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Arona

Siete concejales socialistas plantan a José Julián Mena y lo dejan en minoría

La ausencia de los ediles del pleno permite a la oposición reprobar al alcalde por dejar desamparados a los funcionarios y rechazar la incorporación de un director urbanístico

José Julián Mena, alcalde de Arona, ayer, durante el pleno.

José Julián Mena, alcalde de Arona, ayer, durante el pleno. CARSTEN LAURITSEN

Nuevo varapalo a José Julián Mena, alcalde de Arona, que pierde el control del Ayuntamiento. Siete concejales del gobierno municipal del PSOE, de un total de 14, plantaron ayer a Mena, se ausentaron del pleno y lo dejaron en minoría, una tónica que se puede repetir si Mena no acata la orden del partido y la petición de estos siete concejales de que abandone el Consistorio. Los ediles que no acudieron ayer al pleno celebrado en el Centro Cívico de Cabo Blanco son Luis García, al que Mena destituyó por pérdida de confianza al frente de la Concejalía de Urbanismo, y los seis que lo respaldan: José Luis Gómez, Juan Sebastián Roque, Dácil León, Pura Martín, Elena Cabello y Yurena García.

Los siete concejales se ausentaron por los permanentes ataques y humillaciones que están sufriendo, por su rechazo a los políticas precipitadas de José Julián Mena y por su resistencia a abandonar la Alcaldía, tal y como le ha exigido el PSOE. Lanzan con esta decisión, además, un aviso a la dirección socialista nacional, regional e insular para que actúe y haga cumplir su exigencia de que Mena entregue el acta y se marche.

La ausencia voluntaria de estos siete concejales tuvo otra consecuencia en el pleno: sin sus votos, todos los partidos de la oposición -CC, PP, Ciudadanos, Ciudadanos por Arona y Sí Podemos- lograron sacar adelante la reprobación de Mena por "no salir en defensa del personal del Ayuntamiento, de manera inmediata y contundente, tras las lamentables declaraciones de Agustín Marichal, presidente de los socialistas de Arona, en las que puso en tela de juicio la labor y profesionalidad de los empleados públicos". Así figura en la moción aprobada a las 22:14 horas de ayer, con los 11 votos a favor de los partidos opositores y los 7 en contra de la mitad de ediles del PSOE.

José Ramón Rodríguez, portavoz del grupo de Coalición Canaria, culpó a Mena de tardar una semana en respaldar a la plantilla municipal y de que cuando lo hizo "careció de contundencia". El edil recordó al alcalde que debía haber presentado una denuncia contra su presidente pues algunas de las palabras del empresario podían ser constitutivas de delito. "Acusó a algunos funcionarios de cometer irregularidades, lo cual es muy grave. Y usted no hizo nada por ponerlo en conocimiento de la Justicia. Debe ser reprobado".

Águeda Fumero, portavoz del PP, se sumó a estas críticas y reprochó a Mena que le costara tanto defender a sus trabajadores. "Ojalá no haya próxima vez. Tiene que pedir disculpas". El regidor aronero respondió con acusaciones de "oportunismo" a la oposición. "Solo buscan desgastar",enfatizó, para recordar que él es empleado del Ayuntamiento de Arona en excedencia. Manifestó que "reprobaba" las palabras de Marichal después de que el portavoz de su grupo socialista recordase que Mena ya había enviado una carta de apoyo al personal. Sus explicaciones no fueron suficientes y la moción de reprobación properó, lo que supone una expresión pública contundente de descontento por la gestión del alcalde.

Esa desaprobación vino precedida de duras críticas contra José Julián Mena. Agueda Fumero, por ejemplo, habló de gobierno "roto" y de que la crisis en la que ha metido a Arona ha hecho que el Ayuntamiento sea "ingobernable". "Le han dado la espalda 7 de sus concejales. Debería pedir disculpas a los ciudadanos por este culebrón que está protagonizando el PSOE. El mayor problema es que lo pagan los vecinos", subrayó Fumero.

