Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El pacto desafina: el PSOE saca los colores a Podemos y Podemos a NC

Familiares de dependientes censuran la gestión de Santana con el aval de Cruz Oval | Los podemistas aseguran que los nacionalistas consintieron un engaño de Hacienda

Noemí Santana habla en el salón de Plenos del Parlamento de Canarias con la diputada María del Río Sánchez.

Noemí Santana habla en el salón de Plenos del Parlamento de Canarias con la diputada María del Río Sánchez.

Los instrumentos del Gobierno de Canarias están desafinados. Los partidos del cuatripartito tocan cada uno a su ritmo y la orquesta ya no suena con total sintonía. Una descoordinación que el PSOE y Podemos mostraron ayer sin tapujos. Los socialistas sacaron los colores a Podemos por su gestión del área de Dependencia y los podemitas dejaron en evidencia a Nueva Canarias (NC) por presumir de haber logrado los fondos contra la pobreza cuando en realidad han sido víctimas de la estrategia del Ministerio de Hacienda. Así pues, la Agrupación Socialista Gomera (ASG) fue el único firmante del Pacto de las Flores que se libró de los golpes bajos de sus socios.

Lo sucedido en la comisión parlamentaria de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud pilló con el paso cambiado a todos los diputados. A todos menos a la socialista Teresa Cruz Oval, artífice del varapalo recibido por la consejera Noemí Santana. La que fuera responsable del área de Sanidad —y por tanto compañera de Santana en el Gobierno autonómico— hasta el pasado marzo, cuando fue destituida en plena crisis por el coronavirus, sabía la reprimenda que la podemita iba a recibir por boca de la directora de la Asociación de Cuidadores, Familiares y Amigos de Personas con Dependencia, Alzheimer y otras Demencias (Acufade). No en vano fue la propia Cruz Oval, y en última instancia el PSOE, quien invitó a la representante de Acufade, Elena Felipe Pérez, a exponer en el Parlamento la situación en que están inmersas las personas dependientes y sus cuidadores desde el estallido de la pandemia. Las palabras de Elena Felipe resultaron tan duras y esclarecedoras que la portavoz de Ciudadanos, Vidina Espino, se preguntó si el PSOE y la misma Cruz Oval no estarían arrepentidos de haber convocado a la directora de Acufade. “No me arrepiento; las invitaciones que cursa el PSOE a las entidades sociales son para que hagan un diagnóstico de la realidad, no para que vengan a regalarnos el oído, ni al PSOE ni a ningún otro partido”, aseguró la socialista.

Elena Felipe afirmó que los familiares y cuidadores de personas dependientes, o más bien cuidadoras —en su gran mayoría son mujeres—, se sienten “absolutamente desoladas, desamparadas, defraudadas y desahuciadas del sistema de protección social”. La representante de Acufade acusó a Santana y a su equipo de haberles “privado” de los “escasos” recursos de que disponían con el cierre de los centros de día y la suspensión de prestaciones. “Sin darnos alternativas”, agregó Felipe, que remató: “En esta tierra ni siquiera existe la posibilidad de un cambio inmediato de PIA [el Plan Individual de Atención del dependiente] cuando para una prestación se tardan 754 días”.

En definitiva, la directora de Acufade dejó claro que la llegada de Podemos al Gobierno en nada ha cambiado la gestión del área de Dependencia —“estamos en el mismo sitio, o mejor dicho: estamos peor”—, lo que ilustró con el hecho de que el presupuesto para políticas sociales se incremente solo un 0,8% cuando el Ejecutivo se vanagloria de haber elaborado para 2021 unas cuentas públicas netamente expansivas. “Hace falta dinero, porque si seguimos con una Dirección de Dependencia sin profesionales, si no tenemos con quién comunicarnos, si no se la dota de recursos, no vamos a salir del atolladero”, insistió Felipe.

De esta manera, la crítica de Acufade, promovida por el PSOE, no se circunscribía a la labor de Noemí Santana y su equipo, sino que alcanzaba también al resto del Ejecutivo. Al propio PSOE, como principal fuerza política, y sobre todo a NC, que lleva las riendas de la Consejería de Hacienda, el departamento encargado de elaborar los presupuestos de la Comunidad Autónoma. La iniciativa de los socialistas a través de Cruz Oval se convirtió así en la más dura crítica posible a Podemos y a su propio Gobierno, tanto que la oposición se limitó a ahondar en lo dicho por la directora de Acufade. Jesús Machín, de Coalición Canaria (CC); Lorena Hernández Labrador, del PP; y Espino, de Cs, coincidieron en que Elena Felipe había “tumbado en solo cinco minutos y sin aspavientos” —subrayó el nacionalista— “el castillo de arena de la consejera”.

Desde las bancadas de los partidos del Ejecutivo, María del Río Sánchez, de Podemos, solo pudo reconocer que su partido no ha resuelto las carencias en Dependencia, mientras que Melodie Mendoza, de la ASG, eludió la polémica y apenas apuntó que desconocían lo denunciado por Acufade. Carmen Hernández, de NC, fue quien más intercedió por Santana, insistiendo en que los problemas en Dependencia vienen de lejos y en la necesidad de un pacto de todos los partidos. Sin embargo, la podemita Gemma Martínez, viceconsejera de Derechos Sociales, no sería tan misericorde con NC como NC lo fue con Santana y Podemos.

Martínez, en los micrófonos de la Ser y en el segundo golpe bajo del día entre los socios de gobierno, aseguró que los 30 millones de los fondos contra la pobreza que NC ha recuperado para Canarias en el trámite de enmiendas de los presupuestos estatales en realidad han sido el cebo del Ministerio de Hacienda para conseguir el voto favorable de los de Román Rodríguez. La viceconsejera explicó que esos 30 millones figuraban en las cuentas elaboradas por el Ministerio de Derechos Sociales, entre otras cosas porque Podemos venía trabajando en ello desde diciembre del año pasado, y que fue Hacienda el que los quitó del proyecto de presupuestos para usarlos como anzuelo con NC. “Hacienda se tiene que guardar cartas en la manga para conseguir los votos de ciertos escaños”, señaló Martínez, que convirtió así a NC en víctima del paripé de la ministra María Jesús Montero para lograr su voto favorable a los PGE haciéndoles creer que habían conseguido unos fondos que en realidad estaban atados por Podemos.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats