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La Provincia - Diario de Las Palmas

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La denuncia a Quintero debilita las aspiraciones de Hidalgo en el PSOE

La destitución del exjefe de gabinete deja al alcalde sin el muñidor de la campaña para alcanzar el liderazgo insular en un partido que se declara feminista

El alcalde capitalino, Augusto Hidalgo, en un acto público. | | ANDRÉS CRUZ

«El cese ha dejado cojo al alcalde en estos momentos». La destitución de Pablo Quintero debilita a Augusto Hidalgo y sus partidarios lo admiten, por ello buscan la manera de que no afecte a la campaña interna del alcalde para buscar los apoyos necesarios en su carrera hacia la Secretaría Insular del PSOE de Gran Canaria. Las aspiraciones políticas del alcalde capitalino pasan por convertirse en el máximo cargo orgánico en la Isla como plataforma para el Cabildo grancanario en 2023 y para ello uno de sus principales baluartes era Quintero, el muñidor en la trastienda de los grupos que respaldan a Hidalgo, el captador de apoyos y el que presionaba para arrimar el ascua a su sardina. El presunto acoso sexual en el que se ha visto envuelto el ya exjefe de gabinete supone un serio traspiés: «Esto es como cuando te meten un gol y tienes que buscar el empate rápidamente para que no te afecte», reconocen desde los ámbitos que respaldan al regidor.

El escándalo que salpica a Pablo Quintero desmorona el principal puntal en el que se sostenía Hidalgo no solo llevándole los asuntos vinculados a la Alcaldía, sino como la mano derecha encargada de engrasar el aparato político del alcalde para llegar con garantías a disputar el liderazgo insular del PSOE a Sebastián Franquis. Quintero era algo más que un jefe de gabinete, desde los ámbitos internos del partido se le veía como el asesor en la sombra que manejaba los hilos de la campaña que desde hace meses realiza Hidalgo para contar con los respaldos suficientes en las agrupaciones socialistas de la Isla. «En el partido se le conocía poco», advierten fuentes del partido, y los seguidores del alcalde quieren alejarse ahora lo máximo posible de las maniobras de Quintero para seguir adelante con la planificación prevista, aunque una buena parte de la misma se cae abajo ante la situación que se ha generado.

‘Mancha’ en el partido

Esta delicada situación llega en la semana en que se celebra el 14º Congreso regional del PSOE, una cita que se pretendía pacífica, y con la presencia el sábado del presidente del Gobierno y secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, que inaugurará el cónclave junto al presidente del Ejecutivo regional y líder del partido en las Islas, Ángel Víctor Torres. Se trata de una mancha en un partido que en su último congreso federal de Valencia se declaró abiertamente feminista y que quiere cortar de raíz cualquier manifestación machista o de abusos sobre la mujer.

El enfado, el malestar y la sorpresa se extendieron ayer por todos los ámbitos del partido al conocerse algunos de los detalles del caso que rodea a Quintero y sus implicaciones políticas. El exjefe de gabinete llevaba seis años al lado de Hidalgo, desde la campaña de las elecciones de 2015 que acabó con la llegada del dirigente socialista a la Alcaldía con la formación de un tripartito que aún gobierna la ciudad. Quintero ha ido adquiriendo más poder a medida que han pasado los años, pero su forma de ser era controvertida tanto en el Ayuntamiento como en el partido. Su capacidad de influencia era tanta que también asumió un relevante protagonismo en la campaña que inició Hidalgo para dar el salto a la política insular tanto orgánica como pública. La interlocución con Quintero no era la de un simple militante aunque tampoco formaba parte de los órganos de gobierno del partido, por ello esta situación no era del todo bien recibida por los grupos que se han ido conformando de apoyo al alcalde. A expensas de saber si este caso de acoso llega a los tribunales o no, la denuncia cogió por sorpresa a Hidalgo pese a que le llegaba desde diferentes cauces que tenía un talante controvertido.

Tras la sorpresa inicial, ahora llega la preocupación por cómo transcurrirán los próximo acontecimientos en torno a Quintero y en qué medida pueden afectar a los objetivos políticos del regidor capitalino. Los partidarios del alcalde aseguran que hay personas más comprometidas que pueden llevarle la campaña y que sí forman parte activa del partido.

¿Es un error de Hidalgo que haya sostenido su confianza y su campaña en una persona del perfil de Pablo Quintero? Las dudas se extienden por el partido por el hecho de que el exjefe de gabinete haya sido depositario de asuntos delicados y que ahora el alcalde se haya quedado sin el escudo en el que impactaban los posibles problemas que pudieran surgir.

En este sentido, las próximas semanas serán decisivas para conocer como termina el culebrón en el que se ha convertido el Congreso insular del PSOE de Gran Canaria. Las espadas están en todo lo alto después de que Ferraz decidiera aplazar el congreso insular que estaba previsto para diciembre y que a estas alturas ya tendría las primarias, que se debían celebrar el pasado 13 de noviembre. Ante el cariz que estaba tomando la pugna entre Hidalgo y Franquis se decidió aplazar el congreso, que no tiene aún fecha de celebración pero se prevé para enero o febrero de 2022.

El cónclave regional de este fin de semana puede dar alguna pista de por dónde puede ir la cita insular en las próximas semanas. El nuevo responsable de la Secretaría de Organización del PSOE canario aún no está definido y una de las opciones que se baraja es la de Sebastián Franquis, persona de la absoluta confianza del secretario general y presidente del Gobierno. Los dos dirigentes se verán las caras en el Gran Canaria Arena, ya que Augusto Hidalgo figura en la lista de delegados del congreso por la capital grancanaria, después de que sus partidarios y los afines a Franquis pactaran una plancha con militantes procedentes de ambos bandos al 50% para no causar problemas al líder de los socialistas canarios.

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