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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Crisis volcánica | Un año de la erupción de La Palma

El volcán que reivindicó a la ciencia española

Los ministros Diana Morant y Félix Bolaños reconocen la intensa labor desarrollada por los científicos durante la erupción

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Acto institucional por el aniversario de la erupción de La Palma Andrés Gutiérrez

El volcán Tajogaite dejó mucha destrucción e incertidumbre pero reforzó el papel de los profesionales de la ciencia española en la que se ha convertido en la erupción más estudiada de la historia. La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, y el ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, visitaron ayer la Isla Bonita para reconocer al más de un centenar de científicos que durante el último año han desarrollado sus investigaciones en el volcán con la prioridad de garantizar la seguridad de los palmeros ante lo que calificaron de la mayor emergencia natural de la historia de España.

Con motivo del primer aniversario de la erupción del Tajogaite, el Teatro Circo de Marte de Santa Cruz de La Palma acogió ayer este reconocimiento «a quienes trabajaron con honestidad para proteger y defender a los habitantes de la Isla» de la catástrofe natural que durante 85 días expulsó lava y cenizas a la superficie, y que aún, un año después de comenzar, sigue teniendo efectos en la Isla, con unos gases que siguen emanando desde el subsuelo y evitando el desarrollo de la recuperación.

Los responsables políticos –entre ellos el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, el delegado del Gobierno central en las Islas, Anselmo Pestana, y el presidente del Cabildo de La Palma, Mariano Hernández Zapata– y el público ovacionaron a los científicos en varias ocasiones. La ministra Diana Morant recordó cómo mientras muchos de los científicos homenajeados ya estaban en La Palma hace un año, otros tuvieron que «hacer la maleta y venir a la Isla». «Con el trabajo de todos», dijo, «se descodificaron las señales que mandaba la tierra, mientras aportaban su conocimiento para la toma de decisiones y aplicación de medidas dentro del plan de emergencias».

«Con el trabajo de todos los científicos se descodificaron las señales que mandaba la tierra, mientras aportaban su conocimiento para la toma de decisiones», destacó la ministra de Ciencia e Innovación

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«Ante la oscuridad del temor y la incertidumbre, el mundo entero se giró hacia vosotros para buscar la luz en la ciencia», destacó la ministra, que recalcó dirigiéndose a los científicos presentes en el acto el papel crucial que desempeñaron. Morant recordó lo que ya anunció en julio el presidente Pedro Sánchez: Canarias será sede del Instituto Vulcanológico Nacional. No desveló dónde se va a ubicar, si en Tenerife, La Palma o con delegaciones en ambas islas.

El ministro Félix Bolaños recordó por su parte algunas escenas «que se quedaron grabadas en la retina» de quienes estuvieron presentes en la Isla durante la erupción. «Los científicos nos ayudaron a adoptar medidas y decisiones políticas para proteger a las personas que estaban sufriendo», aseguró, para añadir que «ante la incertidumbre, solo ustedes podían darnos certidumbres».

También tomó la palabra el presidente del Canarias, Ángel Víctor Torres, que felicitó «de corazón» a la comunidad científica, ya que «aunque aún estamos en la fase de reconstrucción, no siempre hay actos de justicia como el de hoy», que dijo permiten reconocer la labor «clave» de los científicos y el personal especializado para lograr anticipar acontecimientos y reducir sus consecuencias. Recalcó Torres que la erupción de Tajogaite fue «un acontecimiento mundial en el que la coordinación ha sido magnífica y en el que la ciencia volvió a demostrar su incalculable valor para predecir casi el lugar y momento de la erupción, evitando heridos y muertos, que siempre fue el gran objetivo de esta emergencia». Torres recordó que los vulcanólogos «casi pidieron disculpas por fallar por 300 metros» en el cálculo del lugar en el que se iba a abrir la tierra, pero incidió en que «el tiempo y el balance final hablan por sí solos de lo que fue un hecho histórico».

El presidente canario, Ángel Víctor Torres, rodeado por los ministros Diana Morant y Félix Bolaños, aplaude junto al resto de autoridades a los científicos. | | ANDRÉS GUTIÉRREZ

Los representantes de las distintas instituciones científicas premiadas desfilaron por el Teatro Circo Marte. La primera fue Carmen López, del Instituto Geográfico Nacional (IGN), quien señaló que esta erupción supuso «un reto de gestión de la emergencia» y «también de desarrollo científico y de uso de las nuevas tecnologías». «Aún es un reto, pues algunos de sus peligros siguen dificultando las labores de recuperación». Para López, el balance de este primer año «es doloroso», considerando la erupción como «la catástrofe más importante de nuestra historia por la vulnerabilidad que ha tenido la población y la exposición de infraestructura a los peligros volcánicos».

Las palabras de los homenajeados

El director del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Nemesio Pérez, recalcó que la ciencia está al servicio de la sociedad y todos nos tenemos que acordar de los damnificados». Hizo una analogía entre la ciencia y el amor, diciendo que «es lo único que crece cuando se comparte» y reivindicó «una estrategia canaria para la reducción del riesgo volcánico o no habremos aprendido nada». El turno de intervenciones de los científicos la concluyó Inés Galindo, del Instituto Geológico y Minero de España, órgano dependiente del CSIC, quien recordó como cuando comenzó la erupción dejaron atrás todos los proyectos de investigación «y casi a nuestras familias», ofreciendo toda su dedicación a la emergencia. «Fueron días duros por el trabajo y por la presión a la que nos vimos sometidos», hizo hincapié Galindo, «pero la comunidad científica respondió a la emergencia, estando a la altura». Destacó «la colaboración interinstitucional» y «el esfuerzo realizado para consensuar hipótesis y llegar a acuerdos, divulgando la información y transmitiendo un mensaje homogéneo».

Mariano Hernández Zapata, presidente de La Palma, recordó «la necesidad de no olvidar que el trabajo preventivo comenzó antes de la erupción, lo que permitió una respuesta lo más coordinada y eficaz posible», teniendo en la protección de los vecinos la prioridad. Para conseguirlo, el mandatario del Cabildo señaló que «son los profesionales de la ciencia, junto a los servicios de emergencia, quienes consiguieron que los daños fueran solo materiales». También se refirió al compromiso «absoluto» de la comunidad científica con la Isla, con un apoyo que «se sigue manteniendo a día de hoy, especialmente en Puerto Naos y La Bombilla, a través de un continuo seguimiento y control de la calidad del aire y la presencia de gases de origen volcánico».

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