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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Pleno del Parlamento de Canarias | Presupuesto de la Comunidad Autónoma para 2022

Los cien mil empleados de Nira Fierro

La socialista elogió a sus compañeros hasta el agotamiento y agradeció y ‘engordó’ los puestos «salvados» gracias a las ayudas

Con el pleno preparando la votación a los presupuestos, el consejero de Hacienda Román Rodríguez no ocultó ayer la risa que durante varios minutos le causó algún mensaje que recibió en su teléfono móvil. | | MARÍA PISACA

A sus señorías les costó tomar asiento en sus escaños, no porque hubieran perdido comodidad ergonómica, sino por los interminables abrazos y ronroneos de las felicitaciones prenavideñas. El pleno parlamentario comenzó como el capítulo de Navidad de Los papeles póstumos del Club Pickwick, con grupos de diputados como enjambres de abejas deseándose lo mejor mientras circulaban por el salón bajo el fulgor de las lámparas de araña y contándose las inminentes cenas – con diez comensales como máximo cortesía del chef Ángel Víctor Torres – e incluso, a veces, intercambiándose algún regalito, sin excluir a la derecha, donde algún diputado, como don Fernando Enseñat, podría asumir perfectamente el papel del señor Scrooge, siempre cabreado y pidiendo que se bajen los impuestos como método infalible para alcanzar una felicidad universal aquí como en San Borondón. Gustavo Matos concedió gustosamente cinco minutos de buen rollo. En realidad los diputados rara vez se detestan. Un diputado no suele detestar nada con demasiada intensidad, salvo la posibilidad de perder el escaño, y en eso es más posible la intervención de los compañeros del propio grupo que de la de los restantes.

Tocaba empezar con el informe preceptivo de la Cámara a propósito del trato al Régimen Económico y Fiscal de Canarias en el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado para 2022. Existió unanimidad en que el proyecto del Ministerio de Hacienda no modificaba el REF y así lo dijo Román Rodríguez, que aludió a pequeños desajustes técnicos que se corrigieron en el trámite presupuestario en el Congreso de los Diputados, y así lo reconocieron todos, aunque la portavoz socialista, Nayra Alemán, cuya camisa hubiera enloquecido a un daltónico, no resistió la tentación de piropear el presupuesto. «Son unos presupuestos sensibles con Canarias…No nos han dejado atrás…» Es curioso el lenguaje victimista que emplean en ocasiones los heroicos enemigos del victimismo.

Las preguntas orales al presidente del Gobierno las abrió, como ya va siendo costumbre, Casimiro Curbelo. No lo iban a dejar para el final. Curbelo, al que se le está poniendo cara de Guillem Peraza después de tantas visitas a La Palma, le preguntó a Torres por la planificación del proceso de reconstrucción de la economía palmera, un proceso cuya metodología es tan cuestionable como la existencia del Monstruo Spaguetti Volador. El presidente, previsiblemente, le citó a la celebérrima Comisión Mixta Interadministrativa, los convenios firmados hace tres días para la contratación de palmeros y palmeras y la voluntad de colaboración y todo lo que está previsto que llegue. En realidad Torres no se ha esforzado en planificar nada y donde se deja los hígados es en llamar diariamente, a veces con persuasión y otras con furia, a ministerios, consejerías y direcciones generales para acelerar. Lo importante a juicio de Torres y su equipo –Antonio Olivera lo ha defendido así desde el principio– es que lleguen las perras cuanto antes y que, obviamente, los ciudadanos palmeros sepan de dónde procede la panoja. La reconstrucción es un camino que se hace andando según el evangelio torrecista, que en sus salmos más secretos reza que la victoria en 2023 empieza en La Palma en 2022.

