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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Albares se topa con el Congreso en su afán por defender en las Islas el pacto con Rabat

La Cámara baja vuelve a reprochar al Ejecutivo durante una moción de Quevedo su giro sobre el Sáhara | Apoya que Canarias participe en las negociaciones sobre inmigración

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, visita mañana Canarias. EFE

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, visita mañana miércoles Canarias, en su primer viaje a las Islas después del acuerdo firmado entre los gobiernos de España y de Marruecos para abrir una nueva etapa en sus relaciones el pasado 7 de abril, con el claro propósito de convencer a las instituciones y fuerzas políticas del Archipiélago, y a la opinión pública isleña en general, de los beneficios que ese pacto entre Madrid y Rabat reportará a la comunidad autónoma. Pero el viaje y el afán del ministro por explicar sobre todo el giro del presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, sobre el conflicto del Sáhara Occidental, apoyando ahora la propuesta autonomista dentro del reino alauí, se topan de bruces con el sentir mayoritario del Congreso de los Diputados, que reclama una vuelta a la posición tradicional de España para apoyar el referéndum de autodeterminación según lo establecido en las resoluciones de Naciones Unidas, y además exige una comparecencia monográfica para explicar el polémico movimiento de ficha por su parte.

La Cámara baja ya se pronunció en este sentido al apoyar una moción de ERC, Unidas Podemos y Bildu, con el voto en contra del PSOE y la abstención de Vox, votada justamente la fecha en que Sánchez era recibido por Mohamed VI en Rabat y ambos gobiernos firmaron la nueva hoja de ruta en sus relaciones. Desde esa fecha, Albares se ofreció a explicar personalmente en las Islas el acuerdo con el país vecino y la importancia de restablecer las relaciones tras una crisis diplomática de un año que ha coincidido con una grave crisis migratoria y humanitaria en las Islas tras la llegada de más de 23.000 personas desde las costas africanas, y otras 7.619 en lo que va de año.

El ministro ha hecho coincidir su viaje a las Islas este 25 de mayo con la celebración del Día de África como un gesto a la proyección que el Gobierno quiere dar a su agenda africana y en especial a toda la zona de influencia del Archipiélago, principalmente Marruecos, pero también el Sahel y el África Subsahariana de donde procede mucha de la migración marítima. Albares ha abundado ya en todo caso durante sus frecuentes comparecencias parlamentarias de las últimas semanas en todo el argumentario sobre la importancia del pacto con Rabat y su influencia en Canarias, aunque repitiendo siempre unos argumentos que no han calado en los detractores del giro español sobre el Sáhara.

En este sentido, el debate se reprodujo en el Congreso con motivo de la defensa de una moción por parte del diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, sobre las relaciones España-Marruecos y su incidencia en Canarias. La mayoría de los grupos adelantaron el apoyo a la moción, que se votará el jueves, y volvieron a expresar sus críticas al cambio de posición de la parte socialista del Gobierno en relación con el Sáhara, rechazando además la idea de que el pacto con Rabat haya supuesto compromisos concretos en otras materias. Casi todos los portavoces se remitieron a esa moción del 7 de abril en la que se llamaba a respaldar un referéndum en el marco de la ONU y se mostraron escépticos sobre los beneficios que el pacto con Rabat vaya a reportar a Canarias.

La moción de Quevedo, consecuencia de la interpelación que el diputado de NC presentó la semana pasada a Albares, partía de un texto moderado en sus pretensiones para tratar de lograr el apoyo de todos los grupos, incluido el PSOE, pero los socialistas presentaron un enmienda de sustitución que rebajaba aún más las reclamaciones que se hacían al Gobierno, razón por la que el diputado canario rechazó ese texto alternativo. En el asunto del Sáhara, por ejemplo, el texto original insta al Ejecutivo a “reafirmar la necesidad de concluir el proceso de colonización” de este territorio “con escrupuloso respeto a la legalidad internacional, en el marco de las resoluciones de la ONU”, sin mencionar explícitamente ni la autodeterminación, ni el referéndum. La enmienda de PSOE retiraba del texto cualquier referencia a la consideración del Sáhara como territorio en proceso de descolonización y se limitaba a “apoyar los esfuerzos de Naciones Unidas para alcanzar una solución política mutuamente aceptable con escrupuloso respeto a la legalidad internacional” en el marco del organismo internacional. Es justamente lo que defenderá Albares en su visita a la capital grancanaria, aunque sin explicitar los términos utilizados por Sánchez en su carta al monarca alauí en que consideraba la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 “como la base más seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo”.

La moción de Quevedo incide también en “reconocer la imposibilidad de la definición de los espacios marítimos” entre España y Marruecos “utilizando como base la costa del Sáhara Occidental hasta la conclusión del proceso de descolonización” y por tanto no tener en cuenta las leyes que Rabat aprobó en 2020 sobre sus zonas marítimas propias. Aborda además aspectos sobre los que el acuerdo con Marruecos afectan a Canarias, en particular el de “establecer de mutuo acuerdo la mediana equidistas entre las costas marroquíes y las canarias”, y garantizar la participación del Gobierno de Canarias en las decisiones que afecten al Archipiélago en materia de inmigración y de política de cooperación al desarrollo de los países vecinos. Finalmente, la moción insta al Ejecutivo estatal a “introducir en las reuniones bilaterales con Marruecos, la sustitución de las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a Canarias por políticas de estímulo a las energías renovables y de creación de una Reserva Ambiental Internacional en ese espacio Atlántico”.

Quevedo rechazó las enmiendas de ERC y del PSOE una vez conocido el apoyo que le iban a prestar todos los grupos excepto el PSOE, señalando que su propuesta “es de mínimos y es un elemento de consenso y no de confrontación”. Por parte del PSOE, la tinerfeña Tamara Raya aseguró que “compartimos muchas cuestiones reflejadas en la moción” y que el ministro Albares “ya expresó el compromiso y voluntad de trabajar conjuntamente y adelantó algunos avances en las relaciones con Marruecos y su incidencia en Canarias, sobre todo en materia de control de la inmigración, y la búsqueda de un acuerdo para la delimitación de espacios marítimos”, “Este gobierno está trabajado en el desarrollo de la hoja de ruta del acuerdo con Marruecos y con voluntad de consenso”, resaltó.

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