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Vigilancia del espacio aéreo de Canarias | Los halcones se jubilan

El Ejército del Aire renueva la flota de aviones de combate de Gando

Sustituye los viejos F-18, obsoletos después de 20 años de servicio y dañados por la climatología de las Islas, por los Eurofighter, la aeronave por la que apuesta Europa

La ministra de Defensa, Margarita Robles, durante su visita a la Base Aérea de Gando, en 2019. | | SANTI BLANCO

Canarias comienza a despedir a los halcones destacados en la Base Aérea de Gando. El Ejército del Aire retirará este año los primeros aviones de combate F-18 del Ala 46 y renovará la flota previsiblemente con 20 Eurofighter Typhoon, que podrían empezar a volar en 2025. Tras dos décadas de servicio, estos cazas prácticamente han alcanzado el límite de su vida útil y han quedado obsoletos al superar las 6.000 horas de vuelo. Además, el fuselaje de las aeronaves presentan una mayor corrosión de la habitual en otras zonas de la Península, a causa del cóctel climatológico que supone las altas temperaturas, la humedad, el salitre y la calima a la que están expuestos en las Islas. Un problema que el Ejército intenta paliar desde hace dos años con un plan específico de conservación para tratar de mantener operativas las últimas unidades, al menos, hasta 2024.

En tiempos de paz, la principal misión de este destacamento es la vigilancia y el control del espacio aéreo del Archipiélago y garantizar que el tráfico aéreo civil se desarrolle con normalidad y seguridad. Si bien “esta flota ha sufrido una reducción de operatividad debido a la detección de corrosión en su estructura”, explica el general jefe del Mando Aéreo de Canarias (Macan), Juan Pablo Sánchez de Lara. Quien recuerda que los F-18 de Gando, junto con el Grupo de Alerta y Control y los Escuadrones de Vigilancia Aérea 21 (Pico de las Nieves) y 22 (Lanzarote), “son piezas fundamentales del sistema de defensa aéreo español en el archipiélago canario”.

Y, aunque las aeronaves que están operativas “mantienen intactas sus capacidades”, según fuentes del Ejército del Aire, que aplica “rigurosos controles de calidad para garantizar la seguridad y fiabilidad” de los aviones de combate, reconocen que las flotas más veteranas, como es el caso de los F-18 de Gando, necesitan cada vez más repuestos y más acciones de mantenimiento para poder cumplir con esos estándares de calidad. Cuidados que van en detrimento de la disponibilidad de los aviones y suponen un aumento de costes y de los recursos necesarios para mantenerlos operativos. Por lo que el Ejército del Aire respalda la intención del Ministerio de Defensa de adquirir los Eurofighter y el equipo de apoyo en tierra asociado que negocia con Airbus el departamento de Margarita Robles. Quien ya en enero de 2019 visitó los hangares de la Base Aérea de Gando y conoció de primera mano las necesidades del personal y el deterioro que sufren determinadas piezas de los cazas por la alta salinidad del aire en la zona.

El Ejército espera que los nuevos cazas empiecen a volar en Canarias en 2025

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En este sentido, Sánchez de Lara defiende que el sostenimiento de una flota no puede valorarse de forma aislada y señala que el Ejército del Aire dedica la mayor parte de sus recursos a disponer de los medios necesarios para cumplir su misión, lo que incluye aviones operativos, pilotos formados, personal adiestrado y bases preparadas para su empleo. “El coste de mantener todo este sistema es el propio de disponer de todo un Ejército del Aire, sin el cual una sociedad moderna no podría desarrollarse, pues el aire y el espacio forman parte de sus actividades esenciales”, defiende el general jefe del Macan. Y, en todo caso, “los ciudadanos de Canarias deben saber que, sea como fuere, la seguridad del espacio aéreo estará siempre garantizada”, apunta Sánchez de Lara. Pero el tiempo apremia y el Ministerio de Defensa deberá ejecutar la sustitución de las aeronaves con celeridad y de forma progresiva durante los próximos tres años, para asegurar la transición y que los primeros aviones puedan recibirse antes de la baja total de la flota de F-18 de Gando.

Si fuera necesario, el Ejército del Aire podría desplegar medios destacados en diferentes puntos de la Península para mantener sus objetivos en el Archipiélago, “incluso en detrimento de otras misiones”. No obstante, el general jefe del Macan se muestra optimista y confía en que “la adquisición de nuevas aeronaves pueda producirse oportunamente, sin tomar otras medidas de carácter excepcional”, como destinar de manera transitoria a la base de Gando los F-18 de las bases aéreas de Zaragoza o Torrejón de Ardoz, en Madrid, para cubrir las labores de los halcones en Canarias. En cualquier caso, los plazos para la llegada de los nuevos aviones dependerán en última instancia de la capacidad financiera de España, que invertirá unos 2.000 millones de euros –un monto similar al presupuesto anual del Gobierno de Canarias para Educación–, en el Programa Halcón, que incluye la sustitución de los cazas de Gando. Aunque Airbus ha ofrecido a nuestro país la posibilidad de unirse al proyecto Quadriga, firmado con Alemania para la fabricación de 38 nuevos Eurofighter para la Fuerza Aérea germánica, y así abaratar los costes de producción.

