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Canarias pierde 840 millones en plena crisis por un mal cálculo del PIB

Un estudio concluye que el Estado ‘infla’ la riqueza regional al ignorar el REF | Las Islas recibieron menos fondos europeos entre 2014 y 2020 por el ‘error’ de Madrid

Calle Mayor de Triana.

Calle Mayor de Triana. Juan Carlos Castro

Entre 2014 y 2020, Canarias recibió de las arcas europeas unos 840 millones menos de los que en realidad le correspondían por un cálculo inadecuado de su Producto Interior Bruto (PIB). Es una de las conclusiones del informe El PIB de Canarias y de sus economías insulares. Una investigación de Domingo Jesús Lorenzo Díaz, profesor de Economía Aplicada y Métodos Cuantitativos de la Universidad de La Laguna, que revela que el PIB de la Comunidad Autónoma está inflado porque en el cálculo oficial no se tiene en cuenta que los impuestos son más bajos en el Archipiélago que en el resto de España, con lo que Madrid también ignora aquí el Régimen Económico y Fiscal (REF).

¿Y por qué un cálculo, o más bien una metodología de cálculo, influye hasta tal punto en los mayores o menores fondos que Bruselas transfiere a las Islas? Pues porque los dineros comunitarios se distribuyen entre las regiones en función de su nivel de riqueza –los territorios más pobres reciben más ayudas–, y resulta que el PIB es el dato fundamental en que se basan las instituciones europeas para ver la situación de cada una de las regiones. La «sobrestimación» del PIB por el error de Madrid convierte a Canarias en una región más rica de lo que realmente es a ojo de Bruselas. Y por tanto recibe menos dinero.

El PIB es el indicador macroeconómico por excelencia. Es la suma de lo producido en un año por las empresas y los trabajadores y de los impuestos. Es en esta última variable, la de los impuestos, donde el análisis de Lorenzo Díaz, en el que colaboraron los también profesores universitarios Eugenio Díaz Fariña, Juan José Díaz Hernández y Encarnación Teresa Esparza, detecta un agujero en la metodología. Ocurre que la Contabilidad Regional de España (CRE) cuantifica el peso de los impuestos en el PIB de cada Comunidad Autónoma sin hacer distinciones, es decir, sin considerar que Canarias tiene su propio régimen fiscal. Sin ir más lejos, en las Islas no se aplica el IVA, sino el IGIC, y mientras que el tipo general del primero es el 21%, el del gran impuesto al consumo en el Archipiélago es el 7%, tres veces menos. «La fiscalidad del principal impuesto indirecto es muy diferente en Canarias, con unos tipos y recaudaciones muy inferiores a los de otra región similar, por lo que no parece adecuado usar el método proporcional que conduce a que los impuestos en Canarias tengan el mismo peso en el PIB que el que tienen en el resto de Comunidades Autónomas», reza el estudio.

A partir de esa premisa, los expertos recalculan el peso y el montante de los tributos en el PIB regional. Según la CRE, los impuestos netos sobre los productos sumaron en 2018 alrededor de 4.355 millones de euros, un 9,5% de los 45.823 millones a los que llegó el PIB ese año (el último con datos definitivos). Sin embargo, el estudio de Lorenzo Díaz y sus colaboradores, encargado y editado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, expone que si en el cálculo del PIB canario se toman en consideración las particularidades del REF, resulta que los impuestos se quedan en 2.520 millones de euros, 1.835 millones menos.

En consecuencia, el Producto Interior Bruto de 2018 ya no sumaría 45.823 millones, sino 43.988, un 4% menos. Dicho de otro modo, la Contabilidad Regional de España hincha el dato del PIB en las Islas, y esto tiene consecuencias. «Esta disminución no sería únicamente una cuestión contable, sino que por el contrario acarrearía significativas consecuencias para el conjunto de la economía», señala el informe.

Bruselas clasifica a los territorios europeos en tres grupos en función de su nivel de desarrollo: regiones menos desarrolladas, regiones en transición y regiones más desarrolladas. El grupo en que esté cada territorio determina que reciba una mayor o menor cuantía de los fondos estructurales y de inversión.

¿Bajo qué criterio una Comunidad Autónoma resulta en uno u otro grupo? En función de su PIB per cápita, esto es, de la división del PIB entre la población. Si el PIB per cápita está por debajo del 75% de la media europea, la región está entre las menos desarrolladas; si está entre el 75 y el 90%, entre las que están en transición; y si supera el 90%, ya sería una comunidad desarrollada. Así pues, el PIB per cápita del Archipiélago, según el cálculo oficial de la CRE, equivalía al 77,7% de la media europea cuando Bruselas estaba preparando el reparto de los fondos comunitarios para el período 2014-2020. Canarias acabó así entre las regiones en transición y recibió cerca de 1.200 millones de euros.

Sin embargo, debió figurar entre los territorios menos desarrollados, como habría ocurrido si en Madrid hubieran tenido en cuenta el REF para el cálculo del PIB autonómico. En tal caso, el PIB per cápita isleño habría sido el 74,6% de la media comunitaria. De esta forma, el Archipiélago habría obtenido del Feder y del Fondo de Desarrollo Europeo en torno a 840 millones más de los recibidos, la friolera de un 70% más. No obstante, lo cierto es que Extremadura –que suele compartir con Canarias los últimos puestos en casi cualquier ranking socioeconómico nacional– fue la única región española entre las menos desarrolladas, lo que le reportó casi 2.000 millones.

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