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La llegada de más pateras deja el muelle de Arguineguín con 661 migrantes

En sólo dos días arriban a Gran Canaria unas 387 personas procedentes de las costas de África | La cifra vuelve a elevar la presión migratoria sobre este puerto de Mogán

Imagen de archivo de personal de Cruz Roja ayudando a los migrantes llegados en una patera

Imagen de archivo de personal de Cruz Roja ayudando a los migrantes llegados en una patera LP/DLP

Unos 661 migrantes albergaba ayer el campamento instalado por Cruz Roja en el muelle de Arguineguín. Con la llegada de trece nuevas pateras y cayucos a Gran Canaria procedentes de la costa africana, a lo largo del pasado viernes y ayer sábado, en estas instalaciones del puerto de Mogán se han incorporado 387 personas en sólo dos días, lo que unido a las 274 que esperaban por ser trasladadas a los centros de acogida para pasar la cuarentena.

La elevada cifra preocupa a los responsables de Cruz Roja dado que el flujo migratorio vuelve a desbordar las carpas de este puerto de Mogán. Tras unas primeras semanas del pasado mes de septiembre muy complicadas, en las que hasta los cientos de migrantes llegaron a protestar por las condiciones de hacinamiento en las que se encontraban, pues soportaban bajo lonas todo el día temperaturas que superaban los 30 grados, la presión se había logrado reducir con los traslados a los hoteles del sur y la capital, y a los centros de acogida. Pero el arribo incesante de cayucos obliga a poner la mirada otra vez sobre Arguineguín.

De hecho, de las trece embarcaciones que llegaron el pasado viernes a las costas de Canarias, la mayoría, unas diez se localizaron en las aguas de Gran Canaria, y todos los migrantes que se encontraban a bordo fueron trasladados a estas instalaciones de Mogán, según Cruz Roja. Así de las 362 personas que arribaron a las Islas desde las costas de África el pasado viernes, unas 197 llegaron a Gran Canaria, mientras que a Fuerteventura se localizaron dos cayucos con 60 personas, y otro más en Tenerife con otros 105 ocupantes.

El goteo de embarcaciones continuó ayer dejando más migrantes en el Sur grancanario. Durante la mañana, el Centro de Control de Salvamento Marítimo en Las Palmas recibió dos avisos de la Guardia Civil señalando la presencia de dos ecos sospechosos, posibles pateras, al sur del faro de Maspalomas, por lo que el Centro de Control movilizó a la salvamar 'Menkalinan'.

Una vez en la zona, la salvamar avistó a la primera patera y procedió al rescate de las 67 personas que iban a bordo, todos varones y origen magrebí. Inmediatamente se dirigió hacia el segundo eco, que resultó ser un cayuco y rescató a sus 108 ocupantes, de origen subsahariano.

Con todos los rescatados a bordo, la salvamar 'Menkalinan' puso rumbo hacia el puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán, donde se procedió al desembarco de las 99 personas sobre las 13.40 horas. Por la tarde, según fuentes de Cruz Roja, se interceptó otra embarcación con otros 25 ocupantes, por lo que en total a lo largo de la jornada del sábado se eleva a 200 el número de migrantes rescatados, y que han sido derivados a Arguineguín.

Más allá de estos datos, que ya confirman que Canarias se encuentra ante nueva nueva crisis de los cayucos como la vivida entre 2006 y 2008, en las caras de esos hombres, niños y mujeres, cuentan desde Cruz Roja, se reflejan no sólo el cansancio por travesía a la que se han lanzado con la esperanza de encontrar un mundo mejor, lejos del hambre y la guerra de sus países, sino el temor de lo que está por llegar. A su tragedia se suma ahora el coronavirus, lo que hace que tengan que esperar a que les realicen las pruebas PCR, y si los resultados son negativos les ofrezcan un lugar donde pasar el periodo de cuarentena, por lo que el camino hacia cualquier país de Europa con la pandemia se les complica más.

De esta cruda realidad tuvo la oportunidad de percatarse hace tan sólo una semana el ministro Migraciones, José Luis Escrivá, que se trasladó a Canarias, aunque un mes después de que se hubiera comprometido con la visita. Escrivá reconoció que el Estado “tendrá que dar una respuesta integral” a la situación que vive Canarias, y hacer que “la capacidad de acogida responda a la dimensión del problema”.

Hasta el campamento de Arguineguín, después de que la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, denunciara la situación que vivían allí los migrantes, se han acercado también desde el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, al presidente del Cabildo grancanario, Antonio Morales; el delegado del Gobierno, Anselmo Pestana; así como representantes de los partidos políticos; pero la llegada de pateras no cesa, y aunque unos migrantes se van, son muchos los que siguen llegando, y se encuentran con unas carpas en las que no saben cuanto tiempo van a vivir hacinados.

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