F18

F18

La veintena de aviones F-18 con base en Gando actualmente llegaron a Gran Canaria en el año 2001 procedentes de la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), tras ser adquiridos por el Ministerio de Defensa, junto con cuatro naves más, de segunda mano a la Marina estadounidense en 1995. La principal diferencia entre estos aparatos y el Eurofighter es el salto tecnológico que suponen los 40 años entre la fecha de diseño y fabricación de un sistema y otro. “Al igual que en la informática a nivel de usuario, la evolución de los sistemas de armas lleva un ritmo vertiginoso, por lo que es necesario invertir constantemente para evitar obsolescencias”, subraya Sánchez de Lara y asegura que una plataforma nueva “facilita la interoperabilidad con el resto de elementos de la defensa aérea a la vez que aporta nuevas capacidades”.

Este salto tecnológico conlleva que los pilotos de los cazas deban realizar un curso de “conversión operativa” a la nueva plataforma en el 113 Escuadrón del Ala 11, en Morón, donde se forman tanto los pilotos de Eurofighter del Ejército del Aire español como los pilotos de la fuerza aérea alemana. El general jefe del Macan recalca que integrar el 462 Escuadrón como parte del Ala 46 “requiere un gran esfuerzo a nivel personal por parte de los pilotos, quienes asumen en solitario la misión de vigilancia y control del espacio aéreo todos los días del año, las 24 horas del día”. Como en cualquier trabajo, los pilotos de los F-18 afrontan momentos en los que se les exige una mayor o menor dedicación para cumplir la misión asignada. “Lo verdaderamente importante es la moral y la motivación con la que afrontan todas las situaciones”, apunta Sánchez de Lara, quien asegura que “en ese sentido, nuestros halcones y el personal que los apoya, se encuentran tan motivados como el primer día”.

Los halcones ya tienen más de 6.000 horas de vuelo y están al límite de su vida útil

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Actualmente, dos alas del Ejército del Aire utilizan ya el Eurofighter –Ala 11 y Ala 14–, por lo que remplazar los aviones de combate del Ala 46 de Gando por este modelo parece la opción más lógica y la que gana enteros, tanto desde el punto de vista económico como para fomentar la interoperatividad entre unidades. Su adquisición supondría un respaldo al tejido industrial aeronáutico de defensa de España y proporcionaría independencia en el mantenimiento de las aeronaves y la futura modernización de la flota. No en vano, a finales de esta década, el Ejército del Aire también deberá afrontar el reemplazo de los F-18 de la Península, que tienen unos años más de vida porque pertenecen a otra serie de fabricación. Esta flota, que durante años fue la columna vertebral de la defensa aérea española, está compuesta por unos 60 aviones repartidos entre Zaragoza y Torrejón; y ya ha sido sometida a varios procesos de modernización desde que comenzara a operar hace cuatro décadas.

Eurofighter

Airbus ha asegurado que el programa Eurofighter garantiza el retorno de entre el 30 y el 40% de la inversión a las arcas del Estado, por medio de las cotizaciones a la Seguridad Social e impuestos como el de sociedades, el IVA o el IRPF, además de los royalties por las ventas al extranjero. Según la compañía, por cada 1.000 millones de euros invertidos en contratos de defensa en el sector aeroespacial, se crean o se conservan 2.200 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos; y la mayoría de ellos son empleos de calidad, para los que se requieren altas calificaciones. Además, las entregas previstas para 2025 permitirían mantener y afianzar la cadena de montaje de Eurofighter que tiene Airbus en la localidad madrileña de Getafe, donde se construye íntegramente el ala derecha de estos aviones de combate.

El general jefe del Macan afirma que la seguridad del espacio aéreo está garantizada

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Hace dos años, la ministra Margarita Robles firmó la adhesión de España al proyecto del futuro avión de combate europeo conocido como FCAS o Sistema de Armas de Nueva Generación (NGWS, por sus siglas en inglés), en el que participan en igualdad de condiciones Alemania y Francia. Esta aeronave de quinta generación está llamada a sustituir a los Eurofighter y F-18 a partir de 2040, por lo que el Ministerio calificó este acuerdo de imprescindible para la modernización de las Fuerzas Armadas y, en concreto, del Ejército del Aire, así como para impulsar la industria española de la Defensa.

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