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Gran Canaria-Madrid: dos horas más de trayecto y con escala en Tenerife

Air Europa junta en un vuelo dos operaciones de las islas capitalinas con Barajas para evitar cancelaciones | Siguen los retrasos en trayectos con el aeropuerto madrileño

Ha pasado una semana desde que la borrasca Filomena enterrara a Barajas en un manto blanco de nieve y hielo provocando la cancelación de hasta 123 operaciones entre Canarias y la capital. La operativa lleva días intentando recomponerse y recuperar la normalidad a base de reprogramaciones en los vuelos y muchos retrasos, pero todavía hoy se notan las consecuencias de Filomena en los aeropuertos canarios. Las aerolíneas han tenido que reubicar a muchos de los pasajeros afectados y buscar alternativas para evitar el mayor número de cancelaciones posible y fomentar que fluya el tráfico aéreo. Por ello, Air Europa ha recurrido en varias ocasiones a programar “vuelos triangulares” que salgan de Gran Canaria o Tenerife y hagan escala en la otra isla capitalina antes de poner rumbo a Madrid.

Con esta media, aunque aumenta en dos horas el tiempo de viaje, se reduce el número de operaciones de aterrizaje en Barajas. “Si nos vemos obligados a cancelar algún vuelo porque no hay disponibilidad de aparcamiento en el aeropuerto de la capital, lo que hacemos es intentar triangularlo con el fin de llevar al pasajero al destino y así no dejar a ninguno en tierra”, explican desde Air Europa.

Esta técnica aérea no suele realizarse en el Archipiélago en circunstancias normales, pero las condiciones de frío y hielo durante toda la semana han llevado a las aerolíneas a tener que buscar “alternativas” a las cancelaciones. Ayer, de las 28 operaciones programadas entre las Islas y Madrid, solo se canceló una de ellas –una llegada a Gran Canaria–. El resto, se llevó a cabo con retrasos, que en la mayoría de los casos, superaron la hora y media de espera.

El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, aseguró ayer que el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas opera al 70%. Ayer, hasta las 13:00 horas, se habían realizado 90 vuelos en el aeropuerto. Aena recordó ayer que la recuperación prosigue, “a pesar de que el hielo por las bajísimas temperaturas complica las estrictas labores de limpieza”. El gestor aeroporturario aclaró que ya están operando el mismo número de pistas y terminales –T1, T4, y T4S–, que estaban en funcionamiento antes del temporal.

El aeropuerto operó el miércoles más de 200 vuelos, de llegada y salida, según Aena. El ministro recordó que la zona de Barajas ha tenido una bajada de temperaturas de 13 grados bajo cero. “Los niveles de exigencia en medidas de seguridad son más elevadas que en otro modo de transporte y eso hace que todavía tengamos un 70% de operaciones”, explicó Àbalos.

El responsable del área de Transportes indicó que en Barajas la afectación de la temperatura es peor todavía. “Lo que vemos es Madrid es lo que vemos en Barajas. Ha nevado exactamente igual, solo que allí las temperaturas son peores”, concluyó el ministro.

Por su parte, el sindicato de pilotos Sepla ha pedido al Ministerio de Transportes, a Aena y al Aeropuerto de Barajas que expliquen el dispositivo puesto en marcha para combatir los efectos del temporal Filomena sobre el tráfico aéreo, y por qué “no fue suficiente” para mantener el nivel operativo del aeropuerto, muy mermado con respecto al habitual debido a la pandemia de la Covid-19. El sindicato ha mandado varias misivas a los máximos responsables de estas entidades para conocer de primera mano cuáles han sido las deficiencias y los errores de planificación y gestión que han desembocado en el mayor caos aeroportuario de los últimos años.

Según ha explicado el sindicato a través de un comunicado, la “mala planificación, las deficiencias en el limpiado y puesta a punto de las pistas y las calles de rodadura o la mala comunicación entre Aena y ATC han sido algunos de los fallos detectados por las tripulaciones que han tenido que volar durante estos días”.

Y cierres de Norwegian

La compañía de bajo coste Norwegian ha decidido cerrar su negocio de larga distancia, principalmente formado por vuelos a América, para centrarse en el mercado nórdico y algunos “destinos claves de Europa” como parte de su nuevo plan de supervivencia para hacer frente a su difícil situación por la pandemia. La aerolínea ofrecía vuelos muy económicos desde Europa a EEUU, así como desde Londres a Buenos Aires y Singapur y desde las capitales nórdicas a Tailandia. La salida de la low cost de la larga distancia supondrá el cierre de su base de largo radio en el aeropuerto de El Prat, en la que trabajan 485 personas, mientras la de corto radio seguirá activa. Además, se cerrarán las bases de larga distancia de otros aeropuertos internacionales. En total, el impacto sobre el empleo afectará a 2.645 trabajadores. | LP/DLP

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