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El ‘ayusazo’ en Madrid abre incógnitas en todos los frentes

Los partidos debaten cómo afrontar el nuevo escenario político tras la gran victoria electoral de la populista dirigente del PP

Momneto en el Isabel Díaz Ayuso introduce en la urna su voto, en las elecciones del pasado martes. | | CHEMA MOYA / EFE

Momneto en el Isabel Díaz Ayuso introduce en la urna su voto, en las elecciones del pasado martes. | | CHEMA MOYA / EFE

El ‘tsunami’ político provocado por la espectacular victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones del pasado martes en la Comunidad de Madrid amenaza con llegar al más recóndito rincón del escenario político español. Lo que se ha dado en llamar estos días el ayusazo de la populista presidenta madrileña, que se ha quedado a cuatro escaños de la mayoría absoluta y minimizando así el factor Vox, está teniendo efectos sobre el conjunto de la dinámica política del país, trastoca la marcha de la legislatura estatal y mete a la mayoría de los partidos, incluido el de la propia Ayuso, el PP, en un debate sobre cómo afrontar el nuevo escenario.

De entrada, los resultados del 4 de mayo acaban con la aventura madrileña de Cs, que ha perdido sus 26 diputados y continúa en la caída libre que inició en las últimas generales; han retirado de la política al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias; se llevan por delante al candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, que renuncia a tomar posesión del escaño, y al líder de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, que ha dimitido; encumbran a Más Madrid, el partido de Íñigo Errejón, y abren expectativas a su proyecto político de ámbito estatal, Más País; dejan tocado al Gobierno de coalición de Pedro Sánchez; y vuelven a poner al PP de Pablo Casado en la tesitura de decidir si seguir la senda populista, ultraliberal sin complejos, y simpática con la ultraderecha que ha marcado Ayuso, o afianzar la línea moderada y centrista que le piden la mayoría de sus barones territoriales.

Pero más allá de los efectos del 4-M en Madrid en la política nacional, y en el seno de los partidos afectados de una u otra manera por los resultados, se ha abierto un debate y una incógnita sobre cómo esos resultados son leídos en otras comunidades autónomas, si suponen un cambio de ciclo político de cara a las siguientes consultas electorales, y si se acabaron las campañas en las que debatir gestión y programas, para centrar los mensajes a los ciudadanos en una o dos ideas básicas y mantener la línea de confrontación ideológica que ha dominado la campaña madrileña.

Las formaciones canarias creen que los resultados no son extrapolables pero sí un aviso

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Los socialistas, pese a la conmoción que les ha provocado el batacazo, tratan de minimizar los efectos. Sánchez asegura que no cambia el rumbo de su Gobierno y que agotará la legislatura, y todos los líderes regionales se muestran convencidos de que la situación en Madrid no es exportable a ninguna otra comunidad, tal como ha señalado el presidente de Canarias y líder de los socialistas canarios, Ángel Víctor Torres. Le secunda en la idea el diputado tinerfeño y miembro de la Ejecutiva federal del PSOE Héctor Gómez, quien recuerda que “nadie trató de extrapolar los resultados del País Vasco y Cataluña, donde el PP quedó en la irrelevancia”, y asegura que “hay que delimitar el 4-M a su ámbito territorial” y que “no habrá consecuencias ni directas ni indirectas sobre la acción del Gobierno de la nación y sobre la marcha de la legislatura”.

Cree Gómez que la “estrategia de confrontación” le ha dado resultado en Madrid al PP, pero recuerda que no los obtuvo en Cataluña, ni cree que los vaya a tener en Canarias, al tiempo que muestra su preocupación por la actitud que en ese sentido pueda emprender Casado “cruzando líneas de deriva institucional”.

Para el diputado de NC, Pedro Quevedo, las “singularidades políticas” de Madrid como territorio donde la derecha ha sido hegemónica y el debate político muy polarizado, no permite extrapolar los resultados del 4-M , y menos aún a Canarias, donde “el PP tiene una debilidad importante que nada tiene que ver con su fortaleza en la comunidad madrileña”. Tampoco ve riesgo de que el perfil populista de Ayuso vaya a tener una réplica en las Islas con posibilidades de ser relevante en la política regional, aunque le preocupa que el PP nacional y el propio Casado sí puedan sentirse atraídos por ese fenómeno y traten de exportarlo a los dirigentes regionales.

