos el propio Pedro Martín, y por la actual alcaldesa de la capital tinerfeña, Patricia Hernández, que la aupó en la legislatura anterior a la política regional desde el Cabildo tinerfeño. Cruz quería en el reparto del Gobierno el área social pero ésta fue encomendada a Podemos como consecuencia de la distribución de puestos obligada por el pacto. Finalmente fue designada como consejera de Sanidad, con una gestión que no ha estado exenta de problemas desde el primer momento en que desembarcó en el departamento, primero con el nombramiento de los altos cargos y después con sus desencuentros con profesionales y sindicatos.

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