El presidente canario, Paulino Rivero, reclamó ayer en Madrid un gran pacto entre los dos grandes partidos estatales tras las próximas elecciones generales para llevar a cabo la "transición económica" en España que saque al país de la crisis, inicie una fase de creación de empleo y se produzcan todas las reformas que necesarias para hacer factible el "cambio de modelo" económico que ya se está produciendo en todo el mundo.

Rivero planteó esta idea en su intervención en el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía, avisando que el cambio de gobierno que se produzca tras el 20-N "no va a resolver la crisis" independientemente del color político del próximo Ejecutivo.

Ante decenas de empresarios y agentes económicos de la capital, lanzó un mensaje claro de necesidad de iniciar una nueva etapa política tras las elecciones que siente las bases de un entendimiento ente el PSOE y el PP "para abordar el reto" de las reformas que necesita el nuevo modelo económico, resaltando que "la crisis se ha cebado más en España" no sólo porque su crecimiento previo se asentó sobre una "economía de pies de barro", sino también por la incapacidad de los dos grandes partidos de llegar a acuerdos sobre las reformas necesarias. "Si tras el 20-N los grandes partidos no cambian de actitud, las dificultades serán mayores", resaltó.

Sobre esta base, Rivero aseguró que Canarias puede y debe ser uno de los territorios que pueden contribuir a liderar la recuperación a partir de un primer pacto de Estado en materia económica: la reconversión turística mediante un plan de rehabilitación de infraestructuras y planta alojativa obsoleta.

La puesta en marcha de este plan en todo el Estado reactivaría la construcción y mantendría la máxima ocupación turística permitiendo crear más de 1,5 millones de empleos a corto y medio plazo. Recordó que al igual que ocurriera en otras etapas con sectores como la minería, ahora le toca el turno al turismo "para mejorar la calidad y la competitividad". Alegó que funcionando "a tope", como está ocurriendo en la actualidad con la llegada de 12 millones de visitantes este año, se sigue manteniendo un paro de 250.000 personas en las Islas.

Rivero afirmó que se necesita abordar otra de las asignaturas pendientes de la transición: la reforma de la Administración. Rivero abogó por reducir la dimensión del sector público y habló de la necesidad de "dar una sacudida a la Administración que pasaría por eliminar duplicidades, repensar las competencias o fijar correctamente su financiación.

Pioneros

Rivero dijo que Canarias ya está inmersa en este proceso de reforma administrativa y citó el grupo de trabajo creado en el seno del Ejecutivo. Rechazó también en todo la devolución de competencias al Estado y apostó por la "insularización de servicios" y por mancomunar municipios, pero no por la desaparición de los más pequeños porque "en las Islas no hay municipios de 100 ó 200 habitantes, como en la Península".

Por otro lado, el presidente se mostró contrario a la "privatización" de los grandes aeropuertos si ello significa perder el control público, pero sí abogó por la "entrada de capital privado" en una AENA pública. "Puede ser una fórmula válida", afirmó. Al acto de Rivero acudieron empresarios como Enrique Cerezo (presidente a su vez del Atlético de Madrid), Ignacio Polanco (Grupo Prisa), el naviero Luis Boluda, Juan José Hidalgo (Globalia), Luis Atienza (Red Eléctrica) o el canario José Sánchez.