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CRISIS DEL CORONAVIRUS

Santa Cruz de Tenerife inicia con timidez su apertura comercial

La Fase 0 de la desescalada arranca con la agenda llena en las peluquerías pero con pocos comercios y restaurantes en marcha

Santa Cruz de Tenerife inicia con timidez su apertura comercial

Santa Cruz de Tenerife inicia con timidez su apertura comercial

La capital chicharrera inició ayer con timidez la apertura comercial permitida en la Fase 0 de la desescalada. Las peluquerías fueron las protagonistas de la jornada, pues sus agendas ya estaban llenas para toda la semana y atendieron a clientes durante todo el día. De resto, y a pesar de que desde este lunes ya podían abrir restaurantes y cafeterías para servir pedidos para llevar, y el pequeño comercio, de menos de 400 metros, con cita previa, en Santa Cruz de Tenerife fueron pocos los negocios de este tipo que ayer se pusieron en marcha. Eso sí, los que lo hicieron, como varios restaurantes, alguna librería y tiendas de electrónica, celebran que ya por fin haya comenzado el regreso a la denominada "nueva normalidad", aunque también admiten que "aún queda mucho camino para la recuperación económica y social de la ciudad".

La Asociación de Empresarios Zona Centro ha apuntado, a través de su presidente, Bernard Lonis, que han empezado a abrir los establecimientos "de servicio a las personas, como estética y peluquerías, todo con cita previa y cumpliendo con los protocolos oficiales y las medidas sanitarias". Con respecto al sector de la restauración, Lonis señaló que los locales "se están organizando para preparar comida para llevar y para entregarla en los domicilios". Este añade que la gran parte de los negocios del municipio capitalino se abrirán a partir del 11 de mayo.

Entre las peluquerías que ya ayer abrieron sus puertas en Santa Cruz de Tenerife se encuentra Mónica & Jorge Peluqueros, ubicada en la calle de El Pilar, y cuya agenda ya estaba completa para varios días cuando apenas había pasado una hora desde que se iniciase la actividad. La empleada Jéssica Alemán, con su cara completamente cubierta y con guantes, solo permitía la entrada de un cliente al establecimiento. Hasta que no terminara no podía acceder nadie más al local. Y para hacerlo, era necesario limpiarse los zapatos y las manos, y ponerse guantes y mascarilla. "Nos están pidiendo sobre todo cortes de pelo y color. Y estamos teniendo muchísimas llamadas", comentó Alemán.

Miguel Díaz-Llanos, vecino de Santa Cruz, acudió desde muy temprano a cortarse el pelo. "Ya lo tengo muy largo, casi que me lo puedo poner de bufanda. La verdad es que es una alegría ver que ya hay establecimientos abiertos, aunque aún sean pocos. Entiendo que todavía hay muchos empresarios que consideran que ponerse en marcha en estas condiciones no les es rentable. Y también la gene tiene miedo", manifestó este ciudadano.

Laborý es otra de las peluquerías que abrió ayer sus puertas en la capital chicharrera. Ruth Laborý contó que su agenda ya está completa para toda la semana, pues "muchas de nuestras clientas estaban esperando a que nos pusiéramos en marcha". "Solo atendemos por cita previa y con el 30% del aforo. De momento no he podido recuperar a todo el personal, pero esperamos hacerlo", contó la propietaria de la citada peluquería, ubicada en la calle Teobaldo Power.

David Martínez es el encargado, junto con su hermano, del restaurante Pianeta Espresso, situado en el centro de la ciudad. Ellos decidieron ayer abrir las puertas de este establecimiento, a pesar de que solo pueden ofrecer comida para llevar y a domicilio, como ensaladas, crepes, hamburguesas o bocadillos. "También estamos dando café para llevar, pero con todas las medidas de seguridad necesarias y desde la barra que hemos colocado en la puerta del local. De momento, estamos ofreciendo nuestro servicio de ocho de la mañana a cuatro de la tarde y aún no hemos podido incorporar a nuestra plantilla, formada por seis personas", señaló.

La tienda de electrónica y fotografía Percy, ubicada en la calle San José, fue uno de los pocos pequeños comercios de la capital que ayer abrieron sus puertas. Atienden por cita previa y solo durante unas horas al día. Su encargado mostró su sorpresa por "los pocos locales que hay abiertos, esperaba muchos más". También contó que le habían llamado ciudadanos preguntando por termómetros.

Alberto Segura, propietario de Blous and Music, también estaba sorprendido ante la timidez con la que Santa Cruz ha iniciado la apertura comercial. "Yo creo que todavía hay mucha confusión entre los empresarios y no tienen claro si pueden abrir. También hay miedo", manifestó. Pero Segura aseguró estar contento, "pues estoy vendiendo bastante música y cine".

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