El ciclón tropical que golpeó las Islas Canarias a finales del mes de septiembre ha puesto en alerta a los expertos. La formación de huracanes no es muy habitual en la zona del Atlántico Norte y por ese motivo, España no suele vivir muchos de estos fenómenos directamente y ya llegan en forma de borrasca, pero el cambio climático podría revolucionar el panorama meteorológico del futuro.  

Este año hemos tenido un verano extremadamente cálido, con numerosas olas de calor, noches tropicales y la temperatura del mar elevada. Unos efectos que los expertos achacan al cambio climático y que afectará a los fenómenos meteorológicos de los meses de la gota fría. Alguno de ellos ya había alertado de la formación de una DANA al final del verano que podría provocar graves inundaciones. 

David Suárez, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Canarias, junto a Luís Cana, del Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han publicado recientemente un artículo en ‘The Conversation’ sobre la formación y las consecuencias del ciclón que azotó a Canarias.

Los investigadores aseguran que todavía se desconocen muchos datos sobre la formación de nuevos ciclones tropicales en zonas como Canarias, pero no descartan que en los próximos años se vean afectadas por más. 

El cambio climático también afecta directamente a las previsiones del tiempo porque se vuelven fenómenos más imprevisibles y en zonas dónde habitualmente no se producían. La pregunta que muchos se hacen es si ciclones como ‘Hermine’ se verán de forma más recurrente, aunque los expertos creen que todavía es muy pronto para sacar conclusiones. 

El meteorólogo Mario Picazo ya alertó de que este tipo de fenómenos pueden comenzar a verse con más frecuencia en España. La elevada temperatura del mar hace que los vientos se muevan con más energía, por lo que en el caso de que se produzcan nuevos huracanes tendrán más fuerza.