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Cambio climático | Proyecto pionero de la Agenda Canaria 2030

El Gobierno canario impulsa en La Isleta y Taco dos proyectos piloto de refugios contra el calor extremo

El grupo de Sostenibilidad de la Agenda Canaria 2030 recibe el aval del presidente Fernando Clavijo para incluir en los presupuestos de 2025 una partida para ambos puntos de confort térmico

Una mujer descansa y se resguarda del sol con un paraguas.

Una mujer descansa y se resguarda del sol con un paraguas. / María Pisaca

Salvador Lachica

Salvador Lachica

Santa Cruz de Tenerife

Las temperaturas extremas se han instalado en Canarias gracias a las muchas infraestructuras edificatorias y a una red viaria con piche, que absorben el calor durante el día y lo emiten por la noche, mas una falta de espacios verdes. Los refugios climáticos son la esperanza para que la ciudadanía no se achicharre. Por ello, el Gobierno canario considera "de absoluta prioridad" el proyecto del grupo de Sostenibilidad Ambiental de la Agenda Canaria 2030 de "diseño y construcción" de puntos de confort térmico contra las olas de calor extremo. Cuando las autoridades lo decreten, los usará la ciudadanía para resguardarse de las altas temperaturas.

Si a mitad del siglo XX se pusieron de moda los refugios antiatómicos por el temor a que la ‘Guerra Fría’ desembocara en un ‘invierno nuclear’, el cambio climático ha impulsado a las administraciones públicas a diseñar zonas de protección para la ciudadanía contra las cada vez más intensas y prolongadas olas de calor extremo. Uno de los cinco grupos de pilotaje de la Agenda Canaria 2030, el dedicado a Sostenibilidad Ambiental, impulsa el diseño y construcción de dos prototipos de refugio climático como experiencia piloto para la posterior creación de una Red de Refugios Climáticos en todo el Archipiélago, como ya existe en Cataluña y en Euskadi. Estos dos prototipos, que contarán con una partida específica en los presupuestos canarios para 2025, se instalarán en La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria) y Taco (Santa Cruz de Tenerife) por ser dos zonas urbanas con alta densidad de población vulnerable (menores y personas de la Tercera Edad), mucho cemento y pocas zonas verdes.

"El calor extremo ha llegado para convertirse un problema de salud que hay que tomarse en serio", afirma Noelia Cruz, doctora en Desarrollo Regional por la Universidad de La Laguna (ULL) y que, junto a Pedro Dorta, profesor e investigador de Geografía de la ULL, dirige el grupo de Sostenibilidad Ambiental.

Lejos de la imagen casi bélica de un refugio que se tiene instalada en el imaginario colectivo, estas zonas de protección climática son algo totalmente distinto. Hay tres tipos diferentes: externo, que es "una plaza con puntos de agua, muchos árboles y pérgolas", como la rambla de Mesa y López en Las Palmas de Gran Canaria o el lago de la Plaza de España de la capital tinerfeña; interno, es decir, "un edificio público climatizado a través de energías renovables, con aislamiento térmico y agua potable suficiente para las personas"; y combinado, cuyo ejemplo es "un centro escolar o una residencia de la Tercera Edad donde se mezcla el interior climatizado y el exterior arbolado o sombreado".

Noelia Cruz (ULL): "El calor extremo ha llegado para convertirse en un problema de salud"

"En Cataluña, por ejemplo, muchos patios de recreo de los colegios se han acondicionado para desterrar las canchas de hormigón sin sombra y se han convertido en huertos", confirma Cruz.

Para hacerse una idea del objetivo final que supondrá la creación de la Red de Refugios Climáticos basta con constatar que las tres capitales vascas cuentan con 245 refugios climáticos (131 en Bilbao, 89 en Donostia y 25 en Gasteiz) o que en Barcelona se han habilitado para este verano 354 bibliotecas, museos, centros cívicos, parques y hospitales como puntos de confort térmico.

