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Dos años de cárcel a un tinerfeño por ‘odio racista’

El hombre, con numerosos antecedentes penales, amenazó a través de Twitter y Facebook a musulmanes e inmigrantes

El acusado, de 45 años, ante magistrados de la Sección II.

El acusado, de 45 años, ante magistrados de la Sección II. Carsten W. Lauritssen

Un vecino del municipio de Tacoronte (Tenerife), de 45 años e identificado como J.A.M.R., aceptó ayer una condena de dos años de prisión por enviar mensajes de odio contra la población musulmana y los inmigrantes, así como hacer apología de ideología de extrema derecha, a través de las redes sociales Twitter –donde tenía 270 seguidores–, y Facebook –en la que contaba con unos 5.000 amigos–. El acusado llegó a un acuerdo de conformidad con la acusación y reconoció los hechos recogidos por la fiscal delegada de delitos de odio, Enriqueta de Armas. Así se evitó que se celebrara el juicio en la Sección II de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.

En base a los numerosos antecedentes penales del acusado, los magistrados Joaquín Astor Landete, Fernando Paredes y Esther Nereida García posponen la decisión sobre si le conceden o no la suspensión de la pena de cárcel, así como el fraccionamiento del pago de la multa, unos 540 euros.

Expresiones como “no descansar hasta expulsar al moro invasor a rezar a su puto país”; “esto es España cristiana, jamás musulmana, y, como tal, fuera mezquitas”; “hijo puta negro de mierda; yo ya armado para todos los días y el primero va a pagar por todos”; o “negro de mierda, para llamarte racista y vender droga sí son rápidos”, entre otros muchos, se repitieron en numerosas ocasiones.

Esos comentarios no pasaron desapercibidos para el Grupo de Información de la Guardia Civil en Tenerife, que desarrolló la operación Guanche. Los agentes redactaron un oficio y lo llevaron al Palacio de Justicia de La Laguna. Por turno, la investigación recayó en el Juzgado de Instrucción número 4. Los investigadores pidieron autorización judicial para solicitar datos a Fabebook o Twitter sobre la persona que realizaba tales amenazas, así como para poder salvaguardar los referidos mensajes como prueba en el caso.

Desde el Juzgado se pusieron en contacto con la representante del Ministerio Fiscal para este tipo de infracciones penales. Según los datos que han trascendido, durante la fase de instrucción, el investigado aseguró que no pensaba que ese tipo de expresiones fueran delito. Reconoció que, en cuatro o cinco ocasiones, las citadas redes sociales lo habían bloqueado y que pensaba que, en aquel momento, entre el 2016 y el 2018, ocurriría lo mismo. También se excusó en que él no había creado algunos de los comentarios racistas o xenófobos que aparecían en su perfil, sino que los había compartido con sus seguidores en Twitter, donde no hay restricción alguna de acceso, o amigos en Facebook, en la que el acceso a su cuenta es limitado de forma parcial. Pero la legislación persigue a quien difunde, no solo a quien crea tales contenidos, según las fuentes consultadas.

La fiscal Enriqueta de Armas solicitará a ambas redes sociales que eliminen esos contenidos, vertidos a lo largo de más de dos años, entre el 2016 y el 2018.

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