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La Provincia - Diario de Las Palmas

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PP y PSOE rechazan la propuesta para que Sánchez recule en el giro del Sáhara

Bildu y ERC instaban al Gobierno a anular el respaldo al plan de autonomía de Marruecos

Varios diputados de Unidas Podemos despliegan banderas del Sáhara Occidental. EFE

Los partidos mayoritarios en el Congreso de los Diputados, PSOE y PP, rechazan revertir el giro histórico del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el conflicto en el Sáhara Occidental. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Euskal Herria Bildu (EH Bildu) presentaron una propuesta de resolución en el debate sobre el estado de la nación en la que instaban al Ejecutivo a restablecer la posición tradicional de España de neutralidad y apoyo al referéndum de autodeterminación en la zona, pero el texto conjunto solo logró 70 votos a favor, las 11 abstenciones de Ciudadanos y 252 votos en contra. Republicanos y abertxales solicitaban que el Gobierno emitiera una carta al rey de Marruecos, Mohamed VI, para anular el respaldo del jefe del Ejecutivo al plan de autonomía del país vecino, tal y como expresó en la misiva que envió Sánchez al monarca alauí el pasado mes de marzo.

La propuesta de resolución recuerda que España sigue siendo, ante los ojos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la potencia administradora del territorio saharaui. Ambas formaciones sostienen que el viraje de Sánchez responde a intereses comerciales y prioriza la defensa de la integridad territorial, en lugar de «asumir sus responsabilidades como potencia administradora», dejando así a la población saharaui «desprotegida». Por esto, el texto apela a la «responsabilidad histórica» y la «deuda moral» de España con el pueblo sahararui. Además, la propuesta hace hincapié en el estallido de la crisis diplomática con Argelia, que ha desencadenado «graves consecuencias comerciales y de seguridad».

La propuesta reclama otorgar estatus diplomático a la delegación del Frente Polisario en España, «como legítimo representante del pueblo saharaui», de acuerdo con las resoluciones de la ONU y de la Corte de Justicia de la Unión Europea. También demanda «establecer relaciones bilaterales horizontales con las instituciones saharauis», para incentivar la colaboración de cara a responder a las necesidades básicas de la población del Sáhara Occidental. De esta forma, sostienen los dos partidos, se ayudará a afianzar las relaciones comerciales «basadas en el respeto y el reconocimiento mutuo».

Derecho internacional

Para ERC y Bildu es necesario insistir en las instancias internacionales en la «urgencia de culminar la descolonización del Sáhara Occidental» iniciado en 1965, cuando la ONU presionó a España para abandonar la colonia y reconocer su derecho a la autodeterminación. Además, subraya la importancia de completar este proceso bajo el paraguas del derecho internacional. Los dos últimos puntos del texto hacen referencia al Gobierno marroquí, al reclaman «respeto a los derechos humanos en el Sáhara y la liberación de los presos saharauis». Así, instan al Ejecutivo de Sánchez a supeditar los acuerdos con el país vecino al cumplimiento de los derechos fundamentales.

PP y PSOE se mostrado de acuerdo en la propuesta de resolución promovida por el Grupo Popular en materia de política exterior y defensa, donde incluía cuestiones diversas relativas a los acuerdos alcanzados en la recuente Cumbre de la OTAN, mejora de las condiciones laborales del personal de las Fuerzas Armadas y la relación de vecindad con Marruecos y con Argelia. En el primer punto de esta moción, el Congreso insta al Gobierno a promover «una política exterior y de seguridad de Estado en la que se recuperen y fortalezcan los ejes permanentes que han sido comunes en todos los gobiernos de la democracia en las cuestiones de vecindad, UE y América Latina». 

Apoyando este punto, los populares consideran que el PSOE se ha «autoenmendando» tras el giro sobre la antigua colonia. En la exposición de motivos de la resolución, el PP acusaba a Sánchez de haber roto uno de los ejes tradicionales de la acción exterior como «la neutralidad activa en relación al contencioso del Sáhara». A esto añadía que el presidente del Gobierno «ha desestabilizado la relación de vecindad con Marruecos, que sigue sin abrir la frontera comercial, y con Argelia, que retiró a su embajador en España en marzo y con quien la tensión diplomática va en aumento».

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