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Crisis Migratoria | Infraestructuras pendientes

La reforma del CIE de Hoya Fría no ‘arranca’ un año después de la firma del contrato

La inversión prevista para mejorar la seguridad y la habitabilidad ronda los 740.000 euros

Llegada de inmigrantes, ayer, al muelle de Arguineguín tras su rescate por Salvamento Marítimo. | | EFE / QUIQUE CURBELO

Ya se ha cumplido un año desde que la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (Siepse) firmó el contrato para la realización de las obras de reforma y acondicionamiento del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Hoya Fría, en Santa Cruz de Tenerife. Pero todavía no han comenzado los trabajos. La inversión prevista por el Gobierno central para mejorar la seguridad y las condiciones de habitabilidad del mencionado recinto ronda los 740.000 euros. Hasta ayer no fue posible conocer la versión de la Delegación del Gobierno sobre el motivo del retraso.

La función de un CIE es retener, durante un periodo máximo de 60 días, a migrantes en situación irregular para facilitar su devolución a sus países de origen o procedencia. Y el ingreso en dicho recurso debe ser dictado por un juez como medida de máxima seguridad para evitar que el migrante evite su deportación.

La situación empezó a resultar crítica en Hoya Fría cuando varios grupos de hombres retenidos en la infraestructura hicieron boquetes en las paredes y se fugaron. Las fuentes consultadas reconocieron que las condiciones de seguridad no eran las idóneas para cumplir su función, con la existencia, incluso, de paredes hechas con pladur. Las mismas personas señalaron que el recurso «era un desastre». Se han efectuado algunas pequeñas mejoras, pero todavía las obras importantes no han empezado, aclaran. Además, funcionarios de la Policía Nacional se quejaban de que la cifra de agentes destinados en el mismo era insuficiente para el número de usuarios y para responder con eficacia ante una posible fuga.

En un proyecto elaborado en el 2019 se establecieron las obras e intervenciones necesarias. En el apartado de la habitabilidad, los técnicos plantearon adecuar la zona de ingresos, el área de comunicaciones, el patio interior, la apertura automatizada de puertas y la colocación de mirillas en las mismas. Otras obras necesarias son la retirada de chapas perforadas en ventanas e instalación de aseo en las habitaciones. Se propuso el cambio del equipamiento en habitaciones y salas de estar, como colchones, almohadas, sillas, mesas, bancadas y estanterías.

También se detectaron necesidades en la seguridad: instalación de mallas de seguridad en los muros, creación de esclusas de accesos y sustitución de puertas por rastrillos de apertura automatizada. Se planificó el cierre del perímetro de seguridad y la instalación de equipos de control y vigilancia exterior; ampliación del circuito de televisión, reparación de la central de detección de incendios y adecuar los sistemas de protección ante fuegos, así como incorporar megafonía e interfonía.

El documento incluye mejoras en el agua caliente sanitaria y solar, la climatización de las salas de instalaciones de cuadros eléctricos, reparación de canalones y bajantes, revisión y adecuación de la instalación eléctrica, y la extracción de aire en habitaciones y aseos.

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