Breve tregua en el Congreso

Los periodistas de las Cortes reviven sus 30 años de asociación y abren un espacio de reencuentro entre los partidos en medio de la bronca política

La presidenta de la APP, Anabel Díez, en el momento de la inauguración junto a Javier Maroto y Francina Armengol.

La presidenta de la APP, Anabel Díez, en el momento de la inauguración junto a Javier Maroto y Francina Armengol. / LP/DLP

Joaquín Anastasio

Joaquín Anastasio

En medio de la gran bronca parlamentaria y de la polarización política de los últimos tiempos, la prensa acreditada en el Congreso ha propiciado esta semana una tregua entre los partidos y los grupos para confraternizar durante al menos una mañana convocándolos a la celebración del 30 aniversario de la creación de la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP). Se celebró el martes en uno de los vestíbulos de entradas al Congreso con la presencia de la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y la del vicepresidente del Senado, Javier Maroto, y con representación de todos los grupos además de una amplia presencia de veteranos y jubilados tanto del ámbito de la política como de los medios de comunicación.

Todavía con las uñas afiladas por el cotidiano encono político al que asiste toda la clase dirigente del país, y rumiando aún los resultados de las elecciones europeas de dos días antes, el acto supuso una ventana a la convivencia y un recuerdo de cómo esta se ha ejercido, con sus más y sus menos, en los últimos 30 años de vida parlamentaria y en las relaciones entre política y prensa desde que la APP se creó en 1994. Aquella fue también una etapa muy bronca en el debate público. Se acuñó entonces la expresión «crispación» para resumir el ambiente en aquellos estertores de la época de gobiernos del socialista Felipe González y el asalto al poder que pretendía el PP de José María Aznar.

Exposición de los premios en el Congreso. | | LP/DLP

Exposición de los premios en el Congreso. | | LP/DLP / J.Anastasio

Para rememorar lo que han sido esas tres décadas de existencia de la APP, su actual directiva, en colaboración con el Congreso, ha organizado una exposición fotográfica sobre una de sus actividades más conocidas, como son los célebres premios parlamentarios que se otorgan anualmente en una fiesta en un hotel en Madrid tras la última sesión de Pleno antes de Navidades. La exposición toma en estos momentos, según reconocieron varios de los participantes en la inauguración, un sentido de llamada a la concordia y a la recuperación de los valores de convivencia democrática y del respecto por el adversario político.

Pero más allá de la bronca política, ahí queda el testimonio de las imágenes de muchos de los más de 300 premios otorgados y entregados a decenas de diputados y diputadas, senadoras y senadores, así como a miembros del Parlamento Europeo, en todo este tiempo, la mayoría de ellos para destacar en positivo su labores y habilidades parlamentarias (mejor orador, castigo del Gobierno, relación con la prensa, revelación), pero a veces también con un sentido crítico o irónico como toque de atención por sus dejaciones de función o mala praxis parlamentaria (absentismo, acritud o irrelevante para la prensa), aunque algunos de estos han desaparecido ante la polémica que siempre provocaban.

Ana Oramas junto a Iñaki Anasagasti. | | LP/DLP

Ana Oramas junto a Iñaki Anasagasti. | | LP/DLP / J.Anastasio

Entre todas esas decenas de políticos galardonados en tres décadas de Premios APP se encuentran algunos electos por Canarias, tal y como registra la muestra fotográfica que se mantendrá expuesta en un espacio del Congreso hasta el día 30 y que están pudiendo ver los miles de ciudadanos que visitan la Cámara en las jornadas de puertas abiertas de este fin de semana.

Lo cierto es que estos galardones a políticos de las Islas ha servido en muchas ocasiones para poner en valor la imagen que de ellos se tiene en la prensa nacional, y con frecuencia para colocar a Canarias en el mapa de la política estatal. Pero los periodistas acreditados en las Cámaras reconocen que, galardonados o no, son muchos los políticos de las Islas que han contado con su simpatía y que han jugado un papel destacado en el debate parlamentario.

