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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Ray Cazorla, el ‘Nobel’ de Schamann y ‘asesor’ de Obama

Un guardia civil en excedencia falsea su currículum para codearse con famosos | Afirma que fue nominado al premio por la paz

Rayco Xerach Antúnez Cazorla, ‘Ray Cazorla’, en una de las galas del New York Summit que organiza en la ciudad estadounidense. | | NEWYORKSUMMIT.ORG

En Schamann nació, hace ahora 43 años, un niño llamado Rayco Xerach Antúnez Cazorla que se convertiría en el primer canario candidato tanto al premio Nobel de La Paz como al Princesa de Asturias. O eso es lo que afirma él mismo en un currículum cargado de puestos rimbombantes junto a personas influyentes en el mundo de la política, como los presidentes estadounidenses Barack Obama o Joe Biden, a los que, siempre según su versión, asesoró; y con una formación envidiable puesto que es catedrático de Liderazgo y Compromiso Social por la Universidad Católica de Murcia (UCAM) y tiene dos doctorados Honoris Causa. Todo ello le hizo convertirse en «uno de los cinco hispanos más influyentes de Estados Unidos», como se reseña en uno de sus libros. Este grancanario tiene todos los ingredientes para ser uno de los personajes más reconocidos del Archipiélago si no fuera porque todo ese currículum es, como desveló el periódico digital El Confidencial, mentira. Ni fue candidato al Nobel, ni asesor de ningún expresidente y ni mucho menos está entre los hispanos más influyentes. Este guardia civil en excedencia, que sí que es verdad que nació hace 43 años en Las Palmas de Gran Canaria, se inventó una historia que con los años le llevó a codearse con famosos como los cantantes David Bisbal y Carlos Baute, el periodista Vicente Vallés, los presentadores de MasterChef, Jordi Cruz, Samantha Vallejo-Nájera y Pepe Rodríguez; o el exfutbolista del Real Madrid, Emilio Butragueño. A Ray Cazorla, como prefiere que le llamen, le acusan de pedir grandes cantidades de dinero a empresas y personalidades bajo determinadas promesas que después nunca llegaron a producirse.

El empresario grancanario sostiene que ha estado nominado al Princesa de Asturias

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La historia de este ensoñador comienza a escribirse el 22 de septiembre de 1978 en las populosas calles del barrio de la capital grancanaria. El Confidencial publica que sus estudios se limitan a la educación secundaria y cuando llegó a la mayoría de edad se alistó a las filas del Ejército español. La experiencia militar le llevó a ingresar en 2005 en la Guardia Civil, donde estuvo destinado en varios de los puestos de Gran Canaria como Puerto Rico o el Puerto de La Luz. Algunos compañeros lo recuerdan con no mucho cariño, como uno de ellos, que prefiere mantener el anonimato, quien apunta que le dijo que padecía de un cáncer de estómago para no devolverle los tres días de trabajo que le pidió que le hiciera para unas pruebas médicas. «Un día me lo encontré en el aeropuerto de Madrid, pero salió corriendo», comenta esta misma persona que describe a Ray Cazorla como un mentiroso compulsivo.

«Empresario y filántropo»

Lo cierto es que la Guardia Civil se le hizo pequeño a este «empresario, emprendedor, filántropo», como se define en Facebook. En 2013 decidió solicitar una excedencia para intentar probar en el mundo de la formación para opositores y en la hostelería. No le fue mal, como comenta una persona que por entonces lo conocía bien. Estuvo en la creación de restaurantes como el Cokí o el Smile Cooking en la zona de Triana. Alguno de sus socios apuntó a El Confidencial que mientras las empresas no dejaban de dar pérdidas, Ray Cazorla tenía un crecimiento meteórico. Eso hizo que también Canarias se le quedara corta y miró más arriba. Muy arriba. Nueva York era su siguiente parada. Lo hacía con el objetivo de «vivir un sueño, sin apenas recursos, ni tan siquiera una idea nítida de lo que podría hacer en Norteamérica», declaró al periódico miciudadreal.es antes de la presentación de uno de sus libros. También con la oposición de su familia –tiene dos hijos–.

En la mítica ciudad de los rascacielos creó en 2015 el Hispanic American College, un proyecto «para rediseñar la oferta de educación ejecutiva de primer nivel para los líderes de la comunidad hispana en la ciudad de Nueva York», que, señala en su página web, ha formado durante estos años a 15.000 estudiantes en 10 centros repartidos por Buenos Aires, Washington, Madrid, La Coruña, Málaga y Murcia, y que tiene la previsión de ampliar la oferta a Washington y Asia.

