Cabezonas y ‘morrúas’

Las dificultades de Belarra y Santana para hacer sus gobiernos más de izquierdas

Belarra, Santana, Antonio Pérez y Gemma Martínez, al final del mitin.

Belarra, Santana, Antonio Pérez y Gemma Martínez, al final del mitin. / JUAN CASTRO

Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

Ministra y consejera trabajan en gobiernos en los que son minoría. Se enfrentan a la resistencia del hermano mayor, el PSOE, al que, dicen, hace de izquierdas convivir con Podemos.

Que sí, que la ministra Ione Belarra es «cabezona». Lo apuntó la aspirante de Unidas Sí Podemos a ocupar el sillón principal en el salón de plenos de las Casas Consistoriales de Santa Ana, Gemma Martínez. Le añadió que también es «valiente», porque hay que tener de lo uno y de lo otro «para obligar al PSOE a hacer políticas de izquierdas».

Desde el principio, sin concesiones, duro y al costado, político, se entiende. Los socialistas no son la bicha, que ese papel queda reservado para el PP y los innombrados, al menos ayer, que viajan más a la derecha, pero en las próximas cuatro semanas son los compañeros de viaje a los que hurtar aunque sea un galón de gasolina para obligarle a mirar cuanto antes a la siniestra y negociar la continuidad de un viaje compartido.

El espacio se quedó pequeño y no todos los asistentes pudieron acceder

Esa fue la idea fuerza que se instaló ayer en la concurrencia que abarrotó la Sala de Cámara del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria. Un espacio que se quedó pequeño y que obligó a no pocos correligionarios o simpatizantes a dar media vuelta cuando se completó el aforo.

Y habló la ministra y dijo que sí, que qué va a hacerle, que es «navarra y cabezona», y que menos mal. A ver si no cómo iba a extraer de su corsé al PSOE que durante años «forma parte del consenso político» que consagra «el pelotazo urbanístico o la especulación». Y de ahí que se haya puesto «cabezona» para que la Ley de Vivienda pase de la potencia al hecho a mayor gloria de Aristóteles, el de la Antigua Grecia, no Onassis (pa’ descansen ambos dos).

Vivir de las rentas

Es que si no, apuntó la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, los rentistas seguirán viviendo de eso, «de las rentas, de no hacer nada». De ahí que la principal batalla con sus socios del PSOE se haya librado en el Waterloo del alquiler, «una bomba de extracción de los ingresos de la clase trabajadora», explicó.

Se lo contó a todos los presentes. «Y a mí querida Noe», que así se refirió Belarra a la candidata a presidir Canarias. Y así la llama porque como la una y la otra son responsables, en el Gobierno central y el canario, de los departamentos más pegados a lo social, pues han coincidido en innumerables ocasiones. Con resultado feliz, según confirmó la buena sintonía que exhibieron.

Noemí Santana (izquierda) e Ione Belarra tras finalizar el acto.

Noemí Santana (izquierda) e Ione Belarra tras finalizar el acto. / JUAN CASTRO

Porque Ione Belarra será cabezona por navarra, pero Noemí Santana es canaria, y las canarias son «morrúas». Lo dijo la consejera para apuntar que tampoco la formación morada se queda corta aquí cuando se trata de torcer el brazo de los socialistas para poner en marcha políticas propias de la izquierda.

También se pone morrúa cuando se trata de evitar que el dinero se mueva siempre en un circuito cerrado que deja el beneficio en manos de unos pocos, «siempre los mismos». Contra esos, los Juan Roig o los Ferrovial, hay que posicionarse, expuso Santana. 

Hugo Cejas deja el mitin a la mitad para «ir a currar», explicó Santana, que pone a caldo a Ferrovial y Roig

Incluso aunque hasta que se logre dar un paso en alguna dirección, no bien definida hasta el momento pero distinta, Hugo Cejas, cabeza de la lista regional al Parlamento de Canarias, tenga que dejar el mitin a la mitad para «currar. Es un joven que levanta a su tierra», enfatizó Mi querida [de la ministra Belarra] Noe.

Cositas, que diría un joven; «acoso y presión mediática», que dice Belarra. Y la razón le asiste cuando recuerda que fue «demagoga» al pedir un tope al precio del gas y por lo mismo su compañera de gabinete Teresa Ribera (PSOE, claro) se convirtió en «mujer con sentido de Estado». «¿Y el hundimiento de la economía que iba a traer el aumento del salario mínimo?». Qué intensita se pone la derecha a veces.

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