Desde Jerónimo Saavedra hasta diputados o diputadas en ejercicio, como la nacionalista Cristina Valido o el popular Guillermo Mariscal, pasando por históricos como Luis Mardones, José Carlos Mauricio, Paulino Rivero y Ana Oramas (CC), los socialistas López Aguilar, Patricia Hernández o Héctor Gómez, los populares María Bernarda Barrios y José Manuel Soria, o el canarista Pedro Quevedo (NC), muchos isleños han mantenido excelente relaciones con la prensa, además de con el resto de formaciones y portavoces.

La mayoría de los premiados canarios han sido representantes de CC, que como la mayoría de las pequeñas formaciones en las Cortes, ha tenido mayor oportunidad de sacar lustre a sus representantes por disponer de más visibilidad y protagonismo en los debates.

Lo mencionó el día de la inauguración la actual presidenta de la APP, Anabel Díez, la veterana periodista de El País. «Los periodistas tenemos cierta propensión por las minorías, nos produce auténtica admiración los parlamentarios y parlamentarias de grupos pequeños que se desvelan por estar en varias comisiones a la vez y en desplegar un trabajo ingente», afirmó. Según ella, «esos diputados esforzadísimos tienen un plus de simpatía por parte de los periodistas y ya no digo, como suele ser habitual, si se nos paran, si son amables, si nos cuentan cosas y nos explican el desarrollo de una ley o de un negociación». «En esos casos, les adoramos», concluyó Díez mirando hacia Oramas, la ahora vicepresidenta Primera del Parlamento de Canarias, que había acudió al acto en la que además era su primera visita desde que abandonó el Congreso hace un año tras quince de diputada.

Oramas y Mauricio, diputado entre 1993 y 2003, son los políticos más laureados por la APP y seguramente quienes más han contribuido en CC a difundir la agenda canaria ante el Estado desde la etapa democrática. Mauricio fue finalista del premio más prestigioso de la APP, el ‘Castelar’ al mejor orador, en cuatro ediciones, ganándolo en dos de ellas, 1995 y 1999. Oramas fue finalista en dos ocasiones al mismo trofeo y lo logró en su edición de 2018, pero también obtuvo el ‘Luis Carandell’ a mejor relación con la prensa en 2012, del que fue finalista en otras ediciones, al igual que al de ‘Diputada revelación’.

Entre los nacionalistas, también logró un premio el desaparecido Victoriano Ríos como ‘Senador del Año’ en 2001, mientras que Cristina Valido fue finalista en la edición del año pasado a Diputada Revelación.

Entre los socialistas canarios destaca el caso de Patricia Hernández, ‘Senadora del año’ en 2007 y el de ‘Diputada revelación’ en 2013, mientras que Juan Fernando López Aguilar consiguió el de ‘Eurodiputado del año’ en 2011. Ningún parlamentario canario del PP ha logrado alguno de los premios de la APP, aunque Mariscal ha sido candidato en varias ocasiones en distintos epígrafes. Pedro Quevedo, que tuvo sus ‘minutos de gloria’ cuando fue conocido como el ‘diputado 176’ y como presidente de la comisión que investigó la corrupción en el PP, optó a galardón en alguna ocasión, sin conseguirlo.

«Hemos estado en medio de fortísimas tensiones entre grupos, en la propia vida interna de ellos, y ha habido momentos en que parecía que nos precipitábamos al abismo, pero aún en esos momentos la APP ha seguido convocando sus premios y creemos haber conseguido treguas y espacios de distensión», resaltó la presidenta de la APP, una asociación nacida para reivindicar mejores condiciones de trabajo en el Parlamento y de acceso a la información y que en la actualidad cuenta con más de cien asociados. Su secretario general, Luis Carlos Ramírez, trazó la conclusión más certera: «En este lado de la barrera, siempre es bueno reivindicar el periodismo honesto frente a un periodismo de trincheras o falaz, que en cualquier caso nunca se puede censurar, aunque se pueda reprochar».

Suscríbete para seguir leyendo