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Europa eleva hasta un 70% las ayudas a inversiones de las empresas isleñas

A partir de 2022 los grandes proyectos empresariales podrán contar con una financiación pública de hasta el 50% | Las Islas se ven favorecidas por ser RUP

Imagen de la renovación de un hotel en el sur de Gran Canaria. | | LP/DLP

Imagen de la renovación de un hotel en el sur de Gran Canaria. | | LP/DLP

Las empresas que inviertan en Canarias verán incrementada la financiación pública de sus proyectos en un 15% más a partir del 1 de enero de 2022. La Comisión Europea vuelve a tener una especial consideración con las regiones ultraperiféricas, tal y como se contempla en el Tratado de la UE, y aumenta las ayudas de Estado a zonas como Canarias para incentivar la inversión con una aportación mayor de la financiación pública a los proyectos empresariales en función de su tamaño. De esta forma, las grandes empresas podrán contar con subvenciones de hasta un 50% del coste de la inversión; las empresas medianas con un 60% y las pequeñas empresas hasta un 70%.

La nueva normativa de directrices sobre las ayudas estatales de finalidad regional llega con un año de retraso, lo que obligó a la Comunidad Autónoma y al Estado a solicitar una prórroga a Bruselas de los incentivos del Régimen Económico y Fiscal (REF) de un año, hasta el 31 de diciembre de 2021. Una vez que la Comisión Europea publicó la comunicación sobre las directrices, el pasado 19 de abril, los nuevos criterios comenzarán a aplicarse el próximo año con la novedad de que Canarias entra en el grupo A de regiones españolas con derecho a un incremento del nivel de ayudas con el fin de incentivar la inversión empresarial, sobre todo en proyectos que vayan alineados con las prioridades de Bruselas, sostenidas en el Pacto Verde, la digitalización y la innovación.

El porcentaje de las ayudas públicas en los proyectos se ven aumentados en el Archipiélago en 15 puntos porcentuales frente a los cinco puntos del resto del territorio continental. Las nuevas directrices establecen como criterio general para toda la UE un aumento de las ayudas de hasta un 5% pero en las regiones ultraperiféricas se añade diez puntos más, lo que en el caso de Canarias supone un 15% de subida. Hasta ahora el umbral de ayudas para las grandes empresas era del 35%, por lo que a partir de 2022 pueden solicitar financiación pública hasta el 50%. Esta opción supone un espaldarazo para la actividad económica, sobre todo a raíz de la crisis del Covid, ya que las empresas parten de una situación debilitada y con un parón de las inversiones, que ahora se ven respaldadas por los fondos públicos con la autorización de Bruselas.

En el caso de las empresas medianas el porcentaje de las ayudas estaba en el 45% y en el caso de las pequeñas empresas estaba en el 55%. Las primeras llegarán ahora hasta el 60% y las segundas hasta el 70%, un porcentaje bastante significativo para fomentar la inversión del tejido productivo de las pymes.

En la comunicación la Comisión establece que las ayudas están destinadas a favorecer el desarrollo económico de regiones en las que el nivel de vida sea anormalmente bajo o en las que exista una grave situación de subempleo, así como el de las regiones ultraperiféricas, Canarias en el caso español. Las regiones que pueden optar a ayudas regionales en virtud de la letra a), habitualmente denominadas zonas «a», suelen ser las más desfavorecidas dentro de la UE en términos de desarrollo económico. En el caso de España estas regiones son Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla.

Bruselas tendrá en cuenta el Pacto Verde Europeo, la nueva Estrategia Industrial para Europa y la configuración del futuro digital de Europa a la hora de evaluar el impacto de las ayudas de finalidad regional, lo que ha supuesto introducir algunas modificaciones en las normas. La Comisión presta especial atención al ámbito de aplicación de las directrices, así como a la posibilidad de combinar diferentes tipos de ayuda para la misma inversión. El apoyo a las inversiones iniciales en nuevas tecnologías respetuosas con el medio ambiente que contribuyan a la descarbonización de los procesos de producción en la industria puede evaluarse con arreglo a las normas sobre ayudas estatales a la investigación, el desarrollo y la innovación o a la protección del medio ambiente y la energía.

La entrada en vigor de las nuevas directrices será el 1 de enero de 2022 pero debido a que aún no ha finalizado la crisis provocada por el Covid y su impacto real en las regiones beneficiadas por las ayudas de finalidad regional, la Comisión Europea ha decidido realizar una evaluación intermedia de los mapas de ayudas regionales en 2023, que tendrá en cuenta las últimas estadísticas disponibles a la hora de introducir modificaciones y modular los porcentajes de las ayudas.

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