A continuación Vidina Espino preguntó lo suyo, pero no se le entendió nada, y es que lo hizo telemáticamente, desde Gran Canaria, y su rostro, en la pantalla de televisión, recordaba a la de una actriz es una película de catástrofes de serie B un domingo por la tarde después de tomar sancocho. Más tarde María Australia Navarro denunció el impacto en las empresas y las economías domésticas de la creciente inflación en Canarias y asombrosamente el presidente le replicó que en Madrid la inflación era mucho mayor, como si se tratase de una magnitud absoluta y fuera equivalente un 4% de inflación –por ejemplo– en una economía como la madrileña y en una economía como la canaria. Fue un argumento extraño, pero en fin. Manuel Marrero dejó pudrirse tranquilo a Franco en esta sesión y reclamó que se cumpla el programa de gobierno en materia de Educación Infantil. Hay que reconocer que su habitual vudú con el Caudillo por la gracia de Dios es más entretenido. Luis Campos, que desafió el aire acondicionado con su camisa blanca, le pidió a Torres que esbozara los grandes objetivos de lo que quedaba de legislatura, y para darle una idea expresó los suyos. Curiosamente citó la ley electoral. También aludió al apoyo incondicional a «ese territorio donde habitan nuestros hermano palmeros y palmeras». Ese territorio. Recordaba a Tolkien. El país de los elfos, el de los medianos, el de los enanos. Todos unidos por el anillo progresista. Con decir «La Palma» hubiera bastado, pero entonces, ¿dónde queda la oratoria, la camisa nívea, el sentimiento canarista? El presidente, por supuesto, le transmitió que compartía esos objetivos estratégicos «y queda mucho trabajo que hacer». Y se sentó.

Los cien mil empleados de Nira Fierro

Pablo Rodríguez alertó sobre el mal olor que desprendía el informe previo del Ministerio de Hacienda a propósito de la reforma del sistema de financiación autonómico. Los alegres técnicos de la señora María Jesús Montero sostienen –o deslizan -- que Canarias está sobrefinanciada porque además de las transferencias de capital y las inversiones del Estado la comunidad dispone de los recursos del REF. Rodríguez echaba de menos más firmeza en la reacción de Torres sobre estas ominosas señales, pero el presidente, con un pizco de exasperación, subrayó que en el Estatuto de Autonomía estaba claramente establecido que los recursos obtenido por el REF no computaban en el sistema de financiación autonómica. «¿Para qué montar debates artificiales e innecesarios?». Uno sospecha que es innecesario porque ni de coña Pedro Sánchez se meterá en semejante fregado político-financiero, acechado por sus actuales socios parlamentarios, antes de que convoque elecciones generales, y no por otra razón. Torres pudo respirar cinco minutos gracias, como siempre, a la pregunta de Nira Fierro, que ayer no quiso seguir disimulando y se lanzó a una encendida defensa de los 1.140 millones de euros transferidos desde Madrid para pymes y autónomos. Quizás la Mesa de la Cámara –y su mismo presidente– debería evaluar ciertas intervenciones para distinguir entre una pregunta al jefe del Ejecutivo y un discurso que toma esa pregunta como pretexto –a veces hasta cómico– para justificar una apología del Gobierno. La señora Fierro elogió a sus compañeros hasta el agotamiento y cifró nada menos que en 100.000 –como los cien mil hijos de San Luis– los puestos de trabajo «salvados» gracias a esa inyección de ayudas directas que llegan un año y medio tarde. En ningún instante, por supuesto, la diputada socialista se molestó en explicar la base de sus cálculos, que no se coindicen con nada: ni con los datos publicados, ni con las cantidades consignadas, ni con el efecto previsible del tardío maná madrileño en el tejido empresarial isleño.

Lo más granado de la sesión llegó por la tarde, con el posicionamiento de los grupos parlamentarios sobre el proyecto de presupuestos canarios para 2022 después de presentadas y admitidas (o no) las enmiendas parciales y su aprobación. María Esther González advirtió a la oposición que de sus enmiendas solo cabía deducir que o eran singularmente ignorantes o actuaban desde una supurante mala fé. Este es el espíritu constructivo habitual de esta diputada sin que nadie le advierta que la hornacina que se ha construido ni siquiera es de plastilina, sino de palabras, de palabras suyas y solo suyas, y que una oposición se merece el respeto de no ser llamada idiota o mezquina sistemáticamente.

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Pleno del Parlamento de Canarias (21/12/2021) y aprobación de los presupuestos autonómicos María Pisaca

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