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La debilidad de Sánchez en el Congreso revaloriza a Quevedo

El voto decisivo de NC para salvar al Gobierno en el decreto de los funcionarios le abre expectativas de cara a los Presupuestos

Pedro Quevedo, diputado en el Congreso por Las Palmas, en un pleno de la Cámara Baja. | | E.P.

Pedro Quevedo, diputado en el Congreso por Las Palmas, en un pleno de la Cámara Baja. | | E.P.

El remozado gobierno de Pedro Sánchez, tras la profunda remodelación realizada hace dos semanas, se estrenó el miércoles en el Congreso con un susto de calibre que estuvo a punto de convertirse en tragedia política. La debilidad parlamentaria del Ejecutivo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos se puso de nuevo de manifiesto en la votación del decreto sobre los interinos de la Administración Pública y solo pudo salvar los muebles in extremis, tras una negociación agónica, con una votación a favor en la que obtuvo un único voto de diferencia sobre quines defendieron el ‘no’. Entre los 170 apoyos logrados, el Gobierno contabilizó el que le prestó el diputado de NC, Pedro Quevedo, que se convirtió así por primera vez en los dos años de legislatura en un escaño decisivo para sacar adelante un asunto clave en la agenda política del Ejecutivo.

Aunque el diputado de NC está muy lejos ahora de representar el papel del diputado 176, y por tanto el que determina la mayoría absoluta de la Cámara, que jugó en las negociaciones presupuestarias de los años 2017 y 2018, los últimos de los gobiernos de Mariano Rajoy, la votación del miércoles sí sirve para recordarle al PSOE y a Sánchez que en determinados momentos puede llegar a convertirse en un escaño que vale su voto en oro. Máxime tratándose NC de una formación política que pasa por ser uno de los socios de legislatura y que comparte tareas de gobierno con el PSOE en Canarias.

La situación que de vivió en el Congreso en esa votación pone de nuevo a Quevedo en el escaparate de cara a la inminente negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2022 ante la evidencia de que la aritmética parlamentaria es mucho más voluble y caprichosa de lo que el Gobierno cree, en especial su parte socialista.

Quevedo sumó el pasado miércoles su voto al de los dos grupos de la coalición, al de ERC y al de otros tres partidos con, como es el caso de NC, un solo escaño en la cámara, Compromís, Teruel Existe y el PRC (Partidos Regionalista de Cantabria). Se da la circunstancia de que todos los pequeños grupos considerados socios del Ejecutivo por haber apoyado la investidura de Sánchez hace meses que se vienen quejando al grupo parlamentario socialista y ante el propio Ejecutivo de evidentes y flagrantes incumplimientos de sus acuerdos, y de que no se negocian con ellos los proyectos legislativos que se remiten a la Cámara, una queja que también hace ERC como aliado más importante de Sánchez, y otros como Más País, el PNV o Bildu.

La experiencia con el decreto sobre los interinos sirve para demostrar que en cualquiera de los proyectos legislativos importantes que el Gobierno remita al Congreso, y en especial las nuevas cuentas estatales, van a estar sujetos a múltiples imponderables políticos y a diversas combinaciones de aritmética parlamentaria, por lo que cada voto cuenta como el que más, también el de las fuerzas políticas con un solo escaño. Salvo el de ERC, que con 13 escaños siempre será imprescindible para alcanzar la mayoría necesaria, el resto de los 30 escaños que conforman el grupo de aliados potenciales del Ejecutivo pueden dividirse en función de las circunstancias y el contexto político que les afecten, dándose por tanto múltiples posibilidades de que un solo voto determine el destino de las iniciativas legislativas.

El determinante apoyo de Quevedo al decreto de los funcionarios se produce además en una circunstancia de conflicto entre Canarias y el Estado por la reforma unilateral del REF llevada a cabo por el Gobierno central en torno a las ayudas al cine hecho en Canarias, que además incide en las relaciones entre NC y el PSOE en el Congreso.

En la misma sesión parlamentaria del miércoles, Quevedo votó en contra del decreto de fiscalidad energética en el que se reduce el diferencial fiscal del 80 % reconocido en el fuero isleño respecto al resto del territorio nacional, en espera de que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cumpla su compromiso de corregirlo a través de una modificación normativa antes de finalizar el año. NC asegura que no negociará nada con el Ejecutivo de Sánchez mientras no se restaure ese diferencial fiscal, y eso puede afectar a la de los Presupuestos estatales de 2022.

Doble mensaje al PSOE

Desde la formación nacionalista se interpreta que las dos mencionadas votaciones del miércoles, la del decreto que incluye una reforma del REF, al que votó en contra, y la de los funcionarios interinos, que apoyó, lanzan un doble mensaje al PSOE y Sánchez: por un lado que no pasarán por alto ningún incumplimiento de los acuerdos en el Congreso, y el respeto al REF es uno de los fundamentales, y por otro que, en un escenario de inestabilidad e incertidumbre parlamentarias, su voto siempre puede ser de gran valor. Uno de los elementos de los cambios en el Gobierno central que NC valora es el nombramiento de Rafael Simancas, con quien Quevedo tiene una muy buena relación, como nuevo secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, un puesto con el que esperan mejorar la coordinación con los ministerios e incluso con el propio grupo socialista.

Frente a las dudas y posibilidades que se le presentan a NC respecto al papel que pueda jugar en el Congreso por la debilidad parlamentaria del Gobierno y en el contexto del conflicto entre Canarias y el Estado (y entre los gobiernos central y regional) por la vulneración del REF, la otra formación nacionalista, Coalición Canaria, parece haber descartado jugar otro papel que el de oposición pura y dura a Sánchez. La unidad de acción entre ambas formaciones canarias, que concurrieron en alianza electoral al Congreso, apenas ha tomado cuerpo a lo largo de la legislatura y está completamente rota para el año escaso que le resta a Quevedo en el escaño, a la vista de las estrategias y posicionamientos de cada una de ellas en estos momentos. En todo caso, bajo la premisa de que un voto, cualquier voto, puede determinar mayorías que interesen al Ejecutivo central, y en particular la de los Presupuestos, una acción conjunta de NC y CC, por imposible que parezca ahora, podría ser resultar un buen negocio para los nacionalistas canarios.

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