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Crisis migratoria

Unánime rechazo social y político al plan estatal del ‘Archipiélago prisión’

Empresarios, sindicatos y partidos exigen que se hagan traslados de migrantes a la Península y se quejan del abandono que sufren las Islas por parte de Madrid

Varios agentes de la Policía Nacional custodian a los migrantes en el muelle de Arguineguín.

Varios agentes de la Policía Nacional custodian a los migrantes en el muelle de Arguineguín. Juan Carlos Castro

“Canarias no puede sola con la migración, nos rebelamos, lo rechazamos”. Lo avisó el viernes el presidente del Gobierno autonómico, Ángel Víctor Torres, en presencia del ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, después de que éste presentara su Plan Canarias y ratificara lo que ya habían evidenciado tanto él como el resto del Ejecutivo durante meses: que la intención del Estado es que los migrantes que llegan a las Islas se queden en las Islas, convirtiéndolas de facto en un muro de contención para que estas personas no lleguen no sólo al resto del territorio europeo, sino tampoco a la Península. Lo avisó Torres, que no pudo hacer nada para evitar que sus compañeros de partido siguieran adelante con sus planes, y lo avisan también el resto de actores de la sociedad. Empresarios, sindicatos, ONG y partidos políticos –entre ellos los propios socios del pacto de las flores– rechazan convertirse en la cárcel de los africanos que buscan seguir su viaje al continente y se quejan del desprecio que Madrid demuestra hacia el Archipiélago.

Comisiones Obreras (CCOO) otorga una dimensión nacional a la crisis migratoria y es su secretaria federal de Empleo, Cualificación Profesional y Migraciones, Lola Santillana, quien gestiona este problema. “Las medidas del Gobierno central llegan tarde y no son las más adecuadas”, reconoce Santillana, que considera que no se puede dejar a 7.000 personas de manera permanente en Canarias, lo que convierte a las Islas en un tapón que les impide llegar a Europa. La sindicalista tiene constancia de que hay comunidades autónomas cuyos sistemas de acogida se encuentran al 50% de su capacidad, por lo que podría darse luz verde a los traslados.

“Lo único que consiguen con este plan es que los discursos xenófobos se hagan mucho más intensos y eso hay que evitarlo”, se queja Santillana, que además recuerda que son los ministerios los que tienen que coordinarse y reordenar los flujos migratorios “porque esto es un problema de España y de Europa, no de Canarias”.

Del ‘pacto de las flores’

A pesar de que Madrid vendió como uno de sus objetivos prioritarios desalojar los hoteles para que éstos puedan recibir turistas, el presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas (Feht), José María Mañaricua, califica de desastre las soluciones ofrecidas. “El Gobierno central abandona a Canarias al no derivar a los migrantes a la Península, trata a las Islas como si no fueran parte de España”, critica el empresario, que espera que la sociedad canaria dé una respuesta contundente al Estado, “que ha dado una solución para todos los demás menos para los canarios”.

El malestar que Torres mostró ante el plan de Escrivá se hace extensivo al resto de socios del pacto de las flores. Luis Campos, portavoz de Nueva Canarias en el Parlamento autonómico, critica que el Gobierno central se alinee "con la miserable y repugnante política de la Unión Europea" en lugares como Lesbos, al querer convertir a Canarias en zona de contención. "No vamos a permitir que nos conviertan en una cárcel, esta política de encarcelamiento fáctico en Canarias de los migrantes será combatida con firmeza desde nuestro partido", advierte Campos.

“Este plan es un parche que sólo puede ser temporal, aunque también en su día se dijo que Arguineguín lo iba a ser”, recuerda Laura Fuentes, coordinadora general de Podemos Canarias, que insiste en la necesidad de que se hagan traslados a la Península “porque no es cierto que la UE lo prohíba. Pero para ello hay que tener voluntad y tomar decisiones políticas y eso es lo que pedimos al Gobierno de nuestro país”, del que forma parte Unidas Podemos.

Fuentes resalta que la solución de Escrivá no sirve para dignificar a las personas que llegan en patera porque “mantenerlas hacinadas en carpas sigue vulnerando sus derechos. No queremos que Canarias se siga convirtiendo en un Archipiélago prisión”, asegura, por lo que exige que se haga uso de la solidaridad que ya han demostrado varias comunidades autónomas, dispuestas a acoger a parte de los miles de migrantes que se encuentra ahora en Canarias.

Coinciden los socios de gobierno del PSOE en esta ocasión con la oposición. El secretario general de CC-PNC, José Miguel Barragán, se queja de que el Gobierno de España ha dejado sola a Canarias en la peor crisis migratoria de los últimos 14 años condenándola a ser la cárcel del sur de Europa. “El ministro Escrivá confirma que el plan del Gobierno es concentrar miles de plazas para migrantes en Canarias porque no hay voluntad de trasladarlos sin que Ángel Víctor Torres haga nada allí mismo para mostrar su desacuerdo. Dice que no lo vamos a permitir al mismo tiempo que se pone al lado del ministro para explicar con él las nuevas plazas creadas; es lamentable”, critica el nacionalista.

También la presidenta del PP en las Islas, Australia Navarro, critica que el Estado “publicite descaradamente que tiene una solución a la inmigración irregular cuando en realidad sólo pone de manifiesto la convicción del Gobierno de Sánchez de que el Archipiélago se convierta en el auténtico tapón de la inmigración de manera definitiva”. Para Navarro, “es muy duro escuchar en las voces de los ministros que estas instalaciones se mantendrán de manera permanente, dando por hecho que no harán nada para solucionar la crisis y aseverando sin sonrojo que se cruzarán de brazos abandonando a Canarias, una vez más”.

La misma sensación de abandono comparte Enrique Arriaga, coordinador autonómico de Ciudadanos, que rechaza seguir habilitando cuarteles, naves industriales, colegios y hoteles para acoger más migrantes, “convirtiendo de esta manera a las Islas en un campamento improvisado del que nadie puede salir”. Arriaga se alinea con Torres al asegurar que “Canarias no tiene capacidad para soportar esta crisis” y lamenta que el Gobierno de España no muestre ninguna sensibilidad con la grave situación que vive el Archipiélago y con el aislamiento al que le están sometiendo, por lo que exige que se pongan en marcha los traslados y las repatriaciones.

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