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REFLEXIÓN

La migración africana desde una perspectiva histórica amplia

La migración africana desde una perspectiva histórica amplia

Según el relato bíblico Dios creó a Adán, y luego a Eva, los puso en el Jardín del Edén y les dijo "creced y multiplicaos", con el objetivo de que poblaran la tierra toda. Dado que en la Edad Media no faltaba quienes situaban en las entonces llamadas 'Islas Afortunadas' el Jardín del Edén, quizá cuando alguien afirma que es "canario/a de toda la vida" lo hace porque piensa que es uno de los descendientes directos de Adán y Eva que nunca salieron del Jardín del Edén (no sabemos si era una o todas las islas). El relato científico no es muy distinto del bíblico en un aspecto sorprendente y hasta hace poco desconocido: según lo que se llama 'la teoría del cuello de botella', por diversos problemas (sequías, hambrunas), el grupo original de humanos llegó casi al punto de la extinción, de manera que la totalidad de los homos sapiens, que ése es el nombre científico del animalito que coloquialmente llamamos 'humanos', proviene, sino de una sola pareja (Adán y Eva) de unas pocas parejas.

Ahora bien, éstas no provienen de Jardín del Edén, sino del Este de África. Desde ahí se expandieron por todo el planeta, y entraron en contacto con otras especies de homos, por ejemplo, el homo neanderthalis, que habitaba en Europa, y aunque no está muy claro si la extinción de éste sucedió a manos de los homo sapiens, las teorías más actuales señalan que en algún momento ambas especies llegaron a hibridarse, de manera que un pequeño porcentaje de ADN neanderthal se encuentra hoy en día en todos los seres humanos, salvo aquellos cuyos antepasados nunca abandonaron África, y por lo tanto, nunca llegaron a entrar en contacto con los neanderthales. Así que, desde una perspectiva histórica amplia, aunque ahora nos parezca que "los africanos invaden Europa", se trata en realidad de una segunda invasión, pues, en el fondo, todos los seres humanos somos africanos cuyos antepasados llevan cientos o miles de años viviendo en otros lugares, de la misma manera que hoy en día consideramos 'esencia de la canariedad' otras especies vivas, como la tunera, el millo o el plátano, que llegaron a las Islas hace tan sólo unos cientos de años.

Por supuesto, no pretendo con esto menospreciar la importancia que tiene el fenómeno migratorio en la actualidad, tan sólo ayudar a ponerlo en perspectiva, en aquello que ahora está tan de moda decir que se usa, pero en realidad apenas se usa: una perspectiva global y amplia.

Desde aquellos lejanos neanderthales y homo sapiens que vivían en tribus los seres humanos hemos evolucionado hasta vivir en sociedades complejas en las cuales el hecho de nacer en un lugar u otro genera derechos de ciudadanía, a la vez que (y esto también a menudo se olvida) obligación de comportarse de determinada forma. Si siempre se había dicho que "doctores tiene la Iglesia", ahora se podría decir que muchos doctores (en Economía, Geografía, Ciencia Política, Derecho) pueblan todas nuestras instituciones, desde las europeas a las locales, pasando por las nacionales, autonómicas e insulares, y ellos sabrán cómo gestionar mejor lo que ahora se llama el "problema" de la inmigración.

Pero quizá no está de más recordar que, desde una perspectiva histórica, todos somos africanos cuyos antepasados llegaron algún día al lugar que hoy habitamos. Porque, si bien es cierto que hay homo sapiens sin trazas de ADN neanderthal, lo contrario no sucede, por más que a veces se diga para desprestigiar a alguien que es neanderthal. O dicho de otra manera: todos somos africanos, porque todos somos homo sapiens.

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