Fue agente de la benemérita hasta 2013, cuando pidió la excedencia para iniciar sus proyectos

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Por aquellas fechas se paseaba poco por el Archipiélago, pero hubo una iniciativa que le pareció interesante para extrapolarla a Norteamérica: Barrios Orquestados, fundado y dirigido por José Brito. Aunque aquello no llegó a cumplirse, Brito reconoce que Cazorla «hizo gestiones» para que se hiciera realidad. Una de ellas fue presentar el proyecto en Madrid, en el que el empresario de Schamann consiguió financiación para que todos los 68 miembros de la orquesta viajaran a la capital de España para dar un concierto. Ocurrió en mayo de 2018 y Brito tiene muy buenos recuerdos: «Fue el primer viaje para nuestros alumnos fuera de las Islas» y durante los días que permanecieron por la Península Ray Cazorla los agasajó con una visita al parque de atracciones de la Warner. José Brito comenta que no pagaron nada, sino que fue el propio empresario quien consiguió los fondos para el proyecto. «Lo de Nueva York quedó parado», reconoce, pero «gracias a él fuimos a Madrid». «Ray es un tipo muy agradable, encantador, me pareció muy buena persona, muy bien intencionado; espero y deseo que no sea un estafador», afirma Brito, quien recuerda que en uno de sus primeros encuentros con Cazorla este le regaló el libro Soñar es poder de Juan Verde. «Era su referente», apostilla.

Juan Verde, un nombre que, efectivamente, fue su referente desde 2017 cuando lo conoció tras contratarlo para una serie de conferencias en Murcia. Ambos mantuvieron una relación empresarial que llevó a Verde a contar con él para organizar la Cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular en julio de 2018, a la que acabó acudiendo Barack Obama. «Ray no consiguió ni un solo euro para financiar la presencia del expresidente norteamericano pero, como a Juan y a mí nos pareció que lo había intentado, dejamos que pusiera el logotipo de su universidad como entidad colaboradora. Fue un gran error», declaró Jorge Brown, socio de Juan Verde, a El Confidencial.

Ese evento fue el principio del fin de la relación entre Cazorla y Verde, sobre todo porque el primero aprovechó los siete segundos que estuvo junto a Obama para sacarse una foto y utilizarla para publicitarse pese a que se le había advertido de que era solo de uso personal. «A partir de ahí empezó a decir que era asesor de Obama, de Biden, de Clinton», apunta una fuente del entorno de Juan Verde, el teldense que sí que ha sido asesor de Obama, Bill Clinton, Hillary Clinton y Al Gore.

Denuncia que Ray Cazorla copió el currículum de Verde. «Nadie conoce a este tío en EEUU, nadie ha oído hablar de él», apostilla esta misma fuente, que pide salvaguardar su nombre y que recuerda un encuentro con Cazorla en un vuelo a Estados Unidos. «Me dijo que tenía la doble nacionalidad, pero cuando llegamos al aeropuerto pasó el control por la fila de los extranjeros». El entorno de Verde también señala que le robó algunas ideas, como la creación de una fundación. «La suya tiene los mismos productos, los mismos servicios; copió la organización de la conferencia con el nieto de Mandela».

‘El Confidencial’ desvela que Cazorla carece de los títulos universitarios que asegura que tiene

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Esas galas de Ray Cazorla denominadas NY Summit, en las que también participaron descendientes de Kennedy y Martin Luther King, le valieron para ser uno de los supuestos nombres a hacerse con el Premio Nobel de La Paz de 2020. Supuestos porque, como publicó El Confidencial, el comité nunca desvela los candidatos y en una entrevista Ray Cazorla aseguró que había recibido un aviso de la Academia Sueca cuando, en el caso del Nobel de La Paz, es el único que se entrega en Noruega. En su web www.nysummit.org afirma, asimismo, que fue candidato al Princesa de Asturias.

Con ello siguió engrandeciendo su figura, que le llevó a estar entre famosos y personalidades. El Confidencial asegura que el Grupo Vocento le pagó 250.000 euros para traer a España a Michelle Obama, pero no apareció nunca. O a un conferenciante andaluz le debe otros 435.000 euros porque le prometió que le encontraría un trabajo a su mujer, «pero tampoco lo hizo», resalta el medio. «Es astuto, el tío juega con la vanidad de las personas», sentencia una de las fuentes consultadas.

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