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Los hosteleros aspiran a abrir los locales nocturnos hasta las 2.00 en verano

El obispo de la Diócesis, José Mazuelos, suspende las procesiones y las romerías

Jarras de cerveza.

Jarras de cerveza.

El sector de la hostelería y la restauración aspira a ampliar los horarios de apertura y los aforos en verano si la evolución de la pandemia lo permite. Una vez que el Gobierno se ha mostrado dispuesto a ampliar una hora más, de 23.00 a 0.00 horas, la apertura de bares, restaurantes y terrazas en las islas que están en nivel 2, las asociaciones del sector demandan que se vaya valorando por Sanidad la posibilidad de que los locales de ocio nocturno puedan abrir hasta las 2.00 de la madrugada y que en los niveles 3 y 4 se permita hasta un 33% de ocupación del interior de los locales.

A partir de hoy la hostelería puede abrir hasta la medianoche tras la decisión del Consejo de Gobierno del miércoles. Es un paso más hacia la normalización de un sector especialmente afectado por los estragos de la pandemia, debido al cierre del ocio nocturno desde hace más de un año y las restricciones horarias en la restauración. «No es la panacea pero es un avance», señala la presidenta de la Federación Empresarial Canaria de Ocio y Servicios (Fecao), Bárbara Cabrera, para quien «parece que ya vemos la luz al final del túnel».

Cabrera considera que hay que dar un mayor voto de confianza a los empresarios del ocio y la restauración porque «somos los primeros interesados en que se cumplan las normas sanitarias para que se puedan mantener los negocios abiertos». En el caso del ocio nocturno, algunos locales se han tenido que adaptar a esta situación convirtiéndose en locales de copas y comida o con música en vivo con restricciones de aforo, pero muchos otros han cerrado sin opciones a reconvertirse.

El sector de la restauración cree que puede haber aforo interior en los niveles 3 y 4

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Por su parte, el presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas, Fermín Sánchez, señaló que esta hora de más que pueden abrir se ha conseguido por las negociaciones entre los representantes del sector y la Consejería de Sanidad en las mesas técnicas constituidas al efecto. La petición de ampliar la apertura hasta las 0.00 horas estaba sobre la mesa desde hacía tiempo y ahora el siguiente paso, según Sánchez, es lograr que el ocio nocturno pueda abrir hasta las 2.00 con las medidas sanitarias pertinentes.

Asimismo, otras propuestas que se han hecho es permitir aforo en los interiores de hasta el 33% en los niveles 3 y 4 y que en los niveles inferiores se permita el aforo completo guardando las distancias de seguridad. Son opciones que el sector reclama a Sanidad de cara el verano si la evolución de la pandemia acompaña.

Sin procesiones

«Siempre hemos dicho que la restauración es la solución y no el problema», añade Sánchez, que está de acuerdo con la argumentación del Ejecutivo en que con la ampliación de los horarios se evita que se aglomeren personas en las calles.

Por otro lado, el obispo de la Diócesis de Canarias –que representa a las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura–, José Mazuelos, decretó ayer la suspensión de toda manifestación de fe en la vía pública, tanto procesiones como romerías.

De esta manera, solamente podrá realizarse la eucaristía en el exterior de las iglesias para garantizar una mayor participación de los fieles, siempre conforme a la legislación vigente y comunicado previamente a las autoridades.

Según informa la Diócesis, el culto dentro de los templos se mantendrá como en los últimos meses respetando las medidas que determinan los responsables de salud pública para garantizar una protección sanitaria adecuada.

«Dichas medidas estarán en vigor hasta que las autoridades sanitarias garanticen que nos encontramos en un nivel bajo de contagio por haber alcanzado la inmunidad de la mayoría de la población», añade Mazuelos.

El obispo recalca que «el fin del confinamiento no es el fin de la pandemia», por lo que insta a los fieles a seguir actuando con precaución y no olvidar el sufrimiento de los trabajadores sanitarios y de las familias que han padecido la enfermedad y los fallecidos por el Covid. La Iglesia Católica ha suspendido desde que se inició la pandemia todo tipo de procesiones y celebraciones religiosas y fiestas emblemáticas en todos los municipios.

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