La costumbre, convertida ya en ritual, de cada 22 de diciembre en Tenerife es acudir al kilómetro 54 de la Autopista del Sur (TF-1). En la gasolinera La Chasnera, allí emplazada, espera el Gordo del Sorteo Extraordinario de la Lotería Nacional de Navidad. Lo hace desde 2018 y, por tercer año consecutivo, lo repitió ayer, día en el que quedó constatado que este establecimiento –el tercero en ventas del país– tiene la suerte de cara: expidió cinco de los seis números que resultaron premiados en todo el Archipiélago.

La de este martes no fue una jornada de 22 de diciembre como las que se han vivido hasta ahora desde el año 2013, cuando el establecimiento del Grupo González comenzó a repartir suerte entre sus clientes. No hubo aglomeración de compradores y curiosos. Más bien fue una mañana algo tediosa por dos motivos: la ciudadanía mostró precaución y respeto cumpliendo las normas establecidas para evitar la propagación del coronavirus covid-19 y los grandes premios demoraron su aparición en los bombos situados en el Teatro Real de Madrid.

Dos quintos premios pronto

Desde antes de las 8.00 horas y hasta después de las 13.00 los surtidores funcionaron al ralentí, la clientela acudió de forma constante, pero pausada a repostar y a comprar un décimo para el Sorteo de El Niño (6 de enero). Aunque el 86986 (quinto premio) hizo su aparición al minuto de iniciado el Sorteo (8.17 horas) y cuatro después (8.21) lo hizo el 37023 (otro quinto premio), los periodistas allí apostados (muchos más que clientes) consumían el tiempo con el desayuno o el café de rigor. En esas estaban cuando llegó Charo, que acudió a repostar y para comunicar que era una de las poseedoras de uno de los 20 décimos del primer quinto premio cantado por los niños de San Ildefonso. Estuvo diez minutos, charló y se marchó con una Coca-Cola en la mano. Y vuelta a la tranquilidad.

Un ganador de uno de los dos décimos se lo enseñó a la vendedora, pero se fue sin decir nada

José Ángel González, gerente de la gasolinera La Chasnera, no dejaba de sonreír y de mostrarse convencido de que los premios importantes pararían en este establecimiento. Angie, Bárbara, Esmeralda, Elvis y Raimbo, los empleados que atendían la tienda, multiplicaban ese optimismo, que a las 9.45 fue a más. Ocurrió cuando el 19731 (tercer quinto premio) dejaba otro pellizco. Ya estaba en el lugar Miriam González –gestora de la gasolinera situada en Porís de Abona (Arico)–, hermana de José Ángel e hija de José Miguel González, creador del grupo empresarial e impulsor de la venta del juego de los décimos en el establecimiento. “Desde pequeño, siempre me interesó la lotería, siempre me atrajo”, contaba en su deambular constante por el interior y el exterior del local en su indisimulable nerviosismo.

Así, hasta las 10.56 horas. Los niños del Colegio San Ildefonso cantaron, desde el Teatro Real de Madrid, el 75981, el primer cuarto premio del sorteo. No solo La Chasnera resultó agraciada, sino que la gasolinera que gestiona Miriam González también entregó algún décimo. La ilusión ya era incontenible entre los empleados y la familia González. Faltaba Airam, gestor de la Repsol El Carretón (Arafo), que ya llevaba un rato en San Isidro. Y había quien hacía cálculos: “Los premios, cuando , lo hacen salen con apenas unos minutos de diferencia entre sí”. Y se cumplió esta premisa.

Y sale el Gordo

A las 11.03 horas, los niños Unai Barón y Alexander René cantaron el 72897 primer premio del Sorteo Extraordinario de Navidad. En La Chasnera hubo un momento inicial de desconcierto y de incertidumbre hasta que Angie y Bárbara gritaron “sííííííí” desde el cubículo expendedor. La incredulidad fue fugaz. Román Luis (Onda Tenerife) se rompía (casi) la garganta cual experto e histórico narrador de goles mientras los hermanos González se abrazaban y el progenitor serenaba los nervios. Las prisas de los cámaras no interfirieron en el momento. Por tercer año consecutivo, El Gordo de Navidad cayó en Granadilla de Abona.

Una señora que llamó desde Las Galletas dijo tque enía el otro décimo del Gordo

Y llegó el momento de posar y de brindar. En la cafetería ­–las sillas ocupan parte de la acera exterior, en cumplimiento de la normativa restrictiva vigente en Tenerife con motivo de la pandemia–, apenas había clientes a esa hora de la mañana, atendidos por Yanira, Noelia y Melania, las camareras. En la pista, un par de vehículos repostaban. En la puerta del establecimiento, la familia González y las empleadas descorchaban las botellas de sidra y regaban “con cuidado” a cuanto periodista pillaron. Fue el primer sorbo. El segundo llegaría casi al término del sorteo, hora y media después.

Al habla Madrid

Cuando apenas habían pasado unos minutos, el teléfono se convirtió en protagonista. Primero, alguien llamó desde Madrid interesado en adquirir décimos para el Sorteo de El Niño y pidiendo que se los enviaran; después, Angie atendió a una mujer que se identificó, entre sollozos de emoción, como poseedora de uno de los dos décimos del Gordo vendidos en La Chasnera. Llamó desde la localidad aronera de Las Galletas y quería acercarse a la gasolinera. Si acudió, nadie lo supo.

Por el contrario, un hombre que adquirió un boleto de Euromillón enseñó a la vendedora el otro décimo premiado con el Gordo. No quiso hablar ni con José Miguel González. Con rapidez, abandonó el lugar, se subió a su camión y se marchó. No hubo oportunidad de tomarle alguna declaración por la suerte conseguida.

Pero los premios tienen que ser “certificados”. Esta vez, el delegado provincial de Loterías, Luis de Monti, llegaba con todos los papeles que reflejaban los números y el premio que corresponde a cada uno de ellos.

Pero no los tenía todos, porque mientras permanecía en La Chasnera se conocía el quinto y último de los premios que ayer entregó la gasolinera. ¿El número? 43831. Fue el séptimo quinto premio del sorteo, que también cayó en Las Zocas (San Miguel de Abona), la gasolinera que dio origen al Grupo González. “Lo que está ocurriendo aquí es importante porque en este tiempo hacen falta alegrías”, dijo De Monti.

Arriba, José Ángel González, gerente de la gasolinear La Chasnera y los empleados muestran su alegría por vender dos décimos del Gordo. Abajo, a la izquierda, clientes y periodistas en el exterior de la tienda de la estación de servicios y a la derecha, el delegado provincial de Loterías y González muestran un cuarto premio, también vendido en La Chasnera. En total, dos primeros premios del sorteo de Navidad, otros dos quintos y un cuarto fueron los vendidos en este establecimiento, ya todo un referente en Canarias en este sorteo. |