Quevedo cree que el verdadero problema para Sánchez y la continuidad de la legislatura “no es lo que ha pasado en Madrid, sino “la propia debilidad de la mayoría parlamentaria en la que se apoya”, con permanentes amagos y amenazas de los socios de retirar el respaldo, que se suma a los problemas de cohesión del propio Ejecutivo. También NC tiene sus propios reproches que hacer en un “momento de malestar” por algunas políticas de Sánchez hacia Canarias, lo que lleva a Quevedo a señalar que “nuestra estrategia seguirá siendo la de la defensa de Canarias en un escenario muy difícil”.

Golpes de efecto

El secretario general de CC y senador autonómico de esta formación, Fernando Clavijo, cree que ha sido el Gobierno central el que ha provocado el “frentismo” que ha predominado en la campaña madrileña y que también se deja notar en la política nacional, y que Sánchez “se ha dedicado a los golpes de efecto, a las continuas puestas en escena, con la hiperpresencia de un presidente todopoderoso que al final ha probado su propia medicina”. Según él, “esto deja bastante tocado al Gobierno, porque ha habido un severo castigo a los dos partidos que lo forman, que son los grandes perdedores de estas elecciones junto con Cs”. Clavijo cree con todo que no habrá repercusiones en el calendario electoral, pero que “está claro que el pacto entre PSOE y UP no ha funcionado”, y que ahora, “compitiendo en el mismo espacio con Más Madrid, que crece con mucha potencia, habrá muchos recelos en el Ejecutivo y mucha tensión interna, que es justo lo que no necesita el país”. “Necesitamos tranquilidad, estabilidad y centrarse en gobernar, no es estrategias electorales”, afirma el dirigente de CC, quien subraya que “a Canarias lo que le interesa es estabilidad política para que el Gobierno central atienda sus demandas”.

El PP, por su lado, ha visto el éxito de Ayuso como un claro síntoma del “cambio de ciclo” que dará alas a Pablo Casado en las próximas generales para llegar a La Moncloa, así como el retorno del partido a gobiernos regionales perdidos en anteriores consultas. Guillermo Mariscal, diputado por Las Palmas y secretario general del grupo popular en el Congreso, asegura que el PP “no abandonará la senda de moderación” emprendida por Casado hace ya unos meses, y que eso “se va a visualizar” en la convención que el partido tiene prevista para el otoño. Asegura que “cada territorio tiene sus singularidades” pero que de la batalla de Madrid cabe extraer conclusiones como que “el PP no debe tener miedo al enfrentamiento ideológico con la izquierda” y que los ciudadanos quieren “mensajes simples que les identifique con un candidato y una idea de sociedad”.

Mariscal cree que el éxito de Ayuso puede incidir en la búsqueda de liderazgos en los territorios donde el PP no gobierna, como es el caso de Canarias, para encumbrar perfiles que conecten muy bien con la realidad de la calle y del sentir ciudadano. Dice, además, que las relaciones entre Canarias y el Estado se mantendrá en la misma dinámica que hasta ahora y recuerda que “son dos Gobiernos con los mismos socios” que siguen sin desarrollar la agenda canaria de la crisis y la pandemia.

La estrategia a corto y medio plazo es una de las incógnitas que se abren en muchos partidos tras las elecciones en Madrid. Y en este ámbito, más allá del evidente proceso de desaparición que afecta a Cs, quizá quien más dudas debe despejar es Unidas Podemos, donde la marcha de Iglesias abrirá un proceso interno complicado, también en Canarias, que quizá tenga repercusión en los Ejecutivos donde participa, como es el caso del conformado por el pacto de las flores en el Archipiélago.

La secretaria general de Podemos Canarias, Laura Fuentes, rechazaba hace unos días que este hecho vaya a suponer el principio del fin de la formación morada, sin entrar a valorar el hecho de que su antiguo compañero Íñigo Errejón podría convertirse en un duro competidor electoral si finalmente relanza en las Islas su proyecto político estatal, Más País, tras el gran resultado conseguido por la marca madrileña, Más Madrid, y su candidata a la presidencia, Mónica García.

También el nacionalismo canario debe despejar su estrategia de futuro en este contexto de sacudida política producida por el 4-M madrileño y con un horizonte próximo de final de la pandemia, de reparto de los fondos europeos, y de previsible recuperación económica. NC mantiene una cierta contorsión política de alianza con el PSOE en el Gobierno regional, pero cada vez más crítico con el Ejecutivo de Sánchez por su falta de respuestas a Canarias, mientras le aparece ahora en el horizonte la duda sobre si seguir intentando la reunificación del nacionalismo, apelando a CC, muy centrada en su labor de oposición sin tregua en Canarias y en Madrid, o indagar otras opciones. Errejón ya le ha abierto las puertas.

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