El PP prometió ayer consenso para aprobar la reforma de la administración local. Así lo aseguró el secretario general de los populares en Canarias, Asier Antona, que sostuvo que el Gobierno central no adoptará "ninguna decisión unilateral" respecto a la reestructuración de los ayuntamientos.

Antona negó que el anteproyecto de reforma de la ley de Bases de Régimen Local incluya la supresión de ayuntamientos pequeños, si bien advirtió de que si los consistorios no pueden prestar sus competencias "con calidad" pueden pedir "auxilio" a los cabildos. Sí reconoció la disolución de mancomunidades "siempre que los ayuntamientos afectados estén de acuerdo".

En cuanto a la propuesta del Ministerio de Hacienda de limitar los sueldos de alcaldes y concejales al 0,6% de los gastos del presupuesto anual de cada municipio, señaló que dicha medida no se recoge en el anteproyecto, pero, en todo caso, invitó al resto de partidos políticos a "mejorar" el texto en el trámite parlamentario.

Este tope salarial significaría "volver a los tiempos de la dictadura, donde sólo se dedicaban a la política los ricos y los empleados de los ricos", afirmó, por su parte, el presidente de Nueva Canarias, Román Rodríguez. Mientras, el vicepresidente regional, José Miguel Pérez (PSOE), acusó a Madrid de "imponer ideas antidemocráticas con la excusa de la crisis".