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El tráfico de mercancía falsificada se dispara en las Islas a máximos históricos

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado interceptan el último año 226.000 falsificaciones, la mayoría prendas de vestir, valoradas en unos 25 millones de euros

El tráfico de mercancía falsificada se dispara en las Islas a máximos históricos

El tráfico de mercancía falsificada se dispara en las Islas a máximos históricos EFE

El tráfico de artículos falsificados se ha disparado en Canarias a máximos históricos. El volumen de las mercancías intervenidas casi se ha sextuplicado el último año gracias a la labor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que redoblaron esfuerzos para esclarecer hasta 139 delitos de contrabando de falsificaciones, el mayor número de casos registrado hasta la fecha en las Islas. Artículos de marroquinería, complementos, joyas, relojes y ropa, sobre todo ropa, son las mercancías ilegales con que más se trafica en el Archipiélago, la mayor parte de las cuales acaba en las tiendas y no en la venta ambulante, como podría pensarse. Así lo revelan los datos de delitos contra la propiedad industrial suministrados por el Ministerio del Interior, donde calculan que el montante de los objetos intervenidos el pasado año en Canarias podría llegar a los 25 millones de euros.

Hace justamente un año, a mediados de julio de 2019, la Policía Nacional desarticulaba en la localidad grancanaria de Maspalomas una banda de falsificadores que introducía la mercancía a través del puerto de Las Palmas y la almacenaba en un centro comercial para después distribuirla. Se trataba de artículos de electrónica, como altavoces, auriculares y teléfonos móviles, pero la operación acabo convirtiéndose en una macrooperación cuando los agentes descubrieron un taller clandestino en el que los cabecillas de la banda tenían a dos marroquíes en situación irregular en España trabajando en condiciones precarias en la falsificación de prendas de vestir. Estas dos personas eran obligadas a trabajar todos los días de la semana en un espacio sin apenas ventilación, donde con una prensa de calor estampaban los logotipos de las marcas en la ropa y colocaban las chapas con las enseñas oficiales. Es hasta la fecha una de las mayores operaciones en Canarias contra el tráfico de mercancía ilegal (los policías se incautaron de objetos valorados en unos 16 millones) y una de las razones del extraordinario incremento que en el último año experimentaron los delitos contra la propiedad industrial en la región.

El Ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska ofrece datos de este tipo de delito desde 2012. Fue precisamente ese año cuando los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se aprehendieron de más de 63.000 artículos falsificados en las Islas, un volumen que marcaba el máximo hasta ahora. En 2018 se registró la segunda mayor cantidad de objetos intervenidos hasta la fecha, pero a mucha distancia de las cifras de aquel año: menos de 41.000. En ambos casos son cifras que sirven para hacerse una idea de hasta qué punto crecieron estos delitos el año pasado, a lo largo del cual se interceptaron la friolera de 225.712 artículos ilegales, casi seis veces más que en 2018.

No sorprende así que la estadística de criminalidad de Interior también haya registrado el mayor número de casos conocidos en solo un año en las Islas, un total de 141; el mayor número de casos esclarecidos, los susodichos 139 (con lo que solo quedan dos abiertos); y el mayor número de personas detenidas y/o investigadas (165).

Canarias se sitúa de este modo en el quinto lugar del particular ranking de las autonomías con más contrabando de mercancía falsificada, solo por detrás de Andalucía, Castilla y León, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

De esos cerca de 226.000 artículos interceptados en 2019 en las Islas, la gran mayoría, hasta 213.087, son prendas de ropa. En segundo lugar entre las preferencias de los traficantes de falsificaciones están la marroquinería y los complementos, con 4.369 objetos intervenidos, y a estos los siguen las joyas y los relojes (hasta 2.628 artículos suntuarios de este tipo se decomisaron el año pasado en el Archipiélago), el calzado (406), la electrónica y la maquinaria (363) y el hardware informático (55), como las tarjetas de vídeo, las memorias o, por ejemplo, los discos duros. Los 4.804 objetos restantes no están clasificados en ninguno de los anteriores grupos, con lo que se incluye ahí cualquier otro producto que pueda falsificarse.

Los agentes policiales y de la Guardia Civil intervienen la gran mayoría de artículos cuando estos se encuentran ya en las tiendas para su venta. De hecho, 212.782 objetos se decomisaron en los establecimientos, frente a solo 7.102 en la venta ambulante. Y, además, de estos últimos apenas 431 fueron aprehendidos en puestos ambulantes ilegales. Otros 2.665 artículos se interceptaron en los puertos, aeropuertos y aduanas y 250, en contenedores y camiones durante su traslado por las carreteras de la región.

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