"Aún no hemos entrado a diseñar a cuantos metros de distancia de los centros de las zonas urbanas tendrán que estar ubicados, tampoco vamos a inventar nada nuevo, solo vamos a impulsar un cambio en la cultura del planeamiento que ha existido hasta ahora, revirtiendo todo lo que se pueda y sentando las bases para futuras construcciones. La idea es que en municipios pequeños haya como mínimo un refugio y en los grandes asentamientos urbanos al menos uno por barrio y establecer una red de ‘corredores verdes’ que ofrezcan sombra y el frescor de chorros de agua", confirma Cruz.

Se establecerá una red de observatorios meteorológicos en las zonas con más densidad poblacional

Cuando los puntos de confort térmico sean una realidad, la ciudadanía podrá utilizarlos cuando las distintas autoridades, tanto regionales como insulares o municipales, decreten una alerta por temperaturas extremas continuadas. Serán los sistemas de emergencia del Gobierno, los cabildos o los ayuntamientos los que también prioricen el segmento de población que debe refugiarse de forma prioritaria, algo parecido a cuando durante la pandemia se establecían los parámetros para la vacunación sobre la base de los distintos grupos de edad. 

Precisamente, con el propósito de diseñar una red de refugios climáticos lo más adecuada a la realidad del cambio climático, el grupo de Sostenibilidad Ambiental ha propuesto al Ejecutivo canario establecer una red de observatorios meteorológicos en el sureste de Gran Canaria y el área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife–San Cristóbal de La Laguna, con posibilidad de ampliarla al resto de los espacios urbanos más cálidos y densamente poblados de las islas, y obtener información sanitaria de la población expuesta a las altas temperaturas, al menos por zonas básicas de salud, que reflejen los datos sobre ingresos hospitalarios o de atención a personas afectadas por golpes de calor vinculados a episodios de calor extremo.

Los integrantes del grupo recuerdan que Santa Cruz de Tenerife "es la ciudad canaria que registra más altas temperaturas en el último periodo meteorológico" (1991-2020): 42,6ºC frente a 34,3ºC en Las Palmas de Gran Canaria y es, además, "la que ha alcanzado el mayor número de noches tropicales y ecuatoriales de Tenerife". Asimismo, se plantea la posibilidad de establecer también otra red observacional en Fuerteventura y Lanzarote, así como en las medianías y el Este de Gran Canaria y Las Palmas de Gran Canaria al ser uno de los municipios más poblados del Archipiélago.

Según avance la implantación, se plantea la posibilidad de establecer también otra red en Fuerteventura y Lanzarote, así como en las medianías y el Este de Gran Canaria y Las Palmas de Gran Canaria al ser uno de los municipios más poblados del Archipiélago.

Habrá una base de datos sobre ingresos hospitalarios de personas afectadas por golpes de calor

Tal y como asegura el equipo de trabajo de Sostenibilidad Ambiental, la red meteorológica permitirá la monitorización continua de las condiciones atmosféricas, proporcionando datos fundamentales tanto para decretar la alerta temprana como para ayudar a los responsables de la toma de decisiones a dirimir no solo donde hay que construir los refugios de alivio térmico sino si es necesario decretar que la población los utilice para resguardarse del calor extremo.

Una red meteorológica integral se convierte en un pilar indispensable para la resiliencia climática y la protección del bienestar humano y ambiental en un archipiélago cada vez más vulnerable a los extremos térmicos.

El proyecto de refugios climáticos es solo uno de los cinco a los que el presidente ha dado su visto bueno en una reunión celebrada el pasado 26 de julio, en la que, junto al viceconsejero de Presidencia, Alfonso Cabello, los 70 expertos que constituyen los grupos de pilotaje de la Agenda Canaria 2030 expusieron sus propuestas para que el Archipiélago avance en sostenibilidad y, en especial, en los 48 municipios de menos de 10.000 habitantes que constituyen la ‘Canarias vaciada’. 

Proyectos y planes que van desde "impulsar la gastronomía para frenar la despoblación" (grupo de Gobernanza) hasta crear Espacios de Innovación Social (grupo de Sostenibilidad Social), un "ecosistema de residuos orgánicos" (grupo de Sostenibilidad Económica) y la Casa de la Memoria Común, del grupo de Ecosistema Cultural.

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