Bermúdez y Fepeco acusan al Gobierno de beneficiar a Gran Canaria

El alcalde de Santa Cruz y los constructores denuncian que existe un desequilibrio inversor

Eloisa Reverón

Los constructores, a través de Fepeco, y el Ayuntamiento chicharrero se han unido para dar un golpe en la mesa, acusando al Gobierno de Canarias de favorecer solo a la isla de Gran Canaria, y en concreto a su capital, Las Palmas de Gran Canaria, y de mantener un desequilibrio inversor «cada vez más alarmante que perjudica a Tenerife y, en concreto, a Santa Cruz». El alcalde de la capital chicharrera, el nacionalista José Manuel Bermúdez, y el presidente de Fepeco (Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife), Óscar Izquierdo, acordaron en una reunión celebrada ayer reclamar al Ejecutivo que muestre el mismo interés por ambas Islas.

El regidor señaló que Tenerife, «en determinados asuntos y desde hace relativamente poco tiempo», está perdiendo peso a nivel de Canarias, «debido a proyectos que no salen, que se estancan o que no reciben la inversión necesaria». En este sentido, Bermúdez, que también aprovechó para exigir implicación e inversión por parte del Cabildo de Tenerife, puso como ejemplo «la mejora de la conectividad aérea, la regasificadora, las carreteras o el tren del Sur». «Y en el caso concreto de Santa Cruz, estamos hablando de que ni el Gobierno ni el Cabildo han invertido en carreteras en este municipio, pues siguen pendientes la obras de Ofra-El Chorrillo, la mejora de la carretera Santa Cruz-Laguna, la mejora de la vía de El Tablero, o la conexión entre el Norte y el Sur por el área metropolitana», dijo.

Por su parte, el presidente de Fepeco pidió a José Manuel Bermúdez que lidere la defensa de los intereses de la capital y de la Isla, «tanto en lo concerniente a la pujanza de los puertos de Santa Cruz y de Granadilla, para que sean competitivos, como en las licitaciones de obra pública por parte del Gobierno canario y del Cabildo, teniendo en cuenta que la construcción es un eje básico en la economía y el empleo».

Izquierdo apuntó que Tenerife no puede permitir que siga existiendo «este claro desequilibrio territorial e inversor por parte del Gobierno, que solo beneficia a Gran Canaria y a su capital».