El tirón de orejas de la oposición y el plante de la mitad del grupo de gobierno se produce 20 días después de que la dirección nacional, regional e insular del PSOE pidiera a José Julián Mena que entregase el acta y abandonara el Ayuntamiento al responsabilizarlo de la grave crisis política que atraviesa el gobierno municipal. La decisión de Mena de destituir el 22 de junio al concejal de Urbanismo, Luis García, después de que este pidiera auxilio a sus compañeros por las injerencias y coacciones que sufre del abogado Felipe Campos y Nicolás Jorge, asesor del alcalde imputado por delitos de corrupción, desata un cisma en el grupo de gobierno que pone a Arona a la deriva. Tras desoír su petición de auxilio, García llevó las presuntas irregularidades urbanísticas a la Fiscalía de la Audiencia Provincial, con coacciones y presiones que afectan a inversores y funcionarios municipales.

La dirección socialista también pidió al exconcejal de Urbanismo que entregase el acta. José Julián Mena se ha negado a acatar la orden, amparándose en el amplio respaldo obtenido en los últimos comicios y pese a que la crisis interna del gobierno municipal, lejos de menguar, se ha acrecentado. Luis García, por el contrario, ha puesto su acta a disposición del PSOE aunque todavía no la ha entregado. La negativa de José Julián Mena, que también es secretario general de los socialistas aroneros, ha supuesto un desafío en toda regla a su partido, que en un breve plazo tiene previsto expulsarlo y crear una gestora tras haber agotado todas las vías de negociación y dar por imposible una solución. Y eso que el PSOE ha hecho un gran esfuerzo de mediación.

Con la decisión de expulsar a Mena y crear una gestora, el PSOE también busca cortar por lo sano con otro de los graves problemas en Arona: Agustín Marichal, presidente de la agrupación local y principal mentor de Mena, que ayer acudió al pleno pero se marchó sin presenciar la votación de reprobación al alcalde. No solo porque es un constructor y hotelero con importantes intereses urbanísticos en Arona, sino por las polémicas que ha protagonizado durante esta grave crisis en el Ayuntamiento y que han avergonzado a los responsables de la formación. Una de ellas tiene que ver con la moción de reprobación aprobada anoche. En una entrevista a EL DÍA publicada el día 10, Marichal asegura que "hay unos cuantos técnicos que vienen bichaditos y que siguen mangoneando". También señala sobre Damián Hernández Fumero, jefe de Disciplina y Gestión Urbanística, que "en tres años no ha trabajado ni dos y ahora está de baja otra vez". "Son ratitas de la administración", remató el empresario.

Estas declaraciones y otras similares a emisoras de radio provocan una respuesta contundente del comité de empresa del Ayuntamiento. El día 19, los representantes del personal laboral y funcionario envían un escrito a la Alcaldía en el que aseguran sentirse desamparados por el alcalde. Muestran su "tristeza" por la falta de respaldo de Mena ante los ataques "despectivos" y "vejatorios" que está sufriendo la plantilla.

La reprobación y la incomparecencia de la mitad de los ediles del PSOE no fue el único hecho que mostró en el pleno de ayer que Mena ha perdido el control del Consistorio pese a disponer de mayoria absoluta. Toda la oposición también se unió para rechazar la propuesta estrella que llevaba Mena al pleno: la contratación de un director de Urbanismo. CC, PP, Ciudadanos, Ciudadanos por Arona y Sí Podemos se negaron al considerar que la propuesta llegaba "tarde" y que se enteraron de esa incorporación y del plan de choque propuesto por Mena para reforzar el área técnica de Urbanismo "por los medios de comunicación". "¿Por qué lo hace ahora después de asumir Urbanismo cuando el concejal que usted destituyó ya lo propuso en febrero?", le espetó el portavoz de CC. Mena consideró que era una incorporación "necesaria" para el desarrollo económico de Arona pero la oposición le recordó que es demasiado tiempo con cientos de expedientes guardados en la gaveta.

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