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Visita de Nadia Calviño a Canarias

Calviño ‘desilusiona’ a 132.000 canarios con sueldos bajos

La ministra, representante del ala ortodoxa del Gobierno del Estado, pide «prudencia» en el debate sobre el salario mínimo

La ministra Nadia Calviño visita el Parque Científico Tecnológico de la ULPGC

La ministra Nadia Calviño visita el Parque Científico Tecnológico de la ULPGC

Los alrededor de 132.000 canarios que se beneficiarían de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) recibieron ayer un pequeño jarro de agua fría. Si hace apenas unos días era la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien les insuflaba la esperanza de un próximo incremento del SMI –fijado en estos momentos en 950 euros brutos mensuales–, ayer fue la particular enemiga íntima de Díaz, la ministra de Economía, Nadia Calviño –principal representante del ala ortodoxa del Gobierno de Pedro Sánchez–, quien se encargó de enfriar las expectativas. No en vano, Calviño pidió una vez más «prudencia» a la hora de decidir si este es o no el momento más adecuado para una nueva subida del sueldo mínimo, máxime después de que el Banco de España alertara la semana pasada sobre los efectos perniciosos que tuvo en el empleo el incremento de un 22% decretado en 2019. Según el regulador, ese notable aumento fue el responsable de la pérdida –ya fuera de forma directa, es decir, por la destrucción del puesto de trabajo, o indirecta, esto es, por haber impedido la creación de un nuevo puesto– de entre 92.000 y 174.000 empleos en todo el país.

La subida del SMI es uno de los principales motivos de discusión entre los ministros del PSOE y los de Podemos. Dos formas de entender la política económica que encarnan las ministras Díaz y Calviño: la ortodoxia de esta última frente a la heterodoxia, con mayor predicamento social, de la gallega. Ayer, durante un foro socioeconómico organizado por el periódico Canarias7, la también vicepresidenta segunda del Gobierno central volvió a negar la mayor y aseguró que no hay desencuentros en el seno del Ejecutivo en relación con el salario mínimo interprofesional. «Todos» en el Ejecutivo, afirmó Calviño, «tienen claro» que el objetivo mayor es recuperar la economía. Durante su intervención en el foro, recogida por Efe, la ministra insistió en que será la «prudencia» la que guíe las decisiones del Gobierno sobre el SMI, si bien recordó el compromiso de que el sueldo mínimo ya sea equivalente al 60% del salario medio cuando acabe la actual legislatura. En esta línea, Calviño también recordó que el SMI se ha incrementado un 30% en los últimos tres años, la mayor subida de la historia en tan corto espacio de tiempo, pero a diferencia de Yolanda Díaz, no se manifestó sobre la posibilidad de un nuevo aumento en las próximas semanas.

De hecho, y aunque no de manera explícita, la vicepresidenta segunda del Gobierno excluyó el asunto del SMI de las prioridades del Ejecutivo en materia laboral. Hay que centrarse, subrayó, en los asalariados que aún no han podido salir del limbo de los expedientes de regulación temporal de empleo, en los autónomos que han tenido que cerrar sus negocios y en promover la creación de empleo.

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La ministra Nadia Calviño visita el Parque Científico Tecnológico de la ULPGC José Carlos Guerra

Un SMI de mil euros

La discusión sobre la conveniencia o no de subir el SMI viene acaparando buena parte de la discusión política en los últimos meses, pero también la estrictamente económica. La intención del Gobierno, o al menos de esa parte del Gobierno a la que de algún modo representa la ministra de Trabajo, es elevar el salario mínimo hasta los mil euros brutos mensuales. No obstante, la presión del ala más ortodoxa del Ejecutivo, donde el ministro José Luis Escrivá –expresidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, AIReF– ocupa un lugar destacado junto a Calviño, haría que Díaz y los partidarios de sus tesis se contentaran con subidas inferiores a esos 50 euros que hacen falta para llegar a los mil.

Un análisis de los investigadores Florentino Felgueroso y Marcel Jansen para la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) calculó antes del estallido de la pandemia que hasta un 19,6% de los asalariados de las Islas cobra menos de mil euros mensuales. Antes de la crisis ese porcentaje equivalía a unos 160.000 trabajadores, pero tras el embate del coronavirus la cifra se reduce a poco más de 132.000, que es el número aproximado de empleados que en estos momentos se beneficiaría del alza del SMI.

Freno al alza de la luz

El Gobierno toma medidas y promueve reformas para tratar de evitar que los precios energéticos récord que se registran desde principios de año impacten solo en el bolsillo del consumidor, según manifestó ayer la ministra de Asuntos Económicos. Nadia Calviño admitió que el mercado energético registra precios récord desde que comenzó el año, fundamentalmente, por el alza de los derechos de emisión del CO2 y del petróleo. Precisamente hoy la electricidad llega a su nivel medio diario más caro de todo el año, al situarse en 90,95 euros/megavatio hora, sólo por debajo de los 94,99 euros que alcanzó el 8 de enero, cuando coincidiendo con el temporal Filomena llegó al segundo precio más caro en la historia.

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